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Patishtán y Los Solidarios de la Voz del Amate, un grito por la justicia

La autora recuerda la trayectoria de defensa de derechos de 'El Profe' y recalca que depende de la solidaridad la libertad de los injustamente presos.

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miércoles, 13 de marzo del 2013

  • Foto: http://desinformemonos.org

"Estamos gobernados por la injusticia"

Alberto Patishtán Gómez.

Penal No. 5 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas

México. Cuando la esperanza en una intervención correcta de los órganos judiciales de México se desvanece por la negativa de la Suprema Corte a asumir el caso de Patishtán, queda como recurso la solidaridad nacional e internacional.

El 6 de marzo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió no reasumir el caso de Alberto Patishtán Gómez -por tres votos en contra de los ministros José Ramón Cossío, Jorge Pardo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, y dos a favor de Olga Sánchez Cordero y Arturo Zaldívar-. Rechazaron conocer el asunto que lleva el despacho de Defensa Estratégica de Derechos Humanos, integrado por Leonel Rivero y Sandino Rivero. La SCJN delega el caso al Tribunal Colegiado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, que ya anteriormente falló contra la libertad del preso político.

Leonel Rivero declara que se encuentra consternado porque es un retroceso en cuanto a los derechos fundamentales de las personas. El abogado señala que si la Corte hubiera determinado que las tesis de jurisprudencia que actualmente reinterpretan el valor probatorio (elementos que hace unos años eran considerados como lícitos y ahora son considerados ilícitos), se hubiera abierto la posibilidad de que miles de personas como Alberto -que fueron juzgados de manera irregular y nunca se respetaron sus derechos fundamentales y al debido proceso- pudieran haberse acogido a ese precedente.

Alberto Patishtán, por su parte, comenta que "era la oportunidad de que en México se viera la justicia; los presos vamos a seguir luchando". Los miembros de la Voz del Amate y Solidarios de la Voz del Amate señalaron que "estamos indignados porque los jueces tenían en sus manos dar la libertad en un acto de justicia. Estamos en lo particular decididos a luchar todo lo necesario. No nos vamos a rendir y desanimar".

Antecedentes históricos de la Voz del Amate

"Uno de los mensajes que queremos hacer es que todo lo que vayamos a ver a nuestro alrededor, que no nos quedemos viendo, no hay que mirar solamente, a cualquier cárcel que vayamos, siempre existe un motivo de luchar por la verdad"

Alberto Patishtán

Este grupo de presos políticos indígenas se conformó en 2005 a partir de una historia entretejida años atrás y con antecedentes de grupos como la "Voz de los Llanos", la "Voz de Cerro Hueco" y ahora la "Voz del Amate". Son voces de un colectivo, como su historia misma.

En Chiapas y en México, las cárceles están llenas de presos indígenas pobres, excluidos y que han estado sin defensa y sin respeto a sus derechos fundamentales. Pero ha habido épocas en que estás cárceles acumulan líderes sociales, maestros y campesinos, que impulsan colectivos e iniciativas a su interior.

"A Cerro Hueco, que era la cárcel más grande en Chiapas, se llevaba a los más peligrosos. En el año 1998, con un desmantelamiento de los municipios autónomos, empiezan a llenar las cárceles con más de cien personas bajo con acusaciones de `usurpación de funciones'; se conforma entonces `La Voz de Cerro Hueco', un grupo de presos que hizo denuncias y emprendió varias iniciativas", relata Cecilia Santiago, del Colectivo Ik.

Antes de eso, precisa la activista, hubo un grupo muy grande de presos zapatistas que quedó libre tras un intercambio por el ex general Absalón Castellanos. "La voz de Cerro Hueco no fueron los primeros presos zapatistas, pero sí se identificaron con este nombre", recuerda Cecilia, "y posteriormente en la misma cárcel surge un grupo llamado `La voz de la dignidad rebelde' con líderes sociales y profesores que se organizaron hacia el año 2000". Los últimos presos de los municipios autónomos salieron en 1999. Dentro se quedó un grupo llamado "La voz de la dignidad", dentro del que se encontraba el profesor tzotzil Alberto Patishtán.

El 1 de julio de 2004, el grupo fue trasladado en tráileres, esposados y amontonados como ganado, al Centro de Readaptación Social (Cereso) 14, conocido como El Amate[1]. Es ahí donde la población empieza a conocerse, a saber sus derechos fundamentales y a organizarse. Al interior estuvieron varios días sin alimentación y con malas condiciones. Los querían enviar a centros federales (CEFERESOS) pero la población no lo permitió: entre 2004 y 2005, se rebelaron, hicieron un motín, tiraron las cámaras, las puertas, los candados y lograron un sistema menos rígido.

En 2005, comenta Alberto, en el templo y haciendo la reflexión de la iglesia católica, se conocieron y tomaron más conciencia. Decidieron conformar otra organización y de "La voz de la dignidad" pasan a ser "La voz del Amate".

La Voz del Amate y Los Solidarios

"La Voz del Amate" se conformó en el año 2005 por Alberto Patishtán y Antonio Díaz, además de 12 presos fundadores más. Ese mismo año se declaran adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, aunque públicamente se dan a conocer en enero de 2006 como "la Voz del Amate" y empiezan una serie de movilizaciones.

