México- Estados

- Estados

Palabras iguales,pero diferentes

El mundo de habla hispana está lleno de vocablos iguales con distinto significado, según el lugar de origen...

Por:  

domingo, 23 de septiembre del 2007

    El significado de las palabras podría estar incluido en los mapas para recorrer Latinoamérica, y España también, por cierto. Cientos de ellas se escriben y pronuncian igual, sin embargo, quieren decir cosas muy diferentes.

    "Chingar" es el término con más acepciones en Latinoamérica. De ella, Octavio Paz hizo referencia en su libro "El Laberinto de la Soledad". La incluye como una palabra básica que atraviesa todo el continente y, en México, "tiene significados innumerables". "Es una voz mágica", dice.

    Además del verbo chingar, están los derivados: chingón, Gran Chingón, chingaquedito o chingoncito. Y hay más: se chingó, chingada, chingadera, chingado.

    José Ramón Ruiz Sánchez, coordinador de la Licenciatura de Literatura Latinoamericana de la Universidad Iberoamericana, opina que chingar "adquiere un estatus académico a raíz del libro de Octavio Paz, que se vuelve un libro de texto".

    Sobre los motivos que van adoptando los diferentes significados, hay que remontarse a la Colonia. "Habían enormes distancias en los virreinatos, el del Río de la Plata, el de Lima y el de Nueva España, y el comercio entre ellos estaba prohibido y tenía que pasar por España. A partir de lenguas locales, como en México el maya, el náhuatl o el otomí, en su conexión con el castellano empiezan a crear sustratos, que además no se exportan. Ya en el siglo 20, con el cine, la televisión, van derivando a dialectos distintos, a usos diferentes del castellano. Y además, lo vuelven disfrutable", sostiene Ruiz Sánchez.

    En otros idiomas también se da la misma situación. "Sin duda, el inglés de Australia, de Estados Unidos o del Reino Unido va cambiando, y lo mismo dentro de los países hay significados diferentes", agrega el experto en lenguas. "En antiguas colonias se conservan términos antiguos, que existen en el español peninsular, pero les parecen pasadas de moda, como alfombra".

    Las palabras tienen diferentes orígenes. ¿Cuál será el de choro, por ejemplo? "A veces son onomatopéyicas, a veces son abreviaciones. El muy mexicano "ñero" viene de compañero. El mismo proceso de hermano-mano. Ñero tiene el siguiente proceso: compañero lo usaban los comunistas desde las décadas del 30, 40. Luego, desde la clase alta lo adoptan de manera despectiva hacia el que se dice compañero".

    ¿Y la plabra "güey", que se usa infinitas veces en todo el país cotidianamente? "Lo que es interesante es que en Puerto Rico hay unos cangrejos comestibles, que se llaman juey y se pronuncia muy suave, parecido al nuestro. Güey viene de buey. Está una canción de Pedro Infante, que muestra cómo en una época se pronunciaba buey, con b. Es una evolución atípica del español, que la g se convierte en b. En algún momento se comienza incluso a escribir con g. Es muy viejo como insulto, pero depende siempre también de la entonación, el sentido que se le da, como en otras palabras".

    En Internet hay varios portales donde se recoge el tema de las palabras.La página www.jergasdehablahispana.org es una de las más completas y mejor elaboradas, que según da cuenta se ha ido conformando y se actualiza con el aporte de diferentes lugares de toda Hispanoamérica.

    "Jerga, argot, slang, modismo, tú llámalo como quieras, esas expresiones tan especiales que son típicas de cada país y que convierten al español neutro e insípido en algo pintoresco y vivo", se lee en la presentación del portal. Con las palabras, cada pueblo atiende su juego. (Excélsior)

    `Chingar', voz mágica

    >En la Anarquía del lenguaje en América Española, Darío Rubio examina el origen de esta palabra y enumera las significaciones que le prestan casi todos los pueblos hispanoamericanos. Es probable su procedencia azteca: chingaste es xinastli (semilla de hortaliza) o xinaxtli (aguamiel fermentado). La voz y sus derivados se usan en casi toda América y en algunas regiones de España, asociados a bebidas, alcohólicas o no: chingaste son los residuos o heces que quedan en el vaso, en Guatemala y El Salvador; en Oaxaca llaman chingaditos a los restos del café; en todo México se llama chínguere -o, significativamente, piquete- al alcohol; en Chile, Perú y Ecuador la chingana es la taberna; en España chingar equivale a beber mucho, a embriagarse; y en Cuba, un chinguirito es un trago de alcohol.

    "Chingar también implica la idea de fracaso. En Chile y Argentina se chinga un petardo, `cuando no revienta, se frustra o sale fallido'. Y las empresas que fracasan, las fiestas que se aguan, las acciones que no llegan a su término, se chingan.

    En Colombia, chingarse es llevarse un chasco. En el Plata un vestido desgarrado es un vestido chingado. En casi todas partes chingarse es salir burlado, fracasar. Chingar, asimismo se emplea en algunas partes de Sudamérica como sinónimo de molestar, zaherir, burlar (.). En México los significados de la palabra son innumerables. Es una voz mágica. Basta un cambio de tono, una inflexión apenas, para que el sentido varíe". Octavio Paz, en su libro"El Laberinto de la Soledad".