Foto: Especial
Realiza alergóloga la 24 edición del Campamento para Niños Asmáticos

Una mañana de diversión y aprendizaje fue la que se vivió ayer por la mañana durante la edición 24 del “Campamento para Niños Asmáticos”, organizado por la doctora Catalina Espino, alergóloga del Centro Hospitalario La Concepción. 

El objetivo de la actividad anual consiste en demostrar a los pacientes y a sus padres que alguien diagnosticado con asma y bajo tratamiento médico personalizado, puede llevar una vida completamente normal.

Los jardines frontales del nosocomio fueron el punto de encuentro para los pacientes, quienes realizaron varias actividades recreativas junto con algunos integrantes del Grupo Scout 20, dirigido por Raúl Neira.

De esta forma, los pequeños se comprobaron a sí mismos y a sus padres que son aptos para realizar actividad física o convivir con la naturaleza sin temer experimentar una crisis, aunque en caso de tenerla detectar las causas y precauciones a tomar.

A la vez que los niños convivían, Gabriela Galindo, investigadora y especialista del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” en Monterrey, ofreció una plática informativa a los padres acerca de las características sintomáticas y medidas higiénicas que debe tener en cuenta una persona asmática.

La charla se centró en recalcar la importancia del diagnóstico médico, su seguimiento y el involucramiento de la familia en la identificación de patrones de las crisis asmáticas o de factores ambientales que podrían dar pie a un episodio de éstos.

De acuerdo con la alergóloga Galindo, los hábitos de limpieza, la obesidad, el tabaquismo y el estrés son factores determinantes que deben tenerse bien detectados y tratados tanto en el paciente como en su entorno.

Las especialistas hicieron hincapié en que una persona con asma bajo tratamiento no debe ser una persona inactiva por miedo a los ataques de asma.

Entérese

La 24 dedición del “Campamento para Niños Asmáticos” se llevó a cabo en el Centro Hospitalario La Concepción.

Fue una charla entre una especialista y los padres de los pequeños diagnosticados.

Quien está bajo control no debe temer un ataque de asma.

En 20 años de campamentos nunca se ha presentado una crisis de asma en ninguno de los participantes.