De 2006 a 2008 permanecen dos años en plantón dentro de la cárcel y hacen una huelga de hambre. Debido a esto, en el 2008 se crea la mesa de reconciliación que tiene como función que los presos puedan presentar sus casos y sean revisados. A causa de la mesa, la huelga de hambre y la intermediación del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), en el transcurso de 2008 se libera a la totalidad de presos de La Voz, excepto a Alberto Patishtán.

Dentro de la cárcel y por recomendación de Pueblo Creyente, Patishtán conoce a Rosario Díaz Méndez, que ya era solidario de la Voz del Amate, con lo que la Voz reúne a dos integrantes. En abril del 2009, deciden su traslado al CERESO número cinco de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Alberto reúne a otro grupo, pero ya no van a ser integrantes de "la Voz del Amate", sino simpatizantes o solidarios, porque a la Voz la define que son presos políticos. Los solidarios serían presos injustamente encarcelados, no definidos como presos políticos porque luchan dentro de la cárcel para defender sus derechos, pero las razones por las que los metieron a la cárcel no son razones políticas.

Actualmente, al grupo lo conforman ocho personas. Francisco Sántiz López, base de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, fue acogido por este grupo, que le dio cama y comida en su momento. Aunque durante su año y meses en la cárcel no perteneció al grupo, la relación era de unidad y solidaridad.

Actividades políticas y denuncias

Cecilia Santiago señala que Los Solidarios "se definen como un movimiento de izquierda, se hacen visibles dentro de la cárcel y se declaran en total rebeldía contra las autoridades". Agrega que se ganan el respeto de las autoridades y de los internos, y que "pasan un sinnúmero de penurias y calamidades por estar a la intemperie". La realización de un plantón dentro de la cárcel, señala Cecilia, necesita un gran nivel organizativo y cohesión.

Los Solidarios, que se volvieron un referente moral y de resolución de conflicto, son buscados para resolver asuntos que la propia cárcel no resuelve. Otro de sus modos característicos -en los que muchas veces combinan política y religión- es sacar cartas públicas, por lo cual se ha logrado que se les conozca afuera y que no tengan un delegado o un vocero; a través de ellas se percibe su nivel de politización y organización. Ellos mismos se asumen como un actor, no delegan su representación.

Sus huelgas de hambre han sido otro recurso para hacerse escuchar, a pesar de que en algunas épocas pasaron desapercibidas para la ciudadanía. En 2008, Zacario, un catequista de Pueblo Creyente, realizó una huelga de hambre a la que días después se unieron Los Solidarios.

En el grupo son católicos, de la mística religiosa tzotzil maya chiapaneca. Han hecho ayunos y oraciones en varios momentos para exigir su libertad, buen trato o para mejorar condiciones al interior.

Cecilia Santiago refiere el grupo ha convertido las cárceles en las que ha celebrado sus aniversarios "en plazas de mítines donde se cargan de discursos, se canta el himno zapatista y se hacen declaraciones políticas; en este séptimo aniversario llegaron más de cien personas". Para el resto de los internos, valora Cecilia, es todo un acontecimiento y una lección de cómo pueden romper el aislamiento en el que están "si como sociedad nos movilizamos y participamos", destaca Santiago.

Apoyos y solidaridad Nacional e Internacional

En solidaridad con su exigencia de libertad, Alberto ha recibido multitud de cartas a nivel nacional e internacional. Su apoyo social se encuentra entre el Pueblo Creyente, los profesores, el pueblo tzotzil, los adherentes a La Otra Campaña, grupos solidarios locales, nacionales e internacionales, y el mundo ecuménico.

Pueblo Creyente -que con una clara posición evangelizadora logra un compromiso político por parte de los creyentes- se ha solidarizado con "La Voz del Amate" desde el 2008, y ellos a su vez se solidarizaron con Zacario Hernández, catequista de Pueblo Creyente detenido por un delito que no cometió y del que se logró su libertad unas semanas después. Desde entonces, Pueblo Creyente realiza jornadas de oración por Alberto, peregrinaciones y una carta a los ministros de la SCJN para pedir su libertad.

Reconocimiento Jcanan Lum dentro de prisión

El reconocimiento Jcanan Lum fue una iniciativa de varias organizaciones. "Alberto Patishtán, más allá de ser católico, es un ecuménico dentro del cristianismo" dice Cecilia. Fue nombrado Ministro de la Eucaristía por la Diócesis de Tuxtla cuando estuvo recluido en el CERESO 14; así mismo, fue invitado para guiar retiros espirituales de agentes de pastoral de dicha diócesis.

Mientras tanto, la Voz del Amate y Los Solidarios siguen luchando por su libertad pese a este injusto sistema, siempre de la mano de su defensa jurídica, del Frayba y de las miles de solidarias de diversos países. Depende de la fuerza, apoyo y solidaridad lograr la libertad de Alberto Patishtán y los solidarios de la Voz del Amate. Nosotros seguiremos exigiendo y difundiendo aquí afuera por tu libertad.