Deportes- Beisbol

- Beisbol

Se abrirá el infierno

Ni el más optimista de los aficionados felinos hubiera apostado a que los Tigres saldrían de casa con dos victorias ante los Diablos en el inicio de la Serie Final de la Liga Mexicana.

Por:  

miércoles, 24 de agosto del 2011

  • Objetivo. La meta es clara para los escarlatas, hacer respetar su condición de local y poder acercar la serie ante los de Quintana Roo.Foto: Vanguardia-Archivo/Cortesía

Lo peor del caso es que este miércoles Quintana Roo manda a la loma al pitcher que mejor resultados les ha dado en esta postemporada: José Miguel Ramírez, un nayarita con récord e 3-0 y 3.75 en cuatro partidos.

Es cierto, Ramírez sólo ha pitchado en casa, pero eso no le quita lo efectivo. Los Diablos tendrán al lanzador que mejor desempeño tuvo en la temporada regular, Marco Duarte, y que en playoffs ha cumplido con dos triunfos y una derrota.

Las claves de los dos primeros juegos han sido los errores de los escarlatas y el buen pitcheo de los Tigres, pero ahora las cosas cambian porque el escenario es mejor para los bateadores.

El Foro Sol tiene la fama de ser paraíso para la ofensiva y tumba para los serpentineros. Los felinos han estado jugando el beisbol "pequeño" e incluso el lunes mandaron tocar la pelota a Carlos Sievers, un jugador conocido por su poderío.

En cuanto a los mánagers, Matías Carrillo está viviendo la película contraria a lo que le pasó en invierno, cuando con los Algodoneros de Guasave estaba 0-2 en la final ante Ciudad Obregón y peleó hasta el final, aunque terminó perdiendo.

Mako Oliveras sabe que si no gana el campeonato su puesto está en la mira, aunque se adorne diciendo que a él lo trajeron y no necesita padrinos para mantenerse en el puesto. Hay que recordar que el año pasado los pingos ganaban 3-1 a Saltillo en la semifinal y se quedaron en la orilla.

Ahora los favoritos Diablos tendrán que venir de atrás otra vez y sacar esa casta que los ha caracterizado en toda su historia.

Corre el rumor que luego del sexto partido ante los Sultanes en la semifinal, uno de los altos jerarcas del equipo los encerró en la caseta y les "leyó la cartilla" diciéndoles que se olvidaran de marrullerías y que se pusieran a jugar beisbol.

Al parecer esa llamada de atención funcionó y al día siguiente mostraron una cara muy diferente que los tiene en la final ante los Tigres.