México, D.F..- “Todos los dientes son fuente abundante de células madre, pero se recomienda utilizar los de leche, porque son células más jóvenes y se reproducen mucho más rápido”, afirma Carlos Rodríguez López, odontólogo pediatra del Hospital Ángeles Lindavista
Sin embargo, destaca el médico, para aquellos jóvenes que no tuvieron la oportunidad de preservar sus células cuando mudaron su dentición primaria, también se pueden obtener células madre de los premolares permanentes, que normalmente se extraen por ortodoncia (brackets) y de las muelas del juicio.
¿En leche?
Enseguida de la pérdida de un diente primario usted debe colocarlo en un contenedor con leche (y tapadera), refrigerarlo y llamarle a su odontólogo. En caso de que lo extraiga el odontólogo, él sabrá conservarlo.
“El diente tiene que llegar al laboratorio en un lapso no mayor a 48 horas, para asegurar la calidad de las células. Es necesario enviarlo a Bioeden México para su traslado a Texas, en esta ciudad lo cultivarán para sacar los tejidos necesarios”, advierte el entrevistado.
“Lo primero que se hace cuando el diente llega al laboratorio es desinfectarlo y eliminar cualquier hongo o bacteria. Por ello, el diente no debe tener caries”, advierte Rodríguez López.
Luego, se extraen pocas células, pero los científicos logran multiplicarlas rápidamente hasta formar un mínimo de tres millones, para colocarlas en un contenedor especial y luego se introducen en unos tanques especiales, donde las células se preservan criogénicamente.
¿Para qué sirven?
Rodríguez López, integrante y fundador de la Academia Mexicélulas madre abundan en la pulpa dental No tire ni guarde los dientes de leche Luego de su caída sumérjalos en leche entera, refrigérelos y pídale a su odontólogo que los envié a Austin, Texas, donde los cultivarán para su conservación cana de Odontología Pediátrica, indica que la terapia con células madre trata enfermedades reemplazando a las células enfermas y disfuncionales por células saludables y funcionales.
“Hay distintos mecanismos para aplicar terapéuticamente las células madre dentales. Una de las principales es aprovechar una propiedad que se denomina “homing”; es decir, que las células “migran” al lugar donde son necesitadas y empiezan a reparar o regenerar ese tejido que estaba lesionado.
Este tipo de mecanismo se utiliza mucho para tratar lesiones en los huesos, los músculos y las articulaciones.
Y el entrevistado afirma: gracias a un descubrimiento reciente, las células madre dentales han expandido las posibilidades de tratamientos y gracias a un procedimiento no-invasivo, se pueden obtener células madre de todos los dientes y preservarlas (bajo medidas de higiene) para un posible uso futuro.
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