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Vida neandertal

Nuevos hallazgos prueban el extraordinario parecido de los neandertales con el Humano Moderno. Los expertos responden a la vieja pregunta de si hubo o no mezcla de sus genes con los nuestros.

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jueves, 17 de febrero del 2011

  • Foto: Vanguardia/Archivo

El esqueleto y la morfología del Hombre de Neandertal eran diferentes a los del Humano Moderno. Aquellos -los neandertales- eran más robustos que nosotros, con un saliente de hueso encima de los ojos, un cráneo y un cerebro mayores que los nuestros y una menor estatura -que les daba un aspecto rudo y fornido

"La mayoría de los rasgos que usamos para diferenciar a los Humanos Modernos de los neandertales, son detalles propios del esqueleto, que no se aprecian desde fuera", explica el paleoantropólogo portugués Joao Zilhao.

Para entender la similitud -o las diferencias- entre neandertales y Humanos Modernos, Zilhao sugiere que observemos una imagen del luchador ruso Nicolai Valuev (ver foto), cuyo aspecto, según Zilhao, se acerca bastante a lo que debió ser el varón adulto neandertal.

"Pero la cuestión no radica en preguntarse hasta qué grado los neandertales fueron diferentes a nosotros, sino hasta qué punto nos parecemos a ellos. ¿Y si fuésemos, en cierta forma, como ellos?" -se pregunta Zilhao.

La cueva de El Sidrón, en Piloña (Asturias), España, ha proporcionado en los últimos años valiosos fósiles que han permitido el estudio y la comprensión de los neandertales.

Antonio Rosas, profesor de investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Barcelona, y autor del libro `Qué sabemos de los neandertales', analizó los restos de 12 de esos individuos, que vivieron hace 49 mil años y encontró que los varones de ese grupo estaban emparentados entre sí -eran primos, tíos y hermanos. Pero las mujeres no. Ellas no formaban parte de la familia cuando se incorporaron al clan.

Es importante destacar que los neandertales se organizaban en grupos y que a menudo intercambiaban mujeres, sobre todo adolescentes, lo que les permitía preservar la diversidad genética.

"Era un sistema muy extendido entre los cazadores y los recolectores de semillas y frutos. Hablamos de grupos pequeños, de entre ocho y 30 personas, lo que les permitía desplazarse con cierta facilidad", señala Rosas,

Y concluye: "Los neandertales fueron de una especie distinta, pero su forma de ser era muy próxima a la nuestra".

Numerosas evidencias encontradas en el registro arqueológico demuestran que los neandertales eran individuos tranquilos que cuidaban de los suyos cuando era necesaario. El más espectacular de estos ejemplos es el de `el viejo de Shanidar', un neandertal cuyos restos fueron encontrados en una cueva de Irak. Este anciano sufrió heridas gravísimas en un brazo, deformaciones en ambas piernas y un golpe en la cabeza que lo dejó casi ciego cuando era adolescente.

Según relata la antropóloga Penny Perkins, de la Universidad de York, en su libro `La prehistoria de la compasión', este hombre, que sobrevivió entre 20 y 35 años a sus heridas, no lo hubiera logrado, sin recibir cuidados y alimentos de la gente de su grupo.

Dominaban el fuego

Lejos de comportarse como seres embrutecidos que sólo comían carne cruda, los neandertales cocinaban muchos tipos de alimentos. Además, eran maestros en el arte de dominar el fuego. El arqueólogo Eudald Carbonell, quien lleva más de 25 años estudiando los restos de 200 hogueras hechas por estos homínidos, ha identificado más de una docena de fuegos distintos, unos destinados a la iluminación y a proporcionar calor, y otros destinados a cocinar, ya fuese en hogueras para asar la carne o para cocer alimentos con el uso de agua .

Y la antropóloga Amanda Henry, de la Universidad George Washington, encontró pruebas de la dieta vegetariana de los neandertales, en dientes fósiles de hace 40 mil años, en la ya mencionada cueva de Shanidar, en Irak. También encontró restos de semillas de dátil en la zona dental, y almidón procedente de varias especies silvestres, entre ellas trigo, cebada, centeno y leguminosas (frijoles).

"Podemos deducir que el agua era lo que cocinaba esos alimentos, aparte de asar la carne al calor de las brasas", explica Henry.

"Probablemente disponían de contenedores de algún material orgánico, pero no tenemos evidencia de ello.

"Y probablemente usaban piedras calientes para hacer hervir el agua en los contenedores".

"Por otra parte, los neandertales que vivían cerca de la costa, eran capaces de capturar delfines y focas. De hecho, restos de vértebras y huesos de esos animales se han encontrado en asentamientros neandertales ubicados en cuevas cercanas al mar", apunta Amanda Henry.

¿Cómo lo lograban sin redes? Quizá atrapando a los delfines que quedaban varados en las playas, y cazando las crías de focas en las estaciones de reproducción.

Los prejuicios

Se acepta que el primer contacto entre neandetales y Humanos Modernos se produjo en Europa hace 40 mil años. Pero 10 milenios antes ¡los neandertales ya adornaban y pintaban sus cuerpos!

