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Académicos y especialistas en economía aseguraron que el aumento salarial, dictado el año pasado, se ha esfumado y será peor en unas cuantas semanas, cuando la canasta básica suba entre 13 y 14 por ciento

Por Dulce Olvera para SinEmbargo

Ciudad de México.– Los mexicanos han comenzado a protestar en las calles por los incrementos anunciados para lo largo de este 2018 en el precio de combustibles, Gas LP, electricidad y tortillas, los cuales harán polvo el aumento salarial del año pasado, coincidieron académicos y especialistas en economía.

“Eso que aumentaron se esfumará entre enero y marzo. El año pasado fue por los gasolinazos, y este año ya empezaron los gasolinazos y aumentos a productos básicos que son muy vulnerables a los movimientos en el tipo de cambio por ser importados, como el maíz para la tortilla”, explicó el profesor e investigador de la Universidad Iberoamericana, Miguel Santiago Reyes.

En este sexenio, los salarios promedio y mínimo han perdido 14.4 y 3.9 por ciento de su poder adquisitivo, respectivamente, de acuerdo con el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad de la Universidad Iberoamericana. Por eso, el 51.7 por ciento de los trabajadores permanece por debajo de la llama Línea de Bienestar

“Los empleos que se están generando son de baja remuneración entre uno y tres salarios mínimos. Con estos aumentos de precios estamos aventando a la gente a estar en una situación de mayor pobreza”, agregó el especialista.

Cuando el aumento al salario mínimo para 2017 fue de 73.04 a 80.04 pesos, un 9.5 por ciento, los precios de la canasta básica entre enero y octubre aumentaron casi 14 por ciento, más que el aumento salarial, documentó. Debido a ese índice de precios, hasta noviembre el salario mínimo real fue de 61.20 pesos, insuficiente para una canasta alimentaria individual de alrededor de 95 pesos.

Ahora, el incremento reportado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) a 88.36 pesos para 2018 fue de ocho pesos, un 10.39 por ciento. Pero el aumento fijo, detalló el académico, es de 3.9 por ciento, basado en la tasa de inflación que esperaban. Pero en diciembre se ubicó en 6.69 por ciento y el Banco de México (Banxico) no prevé que ceda pronto al objetivo. Por lo que tendrían que haber operado sobre el 6.5 por ciento.

El aumento en los precios de 2017 se resintió más en el gasto en transporte y alimentación, reveló una encuesta de la Alianza Nacional de Pequeños Comercianates (Anpec) aplicada en octubre a consumidores. Por su incremento, los ciudadanos dejaron de comprar artículos de mascota (14.80 por ciento), frituras (14.53 por ciento), cigarros (13.27 por ciento) y artículos de cuidado personal (10.36 por ciento).

Los salarios en México siguen perdiendo poder adquisitivo como desde nace 25 años, situación que contribuye a que más de la mitad de la población asalariada, el 51.7 por ciento, permanezca debajo de la línea de bienestar. En la presente administración, los salarios promedio y mínimo han perdido 14.4 y 3.9 por ciento de su poder adquisitivo, respectivamente, lo cual ha perpetuado la pobreza, de acuerdo con el Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana.

El académico Juan Luis Hernández Avendaño afirmó que el hecho de que los salarios estén por debajo tanto de la posibilidad de un aumento a un nivel digno y competitivo como por debajo de los precios particularmente de la canasta básica constata lo que ha sido la constante en las últimas décadas.

“Una economía que privilegia a unos cuantos y un conjunto de medidas que mantienen a la mitad del país por debajo de los niveles deseables de bienestar”, dijo.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en su mensaje de año nuevo, resaltó que México ha crecido a 2.1 por ciento promedio en los últimos tres años, el cual se distribuye “muy desigualmente, favoreciendo mucho más a ciertas entidades federativas (del norte y el Bajío) y a ciertos estratos sociales”. Por ello, anunció, el sector patronal continuará exigiendo durante el 2018 que el salario mínimo sea suficiente para que los trabajadores puedan adquirir el total de la canasta básica alimentaria y no alimentaria y dejen de vivir en pobreza de ingresos.

El salario mínimo lo perciben 1 millón 271 mil trabajadores asalariados de tiempo completo, según datos de la Consami que no consideran a los informales. Pero el investigador de la Universidad Iberoamericana, Miguel Santiago Reyes, aseguró que el problema no es solo para esa parte poblacional, sino para todos los asalariados porque generalmente su aumento salarial parte del aplicado al minisalario. Los 19 millones de asegurados al IMSS ganaron unos 333 pesos diarios durante 2017.

Santiago Reyes expuso que los sindicatos han perdido fuerza y nivel de negociación, por lo que sólo hay aumentos mayores en los sectores gubernamentales, industriales y exportadores, y donde hay negociación sindical con los patrones.

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