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El incremento de divorcios no es más que la consecuencia de la falta de formación en valores desde pequeños, consideró el vocero de la Diócesis de Piedras Negras, Juan Armando Renovato

Piedras Negras, Coah. 4 de mayo. – El incremento de divorcios no es más que la consecuencia de la falta de formación en valores desde pequeños y que se deben de inculcar desde hogar, por el respeto a la familia y a la pareja, consideró el vocero de la Diócesis de Piedras Negras, Juan Armando Renovato.

“Es precisamente porque hay una falta de formación de valores en nuestros jóvenes, desde su adolescencia; una falta de formación en lo que es la vida familiar, lo que, en muchos de los casos, el jovencito o la jovencita, desobedecen a los padres, y lo que quieren es salirse 
de sus hogares, y en cuanto les ofrecen matrimonio se casan”, afirmó.

Destacó que, en el caso de las jovencitas, se tienen que casar por resultar embarazadas, cuando aún no se encuentran en edad para hacerlo, mientras que otras parejas llegan al matrimonio solo por un enamoramiento, cuando no hay seguridad de su estado emocional.

“A las primeras de cambio, surge un problema, y se dejan, aunque hay quienes logran tramitar el divorcio, mientras que otros solo abandonan a su pareja”, mencionó.

Consideró que se tienen estadísticas, más no de los abandonos de hogar, en parejas de 
jovencitos que solo por una ilusión llega a casarse, y que llegar a procrear hijos sin tomar en cuenta las consecuencias de lo que están dejando.

Dijo que el problema es que los padres no están formando a los hijos, porque no les hablan de las consecuencias y de lo que debe de ser al llegar al matrimonio.

“Muchos padres consideran que a los hijos se les debe de hablar en la escuela de temas de sexualidad y matrimonio, cuando en realidad se debe de empezar por el hogar, sobre la formación de valores”, afirmó.

Consideró que la juventud no toma en cuenta los valores espirituales, factor fundamental para tener un matrimonio duradero.