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Los especialistas en gastroenterología, otorrinolaringología y neumología, se han convertido en “los saca-cosas” de lo que los niños introducen en su cuerpo

Pilas alcalinas, candados pequeños, aretes, frijoles crudos, piedras, corcholatas, monedas, entre otras cosas es lo que especialistas del Hospital del Niño han extraído a menores mediante procedimientos como la endoscopía. Carlos Iván Oyervides García, director del Hospital del Niño, señaló que en esta temporada vacacional aumenta el índice de atención en urgencias, sobre todo en accidentes como: caídas, torceduras, fracturas y descalabros; hasta ahora no han tenido accidentes que ponga en peligro la vida de los niños.

“No te puedo dar un porcentaje porque cada época es diferente y varía. Pero sí hay un incremento en la incidencia de accidentes hogareños, principalmente en los de uno a tres años”, y precisó que el Hospital del Niño cuenta con el personal para cubrir todas las necesidades, pues aunque aumentan los accidentes también disminuye la cantidad de consulta externa en pediatría.

Operación “Ollotomía”
Los especialistas en gastroenterología, otorrinolaringología y neumología, se han convertido en “los saca-cosas” de lo que los niños introducen en su cuerpo.

Una de las experiencias que más recuerda el director del hospital fue que hace aproximadamente 15 años llegó a la sala de urgencias una mujer joven, delgada y de estatura baja que tenía a su hija envuelta en una cobija.

“No comentó nada, y a la hora de que nos acercamos, descubrió a la niña y nuestra sorpresa fue que la cabeza la había metido en una olla de peltre. Intentamos sacársela con jabón o con otras cosas, pero no pudimos, y tuvimos que hablarle al chico de mantenimiento para que hiciera una ‘ollotomía’. Tuvo que cortar la olla de peltre, tomamos muchas precauciones porque como el peltre es vidrio, al momento de que estuviera cortando esos vidrios no saltaran a los ojos de la niña”, narró.

Pero no es todo. Como gastroenterólogo uno de los objetos más extraños que le ha tocado sacar ha sido una corcholata a un adolescente de 14 años.

“Debes haber andado muy tomado como para que te tomaras la corcholata”, —le dije-, pero me juró por Dios que nunca se había tomado una gota de alcohol.
Después de meterlo a una endoscopía, le saqué una corcholata de cerveza, y se la enseñé a los papás”.

También, hace tiempo extirpó una pila AA que se le atoró a una niña de 8 años; y a otra niña logró sacarle un arete que le perforó el esófago y la tráquea por lo que hubo necesidad de dejarla dos días en observación.

En el caso de los otorrinolaringólogos, todos los días se presentan casos en los que sacan piedras, frijoles, garbanzos, semillas, vidrios, hojas, monedas, entre otros objetos pequeños que están al alcance de los niños.

El director del hospital narró que hace cuatro meses murió un niño en Piedras Negras que se había tragado una pila alcalina, con la que duró una semana.

“Una criatura que se tragó una pila alcalina y se le atoró en el esófago. Pero los papás no hicieron nada y cuando el niño comenzó a vomitar sangre, fueron al hospital y el niño ya no llegó aquí, se murió en el camino”, recuerda.

Finalmente, dirigió un mensaje a los padres de familia para que estén mucho más atentos de las actividades que están desempeñando sus hijos, “porque si los descuidan ponen en riesgo su vida”.