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Rosca de Reyes, sabrosa tradición

Con más de 400 años de historia en nuestro país, es una de las costumbres más arraigadas en la cultura popular mexicana

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miércoles, 02 de enero del 2013

  • Foto: Vanguardia/ Archivo

México.- Desde antes de fin de año, las roscas de Reyes comenzaron a salir de los hornos de las pastelerías Lecaroz. Sobre una mesa de madera, Adrián Ochoa, de 31 años y maestro bizcochero, es el encargado de dar forma a la masa y colocar los últimos detalles.

La rosca es un bizcocho muy fino con una elaboración cuidadosa y delicada, y aunque el nombre indique que más bien debiera ser redonda, en la medida que crecían los invitados a la merienda hubo necesidad de hacerla más grande y al crecer se hizo ovalada, forma que ha quedado como tradicional, explica Adrián.

En la masa se acostumbra esconder un niño Dios de porcelana, y quien lo descubre está obligado  a presentar al niño del nacimiento de la casa a la iglesia cercana el día 2 de febrero, llamado Día de la Calendaria, donde también se ofrece una cena con tamales.

Para vestir el pan, suele decorarse con frutas curtidas como higos, membrillos y cerezas, entre otras, las cuales además de hacerla más agradable a la vista, enriquece su sabor.

La costumbre de "partir la rosca" tiene una existencia de 400 años en nuestro país.

Llegó a México de España en los primeros años del Virreinato. A su vez, la península Ibérica recibió la costumbre de Francia, donde se empezó a conmemorar la llegada de los Reyes Magos a Belén durante la Edad Media.

Siguiendo la costumbres de Francia y España, en el México colonial se colocaba en la rosca un haba, símbolo de la realeza del Niño Dios. Al cortar la rosca, quien se encontraba el haba se convertía en el rey de la reunión y en compadre de quien ofrecía la merienda; con el tiempo las costumbres fueron cambiando y el haba se sustituyó por un muñeco de porcelana.

Adrián cuenta que partir la rosca de reyes es una de las tradiciones de más arraigo entre los mexicanos, y pese a que se comienza a vender el 27 de diciembre, son los días 4, 5 y 6 los de mayor consumo, cuando en el área de producción de la pastelería trabajan más de 15 personas para batir la masa, colocar los muñecos, los dulces y, finalmente, colocarla en el horno.

Contó que la rosca tiene una simbología: su forma, en un principio redonda y ahora oval, simboliza el cielo; el muñequito de porcelana, al Niño Dios; y el hecho de comernos el pan, nos remite a la comunión con lo sagrado del personaje nacido, que es un Dios.