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V Motel Boutique, un lugar para romper los tabúes de las parejas

Situado en una de las arterias viales más palpitantes de Ciudad de México, el V Motel Boutique irrumpe con una propuesta erótica que rompe tabúes. En pareja o en grupo, los mexicanos acuden a un establecimiento que les permite hacer realidad sus fantasías.

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viernes, 03 de junio del 2011

  • Vista de una habitacion del Hotel. Foto EFE
Madrid, España.- En México a los moteles se les llama de forma eufemística "hoteles de paso" donde acuden parejas para encuentros furtivos. Fueron los españoles llegados tras la Guerra Civil (1936-1939) quienes abrieron estos lugares de encuentros pasionales.

Siete décadas después, un grupo de empresarios mexicanos, descendientes de gallegos, ha fundado V Motel Boutique, una uve sugestiva que los inversores afirman es la inicial del Viaducto, una de las principales vías rápidas capitalinas que llevan al aeropuerto o a un infarto cuando la arteria se tapa y se convierte en el mayor estacionamiento de México.

El proyecto no está concebido desde la timidez o el rubor, explica José María Aliaga, gerente de este local, pues la empresa acepta su giro de motel a diferencia de otros que se esconden tras la palabra "hotel".

En la cultura mexicana, "ir a un motel lleva implícito de alguna manera que vas a tener relaciones sexuales. Nosotros nos quitamos la máscara, no nos da vergüenza ser catalogados como motel. Nuestro objetivo es llegar a ser el mejor motel de México", afirma el gerente.

Las fantasías sexuales son alentadas en este lugar que admite desde una persona sola hasta un grupo de doce que puede nadar en una piscina con jacuzzy y tobogán. O disfrutar de la vista del skyline de la ciudad desde una cama giratoria que termina su viaje en un escenario en el que hay un tubo, cadenas y otros implementos para que los huéspedes hagan su propio espectáculo.

Todo en este espacio es sugerente, incluida su fachada que muestra una escena sensual de una pareja que está cerca de besarse y que por las noches es iluminada con tonos suaves y cambiantes que miles de conductores miran desde sus automóviles-jaulas.

Los interiores fueron diseñados para que los visitantes no se aburran, sino que sientan que cada vez es una experiencia nueva, apunta José María Aliaga.

No es un refugio exclusivo para encuentros extramaritales, puede ser un oasis para parejas que, sometidas al estrés de la vida diaria y a la estrechez de una casa llena de niños, encuentren un lugar donde hagan volar su imaginación, agrega Aliaga.

El carácter latino, fogoso, por una parte, y la desmesurada infidelidad del capitalino da para que en Ciudad de México existan 1,700 moteles, aunque muchos disfracen su condición con la palabra "hotel", aparentemente destinado al alojamiento turístico.

El ambiente creado para este motel, cuyo perfil de cliente es un trabajador con ingresos medios y altos, es de una sensualidad que invita a los placeres  apoyados en un mobiliario diseñado para facilitar la práctica del ejercicio amoroso.

Pero si el visitante aún no está convencido, puede acudir a un menú sex, que incluye desde juguetes sexuales hasta diferentes disfraces e, incluso, paquetes más atrevidos como el FetishFantasy Kit, que incluye un azotador de piel, antifaz y esposas.

Son juguetes que tienen demanda entre los usuarios, queal verlos en la carta "los pide", afirma el gerente, quien poco a poco va generando su clientela, sobre todo en viernes y sábados cuando los moteles tienen mayor demanda, máxime si es quincena (fecha de pago).

Para que nadie se vaya sin disfrutar, este lugar ofrece también una serie de platillos afrodisíacos y bebidas estimulantes, así como experiencias spa y pastillas de aromaterapia para disfrutar en el jacuzzy.

"Tenemos habitaciones de una dimensión grande, la pool villa con 120 metros cuadrados que se presta para hacer reuniones múltiples, incluso de tipo swinger (intercambio de parejas)", apunta el gerente quien insiste en que este espacio está abierto a todas las preferencias sexuales.

Aliaga señala que los huéspedes tienen garantizada su intimidad, pues a diferencia de los hoteles turísticos, no es necesario registrarse en recepción. Además, para los tímidos, el edificio dispone de una segunda entrada más discreta por la calle de atrás.

DESTACADOS:

* En la cultura mexicana, "ir a un motel lleva implícito de alguna manera que vas a tener relaciones sexuales. Nosotros nos quitamos la máscara, no nos da vergüenza ser catalogados como motel. Nuestro objetivo es llegar a ser el mejor motel de México", afirma José María Aliaga, gerente de uno de los locales.

* No es un refugio exclusivo para encuentros extramaritales, puede ser un oasis para parejas que, sometidas al estrés de la vida diaria y a la estrechez de una casa llena de niños, encuentren un lugar donde hagan volar su imaginación.

* Para que nadie se vaya sin disfrutar, este lugar ofrece también una serie de platillos afrodisíacos y bebidas estimulantes, así como experiencias spa y pastillas de aromaterapia para disfrutar en el jacuzzy.

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