Espectáculos - Famosos
- Famosos
Sinead O’Connor: Nadie se compara con ser ella misma
Entre polémicas por su turbulenta vida personal, la cantante irlandesa lanza su nuevo álbum, ‘How About I Be Me (And You Be You)’; asegura que ahora se encuentra mejor
Fuente:
viernes, 09 de marzo del 2012
Foto: Vanguardia/Archivo
LOS ÁNGELES.- La prensa de la farándula nos dice que Sinead O’Connor está prácticamente desquiciada —una mujer caprichosa, con problemas, que cancela su matrimonio después de 26 días y que pone una petición de ayuda psiquiátrica en Twitter diciendo: “Estoy realmente mal”.
En una conversación, sin embargo, la cantante irlandesa, de 45 años, viene a ser tan franca y atractiva, por momentos espiritual, indecente y un poco vulnerable. Ella deja entrar a las personas en forma rápida, quizá con más facilidad de lo que debería.
Esas cualidades también están presentes en “How About I Be Me (And You Be You)”, que acaba de salir a la venta. También son parte de lo que hay detrás del título del nuevo álbum, que ella inicialmente tuvo la intención de llamarlo “Home” (hogar).
“He pasado toda mi vida como una artista que le dicen lo que debería ser y lo que no debería ser —básicamente, ‘¿por qué no te limitas a ser otra persona?’”, dice O’Connor, quien tuvo un éxito número uno en 1990 con “Nothing Compares 2 U”, pero no ha lanzado un nuevo álbum desde “Theology”, de 2007.
“Me harté de eso, porque me estaba divirtiendo mucho haciendo lo que hacía, y era yo misma… Yo quería titular este disco como solamente ‘How About I Be Me’ (¿Qué te parece ser yo?), pero pensé que era egoísta, entonces debía expresar que no me importa que tú seas tú”.
El álbum, producido por el colaborador desde hace mucho tiempo (y primer marido) John Reynolds, recuerda el debut de O’Connor en 1987, “The Lion and the Cobra”. Presenta a una artista compleja que se nutre de historias, ira, espiritualidad y sexo. Parte de ella es incluso francamente romántica.
“Nunca hice canciones de amor, y estoy realmente sorprendida de que me salieran”, cuenta. Las canciones, sin embargo, no deben interpretarse como biográficas sobre ella y su cuarto marido, Barry, con quien se casó en diciembre y de quien se separó días más tarde. (Después se reconciliaron).
“Las escribí en un momento en que iba a salir con un hombre que es el padre de mi hijo menor (Frank Bonadio, padre de su hijo de 5 años, Yeshua). Sigue siendo uno de mis mejores amigos”.
El álbum también contiene varios bocetos de personajes, entre ellos el de un adicto penitente en “Reason With Me”, donde ella canta: “No quiero perder la vida que Dios me dio, y no creo que sea demasiado tarde para sálvame”.
“Es alguien que pudo observar un montón del viaje que tomó, un viaje de 12 pasos”, dice O’Connor. “En el momento en que llegó al paso 8, al paso 89, el hombre volvió a nacer. Está vivo, y él era un muerto viviente”.
O’Connor guarda sus palabras más duras para aquellos que se tienen en alta estima a expensas de los demás. En el enervante “Take Off Your Shoes” se imagina que el Espíritu Santo excoria al Papa sobre el manejo de la Iglesia Católica y el escándalo de la pedofilia, mientras que el cierre del álbum, “VIP”, es un fuerte contraste entre las celebridades que se auto-felicitan tras el glamur, y los niños que como dice la letra tienen “una cara que nunca fue ni será besada”, las personalidades reales.
Superando los problemas
La vida personal de O’Connor amenazó con eclipsar su nueva música. Sus tweets en enero sobre la búsqueda de ayuda psiquiátrica desataron una ronda de historias potencialmente embarazosas, aunque O’Connor dice que los médicos profesionales la elogiaron por hacer sus necesidades públicas.
“Estoy muy contenta de que la gente del hospital escribió y dijo: ‘Muchas gracias por twittear, porque es muy importante para llegar a la gente’. Tengo un montón de ayuda, y ahora todo está bien”.
Desde entonces, ha eliminado su cuenta de Twitter. “Tristemente, Twitter no es seguro para las personas que hacen lo que yo hago para ganarme la vida”, escribió en su página web la semana pasada.
O’Connor está experimentando un resurgimiento creativo. “Lay Your Head Down”, la canción que canta en la banda sonora de “Albert Nobbs”, obtuvo una nominación al Globo de Oro. También participó con el cóver de Bob Dylan, “Property of Jesus”, del nuevo proyecto “Amnesty International Chimes of Freedom”, y ya planea publicar interpretaciones de los temas cristianos de Dylan en YouTube.
“La razón por la que estoy viva es porque la gente me dio la esperanza”, asegura. “Bob Dylan, en particular… ¿sabes a qué me refiero?
“Los artistas mantienen a la gente con vida. Estamos destinados a dar a la gente esperanza… Donde hay guerra, hay un problema espiritual. Así que los líderes espirituales de todo el mundo están fallando. Creo que el trabajo de los artistas es ser la fuerza de emergencia contra incendios”.