No obstante, los prejuicios, según Zilhao, han impedido ver la evidencia. Cuando en Francia se desenterraron avanzados adornos y colgantes, muchos expertos se negaron a aceptar que los autores de esos collares fueran los neandertales (los atribuían a los Humanos Modernos).

Se decía que esos adornos, o habían sido elaborados por Humanos Modernos y se mezclaron con restos neandertales, o bien los neandertales los habían copiado de los primeros Humanos Modernos con los que interaccionaron.

El prejuicio que pesa sobre los neandertales se explica, en opinión de Zilhao, por el `pecado original' de haber sido la primera humanidad fósil conocida, desde los tiempos en que el primer neandertal fue desenterrado en Alemania, en 1856.

En otras palabras, el Humano Moderno siempre se creyó superior a cualquier Homo que le precediera. Y por lo tanto, no podía aceptar que uno de sus antecesores pudiera superarlo en inventiva e inteligencia.

Sí hubo mezcla

La gran pregunta sin responder sobre los neandetales es si ellos se aparearon con el Humano Moderno (¿hay que ponerse las manos en la cabeza si así hubiera sido?).

El debate es fascinante.

Los detractores de esta idea afirman que el Humano Moderno es una especie biológicamente diferente; y aunque casi todo el mundo acepta el origen africano de la humanidad actual, los Homo sapiens desplazaron a los neandertales, que habían dominado el continente europeo y la parte más occidental de Asia durante 200 mil años.

"No hicimos el amor con ellos", dicen los escépticos. Disponíamos de una mejor tecnología y por eso los llevamos a la extinción (hace cerca de 30 mil años).

Es cierto que hoy no vemos neandertales andando entre nosotros, pero ¿en realidad han desaparecido totalmente, o sus genes se hayan incluidos en muchos de los terrícolas vivientes?

Joao Zilhao y el paleoantropólogo Erick Trinkaus, de l aUniversidad de Washington en San Luis (EU), mantienen desde hace años que sí hubo mezcla (es difícil imaginar que el Humano Moderno, por muy creído que fuera, no se atreviera a acercarse a las chicas neandertales).

El hallazgo en 1998 en Lagar Velho (Portugal) del esqueleto de un niño de 24 mil años con rasgos neandertales se suma a los restos de individuos encontrados en Rumania y la República Checa en los que se aprecia una mezcla de caracteres que hacen pensar que fueron el resultado de cruzamientos entre neandertales y Humanos Modernos.

Zilhao estima que el proceso de contacto y asimilación entre neandetales y Humanos Modernos pudo ocurrir hace 37 mil años.

¿Quién tiene la razón?

Esta película de suspenso tuvo el año pasado un tercer acto para muchos inesperado. Científicos del Instituto Max Planck de Alemania ensamblaron 60 por ciento del genoma del neandertal a partir de los huesos de tres mujeres neandertales encontrados en una cueva de Croacia.

Compararon esa secuencia genética de mil millones de pares de bases, con los genomas de cinco humanos actuales procedentes de Nueva Guinea, China, Francia, Africa Occidental y Africa Oriental. El resultado fue una sorpresa que ni los investigaodres esperaban: los europeos y asiáticos tenían genes neandertales.

Es probable, dicen ahora, que esta cruza tuviera lugar en Oriente Medio, hace entre 50 mil y 80 mil años.

El híbrido se dio

Las noticias dieron la vuelta al mundo, pero para el paleoantropólogo Eric Trinkaus, el estudio genético no confirma nada.

"Si los genes neandertales se incorporaron a nuestro acervo genético", dice Trinkaus, "¿cómo se explica que dos especies, en el caso de ser distintas, se cruzaran y produjeran descendientes fértiles?".

Pero es posible. En la actualidad, señala el propio Trinkaus, ocurre que dos especies muy próximas pueden hacerlo, pero al ser una más dominante y numerosa, la otra termina siendo absorbida.

"Por ejemplo, en Norteamérica hay dos especies, el coyote y el lobo, que en condiciones ecológicas normales se comportan como especies separadas, compiten entre sí y no se cruzan.

Pero si el medio ambiente se perturba, los machos y hembras de estas especies distintas se aparean libremente y producen una descendencia completamente fértil y viable. De hecho, el lobo rojo, en la parte sureste de Estados Unidos, es un híbrido de coyote y lobo".

Para Trinkaus, la resistencia a considerar a los neandertales como nuestros antecesores no tiene que ver con la biología ni con el registro fósil, sino con la percepción de que los Humanos Modernos somos especiales. Dicho de otra manera, somos una especie superior y no es posible que nos hayamos mezclados con los burdos neandertales.

En fin, los últimos hallazgos fósiles han acercado como nunca a los neandertales y al Homo sapiens. Quizá usted se niegue a aceptarlo, pero piense en esto, ¿quién dudaría hoy en calificar a un pigmeo africano y a un esquimal como especies distintas al resto de nosotros?

 

 

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