Negocios- Economía

- Economía

Slim vs Azcárraga vs Ricardo Salinas; La pelea de los magnates mexicanos

La lucha enfrenta a Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, a Emilio Azcárraga, que controla Grupo Televisa SAB, y Ricardo Salinas, propietario de TV Azteca

Por:  

lunes, 07 de marzo del 2011

  • Foto: Especial

Los tres multimillonarios más destacados de México, en su día un grupo muy unido que se cubrían las espaldas los unos a los otros, libran ahora una empedernida batalla por conquistar el mercado televisivo y de telecomunicaciones del país, un negocio valorado en unos US$35.000 millones.

La lucha enfrenta a Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y dueño de los mayores operadores de telefonía fija y celular del país, contra los magnates de los medios de comunicación, Emilio Azcárraga, que controla Grupo Televisa SAB, y Ricardo Salinas, propietario de TV Azteca SAB y el operador de telefoníaa celular Iusacell.

La economía mexicana está dominada por grandes conglomerados que controlan sus respectivas industrias pero rara vez se aventuran a incursionar en los mercados de los otros oligarcas.
Sin embargo, la convergencia tecnológica ha borrado las líneas que separaban las industrias de telefonía y de televisión, dando pie a una mutua invasión de territorio.

La ilusión "de amistad se está desmoronando", afirma Eduardo García, dueño de Sentido Común, un sitio web de noticias de negocios en Ciudad de México. "Los multimillonarios de México están compitiendo por el premio y están recurriendo a todas las herramientas que tienen a su disposición".

Una clave de la disputa es que las condiciones de la concesión de Telmex, el ex monopolio telefónico estatal que Slim adquirió a inicios de los años 90, le han impedido ingresar al mercado de la televisión.

Los reguladores mexicanos y las empresas de televisión abierta argumentan que permitir la entrada de Telmex al negocio televisivo le otorgaría una ventaja injusta a Slim porque Telmex controla 80% de las líneas de telefonía fija y Telcel domina 70% del mercado celular.
Mientras esté prohibida la entrada de Slim a la industria televisiva, los operadores de TV por cable han empezado a vender lucrativos paquetes de TV, Internet de banda ancha y telefonía.

Las empresas de Slim, que representan cerca de una tercera parte de la capitalización del mercado accionario mexicano, fueron las que tiraron la primera piedra cuando retiraron su publicidad de Grupo Televisa, que acapara 70% de la audiencia de México.

Pocos días después, Salinas se involucró en la pelea negándoles espacio publicitario a las compañías de Slim en TV Azteca, a menos que redujera las tarifas de interconexión que sus empresas les cobran a Iusacell.

Impulsos caros

La negativa de Slim a comprar avisos de televisión le costará a Televisa alrededor de US$70 millones, aproximadamente 1,5% de sus ingresos de este año, dijo recientemente su vicepresidente ejecutivo Alfonso de Angoitia, en una teleconferencia.

Si no llega a un acuerdo con las compañías de Slim, Azteca TV podría perder alrededor de U$S30 milllones, o 3% de sus ventas, calcula Luis Niño de Rivera, un portavoz de Salinas.
Arturo Elías, vocero y yerno de Slim, dijo que elejecutivo adoptó la medida luego de que Televisa subiera drásticamente el precio de sus tarifas publicitarias. Pero si Televisa redujera esos incrementos, dijo, Slim reconsideraría su decisión.

Sin embargo, el miércoles la batalla entre Slim y los otros ejecutivos se recrudeció después de que ambos emitieran una serie de acusaciones mutuas.

En un comunicado, alrededor de 24 compañías de televisión por cable y telecomunicaciones, incluyendo Televisa y TV Azteca, instaron al gobierno mexicano a que recortara la tarifas de conexión de Telcel.

Pero Slim no tardó en contraatacar, alegando que sus rivales buscan aprovecharse de su red porque no invirtieron en su propia infraestructura.

En un comunicado emitido un día antes, el regulador antimonopolio de México expresó sus esperanzas de que esta disputa ayude al país a encontrar una forma de salir de este impasse.
"El conflicto actual entre concesionarios es una oportunidad para resolver dos de los principales problemas en telecomunicaciones: interconexión e insuficiente competencia en televisión", dijo la Comisión Federal de Competencia (CFC).

Los analistas aseguran que a las compañías de Slim no les queda otra alternativa que volver a la publicidad televisiva pronto, especialmente en Televisa. No hacerlo haría caer las ventas no sólo de Telcel, sino de otra decena de compañías controladas por Slim, incluyendo las cadenas minoristas como Sears Roebuck de México y Sanborns.

Portavoces de Slim y Televisa coincidieron en no hay nada personal en estas disputas de negocios. Salinas, por ejemplo, enfatizó en un mensaje en Twitter que "no hay que confundir los negocios con lo personal". El empresario agregó que siente admiración y respeto por Slim.

En cualquier caso, resolver la disputa sobre la publicidad no terminará la fricción entre Televisa y Slim. En enero, Televisa presentó una demanda ante la CFC, cuestionando la naturaleza de la relación de Telmex con DishMexico, un servicio de televisión por satélite. Televisa argumenta que Slim está utilizando el servicio para eludir las trabas legales que le impiden ofrecer servicios de televisión.

Telmex provee servicios de facturación y comercialización a DishMexico, cuyo rápido crecimiento representa una competencia para el sistema de televisión por satélite Sky México, que pertenece a Televisa y que es uno de sus principales generadores de ganancias. Sky México ganó más de un millón de suscriptores el año pasado, sumando un total de 3 millones. Pero en solamente dos años, DishMexico ha conseguido 2,2 millones.

La comisión se abstuvo de hacer comentarios sobre la demanda de Televisa.

 

Fuente: Wall Street Journal

¿Dónde sucedió?