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SEMANARIO: De tejabanes a casas

Comimsa emprende un proyecto para que la gente de escasos recursos que no tiene acceso a un crédito de Infonavit, construya su propia casa

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lunes, 31 de marzo del 2008

    El déficit en materia de vivienda para la gente de escasos recursos, representa hoy uno de los rezagos más sentidos, y es quizá uno de los mayores retos sociales en México.

    Así lo prueba una estadística emitida por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, la cual revela que cerca del 70 por ciento de la población económicamente activa en el país, no tiene acceso a crédito para adquirir una casa.

    En Saltillo la situación no es del todo diferente, cuando las casi 67 mil personas que trabajan en la informalidad, según el último corte del INEGI, podrían no tener alternativas para hacerse de una vivienda digna y decorosa.

    Ante tal perspectiva, investigadores adscritos a la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales, perteneciente al Conacyt, han desarrollado un programa piloto de autoconstrucción e industrialización de vivienda, dirigido a familias de colonias regulares que viven en tejabanes o casas hechas de materiales precarios.

    Y es que con base en cálculos de esta dependencia, tan sólo en esta ciudad podrían existir entre 10 mil y 15 mil familias viviendo en pobreza patrimonial, es decir, que no cuentan con un espacio apto para vivir.

    "Hay colonias que están pavimentadas y tienen servicios, pero adentro hay mucho tejabán. Tú ves un cuarto de concreto adelante y, atrás, dos o tres tejabanes. La idea es comenzar a sustituir los tejabanes...", expone Horacio Villarreal Márquez, director de Transferencia de Tecnología de Comimsa.

    Mujeres trabajando

    El proyecto que empezó a cocinarse hace dos años, previo estudio socioeconómico y cultural realizado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, consiste en la capacitación de mujeres, amas de casa, para la fabricación de piezas de microconcreto con las que, asesoradas por personal de Comimsa, podrían construir una habitación o módulo de entre 18 y 24 metros cuadrados.

    "Lo que se pretende es darle a la población una opción para que pueda autoconstruir, que pueda fabricar y autoconstruir la familia, fundamentalmente la mujer.

    "Según el estudio que hizo para nosotros el CIESAS, la mujer tiene capacidad y tiempo para ir construyendo poco a poco su casa", declara Villarreal Márquez. Una semana de capacitación y dos horas diarias de trabajo en el vaciado de moldes de concreto, bastan para que en un lapso de seis a ocho meses, una ama de casa sin nociones de albañilería, pueda construir una vivienda con techos y muros que simulan acabados de teja y ladrillo.

    "Lo que hace la mujer es fabricar, a través de moldes, una serie de bloques autoalineables, tipo lego, en concreto, va haciendo sus muros, ella misma excava, hace su cimentación, nosotros le enseñamos cómo.

    "Para los techos se le proporciona a la señora otro molde y va vaciando por partes una pieza cada día, hasta que junta las suficientes piezas para hacer el techo de su habitación. Las piezas semontan sobre unas viguetas y en automático ella tiene su vivienda".

    Las mujeres con ayuda de sus familiares, esposos o hijos, instalarán el techo de la habitación, lo impermeabilizarán y pintarán la fachada y los muros de su nueva casa.

    Jorge Acevedo Dávila, subgerente de Investigación y Desarrollo de Comimsa, habla en torno a otra ventaja de este programa, único en su tipo a nivel nacional:

    "Uno de los beneficios que vimos fue el incremento de la autoestima en las mujeres, en las familia. Al verse involucrados en este proyecto, la relación familiar se ve favorecida".

    El resultado será una habitación con techo de dos aguas, piso de cemento y puertas y ventanas integradas. Las pruebas realizadas por la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales, arrojan que estas viviendas son aún más resistentes y térmicas que las casas construidas a base de materiales convencionales.

    "Están construidas bajos todas las normas y certificadas por un organismo que se llama ONNCE. "La idea es también capacitar al mayor número de gente, para que ellos a su vez capaciten a otros", comenta Villarreal Márquez.

    Combatirán pobreza
    El director de Transferencia de Tecnología de Comimsa, subraya que el proyecto comprende además la fabricación en serie de este tipo de habitaciones o módulos, como una alternativa para las familias que no tienen tiempo de entrar en un programa de autoconstrucción.

    "Si la gente no puede autoconstruir por los tiempos, porque los dos trabajan, que tenga la opción de ir pagando su casa a costos relativamente bajos.

    "La idea es hacer la vivienda en una fábrica y entonces traer las casas y montarlas sobre unos pilotes con una grúa, en donde se requiera".

    Con este objetivo, en octubre del año pasado la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales, firmó un convenio con la Secretaría de Seguridad Pública de Coahuila para la Instalación de una planta en el Penal Varonil, planta que tendría una capacidad para fabricar una habitación o módulo de 18 o 24 metros cuadrados por día.

    "Estamos viendo la manera de llevar la infraestructura al penal y que los módulos se empiecen a fabricar".