Discografía
‘The Lion and the Cobra’ (1987)
‘Faith and Courage’ (2000)
‘I do Not Want What I Haven’t Got’ (1990)
‘Sean-nós Sua’ (2002)
‘Am I Not Your Girl?’ (1992)
She Who Dwells...’ (2003)
‘Universal Mother’ (1994)
‘Collaborations’ (2005)
‘Throw Down Your Arms’ (2005)
‘Theology’ (2007)
En una conversación, sin embargo, la cantante irlandesa, de 45 años, viene a ser tan franca y atractiva, por momentos espiritual, indecente y un poco vulnerable. Ella deja entrar a las personas en forma rápida, quizá con más facilidad de lo que debería.
Esas cualidades también están presentes en “How About I Be Me (And You Be You)”, que acaba de salir a la venta. También son parte de lo que hay detrás del título del nuevo álbum, que ella inicialmente tuvo la intención de llamarlo “Home” (hogar).
“He pasado toda mi vida como una artista que le dicen lo que debería ser y lo que no debería ser —básicamente, ‘¿por qué no te limitas a ser otra persona?’”, dice O’Connor, quien tuvo un éxito número uno en 1990 con “Nothing Compares 2 U”, pero no ha lanzado un nuevo álbum desde “Theology”, de 2007.
“Me harté de eso, porque me estaba divirtiendo mucho haciendo lo que hacía, y era yo misma… Yo quería titular este disco como solamente ‘How About I Be Me’ (¿Qué te parece ser yo?), pero pensé que era egoísta, entonces debía expresar que no me importa que tú seas tú”.
El álbum, producido por el colaborador desde hace mucho tiempo (y primer marido) John Reynolds, recuerda el debut de O’Connor en 1987, “The Lion and the Cobra”. Presenta a una artista compleja que se nutre de historias, ira, espiritualidad y sexo. Parte de ella es incluso francamente romántica.
“Nunca hice canciones de amor, y estoy realmente sorprendida de que me salieran”, cuenta. Las canciones, sin embargo, no deben interpretarse como biográficas sobre ella y su cuarto marido, Barry, con quien se casó en diciembre y de quien se separó días más tarde. (Después se reconciliaron).
“Las escribí en un momento en que iba a salir con un hombre que es el padre de mi hijo menor (Frank Bonadio, padre de su hijo de 5 años, Yeshua). Sigue siendo uno de mis mejores amigos”.
El álbum también contiene varios bocetos de personajes, entre ellos el de un adicto penitente en “Reason With Me”, donde ella canta: “No quiero perder la vida que Dios me dio, y no creo que sea demasiado tarde para sálvame”.
“Es alguien que pudo observar un montón del viaje que tomó, un viaje de 12 pasos”, dice O’Connor. “En el momento en que llegó al paso 8, al paso 89, el hombre volvió a nacer. Está vivo, y él era un muerto viviente”.
O’Connor guarda sus palabras más duras para aquellos que se tienen en alta estima a expensas de los demás. En el enervante “Take Off Your Shoes” se imagina que el Espíritu Santo excoria al Papa sobre el manejo de la Iglesia Católica y el escándalo de la pedofilia, mientras que el cierre del álbum, “VIP”, es un fuerte contraste entre las celebridades que se auto-felicitan tras el glamur, y los niños que como dice la letra tienen “una cara que nunca fue ni será besada”, las personalidades reales.
Superando los problemas
La vida personal de O’Connor amenazó con eclipsar su nueva música. Sus tweets en enero sobre la búsqueda de ayuda psiquiátrica desataron una ronda de historias potencialmente embarazosas, aunque O’Connor dice que los médicos profesionales la elogiaron por hacer sus necesidades públicas.
“Estoy muy contenta de que la gente del hospital escribió y dijo: ‘Muchas gracias por twittear, porque es muy importante para llegar a la gente’. Tengo un montón de ayuda, y ahora todo está bien”.
Desde entonces, ha eliminado su cuenta de Twitter. “Tristemente, Twitter no es seguro para las personas que hacen lo que yo hago para ganarme la vida”, escribió en su página web la semana pasada.
O’Connor está experimentando un resurgimiento creativo. “Lay Your Head Down”, la canción que canta en la banda sonora de “Albert Nobbs”, obtuvo una nominación al Globo de Oro. También participó con el cóver de Bob Dylan, “Property of Jesus”, del nuevo proyecto “Amnesty International Chimes of Freedom”, y ya planea publicar interpretaciones de los temas cristianos de Dylan en YouTube.
“La razón por la que estoy viva es porque la gente me dio la esperanza”, asegura. “Bob Dylan, en particular… ¿sabes a qué me refiero?
“Los artistas mantienen a la gente con vida. Estamos destinados a dar a la gente esperanza… Donde hay guerra, hay un problema espiritual. Así que los líderes espirituales de todo el mundo están fallando. Creo que el trabajo de los artistas es ser la fuerza de emergencia contra incendios”.
Discografía
‘The Lion and the Cobra’ (1987)
‘Faith and Courage’ (2000)
‘I do Not Want What I Haven’t Got’ (1990)
‘Sean-nós Sua’ (2002)
‘Am I Not Your Girl?’ (1992)
She Who Dwells...’ (2003)
‘Universal Mother’ (1994)
‘Collaborations’ (2005)
‘Throw Down Your Arms’ (2005)
‘Theology’ (2007)
