La producción en las fábricas mexicanas de Ford se desplomó 31% el mes pasado al nivel más bajo de cualquier mes de abril desde al menos 2009

La producción de Ford Motor está cayendo en México mientras la empresa se prepara para abandonar el negocio de los sedanes en Estados Unidos.

La producción en las fábricas mexicanas de Ford se desplomó 31 por ciento el mes pasado al nivel más bajo de cualquier mes de abril desde al menos 2009, según datos compilados por un grupo del sector automotor. Las exportaciones de Ford desde México, la mayoría de las cuales se dirigen a Estados Unidos, cayeron 36 por ciento.

La caída destaca el cambio estratégico de Ford en Estados Unidos, donde la compañía se enfocará en torno a los lucrativos camiones y vehículos utilitarios deportivos (SUV, por su sigla en inglés) mientras abandona el negocio que pierde dinero de los sedanes.

Dos de los tres modelos que Ford fabrica en México, el subcompacto Fiesta y el auto familiar Fusion, están destinados a desaparecer en Estados Unidos. El tercero, el Lincoln MKZ, comparte los fundamentos mecánicos del Fusion y está construido sobre la misma línea de montaje, lo que deja su futuro en duda.

"Estamos constantemente ajustando la producción a la demanda del mercado de Norteamérica, con el fin de reducir el inventario", dijo Ford en un comunicado enviado por correo electrónico.

La producción de la compañía cayó 18 por ciento en los primeros cuatro meses del año en comparación con el mismo período del año anterior.

Foto: Tomada de Internet

El inventario estadounidense del Lincoln MKZ contaba con vehículos para 104 días a principios de este mes, mientras que el Fiesta para 85 días y el Fusion para 74 días, según Automotive News Data Center. Los fabricantes de automóviles generalmente consideran que la oferta para aproximadamente 60 días es un nivel ideal de inventario.

En México, las ventas de automóviles de Ford crecieron 5.2 por ciento el mes pasado, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

El fabricante de automóviles con sede en Dearborn, Michigan ha estado consistentemente perdiendo terreno frente a Kia Motors y otros rivales asiáticos que han estado persuadiendo a los compradores mexicanos para que dejen las marcas estadounidenses.