    Villarreal Márquez detalla que será a mediados del presente año cuando esta fábrica, para la cual se requiere una inversión de 450 mil pesos, empiece a operar.

    "Pensamos en la penitenciaría porque los costos de mano de obra son relativamente bajos, los costos de fabricación de las unidades se ven disminuidos. No pagas Seguro Social ni otros impuestos, que se verían reflejados en el costo si contratas una compañía privada. Además hay la opción de que como parte del pago a los presos que trabajen en el proyecto, se les ponga una habitación de éstas a su familia, acá afuera".

    Al alcance del bolsillo
    Horacio Villarreal Márquez, precisa que el programa de autoconstrucción y vivienda industrializada, está dirigido a las clases sociales cuyos ingresos económicos son detres salarios mínimos o menos.

    Y advierte que mientras una familia que percibe dos salarios mínimos mensuales, construye una habitación de 18 metros cuadrados en seis años, con el sistemas que propone Comimsa, y ahorrando alrededor de 12 pesos diarios, una familia puede edificar una módulo de 18 metros cuadrados, máximo, en un año dos meses.

    "En el caso del sistema de autoconstrucción, diseñado para las mujeres, se tiene un ahorro alto, porque, para empezar, no pagan mano de obra pues ellas mismas hacen los bloques. Un block convencional incluye mano de obra, utilidad, impuestos, y su costo se eleva a 5.50 pesos. Si ella fabrica el block con el molde que nosotros le damos, la pieza le va a costar 2.30 pesos, menos de la mitad de un block convencional.

    "Echar una loza implica que la familia haga una inversión fuerte, normalmente no la tienen y es muy difícil que junten cuatro o cinco mil pesos para una loza. Con este sistema en dos días montan su techo, sin necesidad de una inversión tan fuerte", dice Villarreal Márquez.

    Fase piloto
    Hace casi un año que Comimsa llevó este programa en su fase piloto a colonias regulares de Saltillo como Puerta de Oriente, La Morita, Lomas de Zapalinamé y Gaspar Valdés, sectores en los que alrededor de 12 familias han conseguido mudarse de un tejabán, que usaban como sala, recámara y cocina, a una de estas habitaciones.

    "Si bien no solucionamos el problema del hacinamiento, sí resuelves una necesidad de las familias de mejorar su espacio. Hay diferencias entre vivir en un tejabán oscuro, chaparro, sucio, a vivir en uno de estos módulos, donde hay higiene, y orden", dice Horacio Villarreal.

    El subgerente de Investigación y Desarrollo de Comimsa, Jorge Acevedo Dávila, menciona que la aplicación del programa piloto de autoconstrucción e instalación de vivienda industrializada, le ha permitido a la población de estas colonias atraer servicios básicos como el agua potable y la luz eléctrica.

    "Empezó a mejorar su entorno. En estas colonias antes no había luz, a esta gente nosotros le teníamos que traer agua en pipas".

    Lo harán extensivo
    Acevedo Dávila agrega que uno de los propósitos del proyecto es extender este programa a otras colonias regulares de la ciudad y promoverlo en municipios como Ramos Arizpe y Torreón.

    Horacio Villarreal explica que actualmente la Corporación se haya en pláticas con los gobiernos de Zacatecas, Hidalgo, Chihuahua, Durango y Chiapas, que se han interesado en aplicar el programa de autoconstrucción e instalación de vivienda industrializada en sus estados.

    "Sería en el área rural e Zacatecas, porque hay muchas mujeres que se quedan solas, los esposos y los hijos se van a trabajar al otro lado y las mujeres necesitan un sistema para ir construyendo, usando las remesas que ellos les mandan".

    ¡Se buscan padrinos!
    El director de Transferencia de Tecnología de Comimsa, señala que fabricar a nivel industrial una habitación de este tipo representaría para la población de bajos ingresos un costo de 16 mil pesos.

    Por lo que el programa contempla además la búsqueda de subsidios del Gobierno federal y apoyos económicos provenientes de clubes sociales que cubran totalmente, o al menos en un 50 por ciento, el valor de estas viviendas.

    El resto lo pagarían las familias en un plazo no mayor de cinco años y abonando entre 40 y 50 pesos semanales.

    "De otra manera esas familias nunca van a tener opción. El Infonavit no puede darles crédito porque no garantizan el pago.

    "En cinco viviendas que ya nos apadrinaron personas de la sociedad civil, ellos cubrieron el costo de los 16 mil pesos, una de estas viviendas va a ser donada a unas personas de la tercera edad", declara Villarreal Márquez.

    Y dice que Comimsa buscará también la ayuda de una organización no gubernamental, que se encargue de crear y ejecutar un sistema de microcréditos y cobranza de estas viviendas.

    "Que venda y monte las casas, que se ocupe de la parte de dar el crédito a la gente y de recuperar el costo de esa casa".

    El único requisito será que las familias vivan en predios regulares y se hallen al corriente en el pago de sus terrenos, "porque de lo contrario estaríamos fomentando la informalidad y la cuestión de las invasiones", puntualiza Villarreal Márquez.