Foto: Héctor García
El ambientalista alemán ha desarrollado una técnica de construcción usando botellas PET como alternativa económica y ecológica, que ha enseñado a cientos de personas en países de América Latina y África

En la actualidad los problemas medio ambientales que aquejan al planeta son tan variados que es difícil enumerarlos todos. Desde la emanación de gases contaminantes, hasta los desechos plásticos del día a día son una amenaza, pero hay quienes han encontrado en estos mismos elementos la solución a más de un problema.

Andreas Froese es un emprendedor social y ambientalista alemán que sigue una filosofía de vida explicada por él mismo como: “Cuando yo estoy en una situación, en una problemática  me pregunto qué puedo hacer yo para mejorarlo”.

Así es como llegó al desarrollo de la tecnología ECOTEC que busca innovar el ramo de la construcción con la reutilización de botellas de plástico como ladrillos para erigir casas completas.

“La técnica la desarrollé en Honduras en 2000 cuando me doy cuenta que hay pobres en el mundo”, explicó para VANGUARDIA el constructor, “no soy de una familia de clase alta, pero tenía casa, tenía comida, ropa, escuela, tenía una bicicleta y me pareció injusto que la gente que no tiene ni eso aparte estén en medio de guerras”.

“Estuve mucho tiempo viviendo en Honduras y allá la problemática social y de violencia es todavía más tenaz. En comparación de Honduras, Mexico está en la gloria. Allá el crimen común es mucho mas fuerte, los robos, los secuestros y asesinatos”, agregó.

Él vio en el desperdicio de otros la materia prima para sus construcciones de carácter social, que se caracterizan por una inmensa reducción en los costos y la creación de un sentido de comunidad, pues son los propios dueños quienes, con ayuda de amigos, vecinos y familiares, construyen las viviendas.

Foto: Héctor García

 

“Si entre todos hacemos tu casa, y luego hacemos la mia y luego la del otro, eso hace que el tejido social de esa comunidad se haga más fuerte. Obviamente no voy a ir a rayar una casa en la que yo también participé, por ejemplo”, expresó.

“En Latinoamérica es común que cuando ya tienes cierto estatus tú contratas; a quien limpie, a quien arregle, siempre hay alguien, y eso te aleja de la vida real, cada vez piensas que eres una persona superior frente a la gente que hace esos trabajos. Por eso es importante que con mi técnica tú puedes construir tu propia casa”, argumentó.

Las botellas PET se rellenan de otros plásticos, tierra o incluso escombros para darle la firmeza necesaria y luego con una mezcla son una a una colocadas, creando una casa basada en un diseño sencillo y funcional, de una sola planta.

“Cada tecnologia tiene ventajas y desventajas, la mía también las tiene. La diferencia es que la materia prima de mis muros es un desperdicio de un hábito de consumo estúpido. Aquí en América son los número uno que toman refresco, sabiendo los daños que genera. Utilizamos un material que nadie usa y no tenemos que producir este envase para hacer ladrillos”, expresó.

Sin embargo, a pesar de las ventajas que supone para la construcción de una vivienda, admite que la solución verdaderamente práctica se encuentra en otro de los proyectos que ha realizado con esta técnica: tanques de almacenamiento de agua.

De hecho, en abril pasado Andreas ofreció un taller a los alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UA de C, donde les enseñó cómo construir con su método. “En una situación de emergencia, en cuestión de lluvia, construimos este tanque de agua, para

De hecho, en abril pasado Andreas ofreció un taller a los alumnos de la Facultad de Arquitectura de la UA de C, donde les enseñó cómo construir con su método.

“En una situación de emergencia, en cuestión de lluvia, construimos este tanque de agua, para recolectar agua de lluvia, lo que empodera a la gente después de un desastre y no esperar hasta que alguien llegue a resolverlo todo”, expresó Froese.

“Esa es también parte de mi filosofía de la vida. En vez de quejarse, de pedir, de frustrarse, tú mismo comienzas y cuando tú avanzas la vida te respondes, aprendes, fracasas, funciona, no funciona, pero después de un desastre me parece sumamente importante que la gente esté ocupada en resolver su propio problema”, añadió.

En esa ocasión también dio una conferencia a los jóvenes donde les compartió su filosofía, la constante búsqueda de soluciones a los problemas que nos rodean.

“Cuando hago conferencias veo muy apagados a los jóvenes, este mensaje de innovación esta en esa botella, que tú mismo haz llenado. Si una persona puede construir un tanque, o una casa, con botellas, ¿qué más podemos hacer?”, concluyó.

Foto: Héctor García/ Cortesía