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Al inicio de su mandato, el Presidente declaró que la cifra llegaría hasta 6 por ciento, se quedó en 2.5 por ciento, aún así la cifra es mayor a la de los dos gobiernos precedentes

La economía mexicana creció 2.5 por ciento anual en los primeros cinco años de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, una tasa que superó a la de los dos gobiernos previos, de acuerdo con información oficial.

Sin embargo, la economía apenas creció, en promedio, la mitad de lo ofrecido por Enrique Peña Nieto cuando hizo campaña, aun cuando fueron aprobadas y llevadas a la práctica las reformas económicas promovidas por el gobierno.

La economía mexicana creció 2 por ciento en 2017, una tasa que mostró con claridad la desaceleración de la actividad productiva, al comparar negativamente con el avance de 2.9 por ciento registrado en 2016, de acuerdo con un reporte publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El producto interno bruto (PIB), la medición sobre el valor de los bienes y servicios producidos por la economía en el periodo, tuvo en 2017 el menor crecimiento desde 2013, cuando avanzó a una tasa anual de 1.3 por ciento, según los datos del Inegi.

¿Qué pasó en 2017?

Durante el cuarto trimestre de 2017, el PIB tuvo un crecimiento de 1.5 por ciento a tasa anual, un desempeño menor al registrado en el mismo periodo de 2016, cuando la economía crecía a una tasa de 3.3 por ciento, de acuerdo con cifras publicadas este viernes por el organismo.

El año pasado, las actividades primarias —agricultura, silvicultura y pesca— tuvieron un crecimiento de 3.3 por ciento, medio punto menos que el 3.8 por ciento de crecimiento registrado en 2016, añadió. Este sector contribuye con poco menos de 5 por ciento del valor de la economía.

Mientras tanto, el sector de los servicios, que es poco menos de dos tercios del total del PIB, repuntó el año pasado a una tasa de 3 por ciento, inferior al 3.9 por ciento de crecimiento de 2016, de acuerdo con el Inegi.

Las actividades secundarias, en cambio, tuvieron el año pasado una contracción de 0.6 por ciento, que contrastó con el avance de 0.4 por ciento en 2016.

El PIB de las actividades relacionadas con el petróleo tuvo el año pasado una contracción de 10.8 por ciento, que se sumó a la caída de 5.2 por ciento en 2016.

Mientras, la construcción se contrajo el año pasado uno por ciento, después de tres trimestres consecutivos de variación negativa. En 2016, este sector avanzó 2 por ciento. La construcción ha perdido dinamismo principalmente por la caída del gasto público en infraestructura, una de las medidas tomadas por el gobierno para reducir el déficit fiscal.

La industria manufacturera, que es la más relacionada con la economía de Estados Unidos a través de las exportaciones, creció en 2017 a una tasa anual de 2.9 por ciento, prácticamente el doble del repunte de 1.5 por ciento anual en 2016, de acuerdo con los datos del Inegi.

Menor a la expectativa

En marzo de 2012, el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto declaró: Hice el compromiso de crecer económicamente y fijé cuál era la meta: triplicar el crecimiento que México ha tenido en la última década, un pobre crecimiento de apenas 1 por ciento, para llevarlo a tasas de 5 y 6 por ciento.

Con los datos actualizados este viernes por el Inegi, el crecimiento de la economía en los primeros cinco años de la administración fue: 2 por ciento en 2017; 2.9 en 2016; 3.2 en 2015; 2.8 en 2014 y 1.3 por ciento en 2013.

Así, el promedio para los cinco años fue de 2.5 por ciento, superior al de los dos gobiernos precedentes, pero menor a la expectativa generada con la aprobción de las reformas económicas.

En los primeros cinco años del gobierno del entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa, el PIB tuvo un crecimiento promedio anual de 1.3 por ciento y, en el periodo comparable de la administración de Vicente Fox, el promedio anual fue de 1.5 por ciento, de acuerdo con datos del Inegi.

Lo que viene

La economía mexicana enfrentará retos importantes durante la primera mitad de 2018 que podrían afectar el crecimiento económico, comentó Alejandro Cervantes, economista senior de Banorte, después que el Inegi publicó el dato sobre el PIB en 2017.

En particular, el consumo privado se desacelerará marginalmente por los niveles de inflación, pero tal efecto podría resultar compensado, parcialmente, por una persistente mejoría del mercado laboral, añadió. Aun así, el gasto interno continuará como uno de los motores principales de crecimiento, agregó.

El PIB presentaría un menor ritmo de crecimiento durante la primera mitad del año, explicado principalmente por la incertidumbre asociada a la renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, como al proceso electoral del primero de julio, cuando se renovará la Presidencia y el Congreso.

No obstante la desaceleración observada y la expectativa para los siguientes meses, el analista de Banorte destacó que se ha mantenido la solidez de los fundamentales macroeconómicos. Las finanzas públicas han exhibido una mayor estabilidad debido a los esfuerzos de reducción del déficit y la deuda públicos; mientras, el banco central –con sus incrementos de tasas de interés– ha permitido anclar las expectativas inflacionarias, dijo.