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Niños Dios vestidos de futbolistas o migrantes renuevan tradición mexicana

Como cada 2 de febrero, miles de familias mexicanas vestirán las figuras de bebé o como algún santo, pero cada vez hay más ropajes para elegir

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miércoles, 12 de enero del 2011

  • Según la tradición mexicana los Niños Dios son vestidos para el bautizo que se celebra el 2 de febrero, día de la Candelaria, en conmemoración del episodio bíblico en el que se presenta al Niño Jesús en el Templo de Jerusalén. Foto: EFE

CIUDAD DE MÉXICO.- Las figuras del Niño Dios que, según la tradición mexicana son vestidas para el bautizo que se celebra el 2 de febrero, día de la Candelaria, estarán este año caracterizadas con novedosos atuendos de inmigrantes y hasta de futbolistas, según se puede comprobar en una exposición inaugurada en México.

La muestra "Preservemos nuestra tradición vistiendo al Niño Dios" , montada en el Centro Cultural Casa Talavera de Ciudad de México, es el escenario en el que unas noventa imágenes lucen diseños elaborados por una treintena de familias de artesanos mexicanos que se dedican a vestir a las figuras desde hace décadas.

Según explicó la directora del recinto, Emma Messeguer, los festejos y la adquisición de ropa para el Niño Dios comienzan el 25 de diciembre con su nacimiento y finalizan el día de la Candelaria con su bautizo.

Dicha jornada se celebra de diversas maneras en cada país en conmemoración del episodio bíblico en el que se presenta al Niño Jesús en el Templo de Jerusalén.

En México, el día de la Candelaria se puede ver en todas las iglesias a fieles y padrinos llevando a sus figuras ataviadas de diversas maneras, desde un ángel de la guarda, un niño de la paz, un santo patrono o hasta los más recientes ropajes que las convierten en futbolistas, inmigrantes y hasta jaguares.

"La vestimenta, e incluso las mismas figuras del niño han ido cambiado dependiendo el momento histórico; antes eran más regordetes y sencillos", aseguró Messenguer, para quien cada ejemplar es el reflejo de lo que las familias que lo adoptan sienten y viven.

Los padrinos, quienes previamente fueron escogidos por los "padres" del niño, son los responsables de vestir al Niño Dios durante tres años consecutivos.

Según el ritual, el primer año lo tienen que vestir con ropaje blanco y sin corona ni trono y el segundo, ellos tienen la libertad de escoger el diseño que lucirá.

En el tercer año es obligatorio vestir al niño como Rey o Emperador del Universo y acompañarlo de trono y corona ya que éstos adquieren con el tiempo el carácter de dador de gracias y milagros.

La exposición muestra vestuarios que se utilizan en dichos periodos así como una gran variedad de trajes pertenecientes a imágenes como las del Niño de Atocha, el del Rosario, el de las Maravillas o el del Trabajo y la Fe, entre otras.

"El significado del Niño radica en la fe que pone en él cada familia y su vestimenta indica cuán arraigados están a él, pero sobretodo, cuánto lo quieren", añadió Emma Messeguer.

Además de la tradición de vestir y bautizar a las figuras del Niño Jesús, en México el día de la Candelaria también se celebra con la tradición prehispánica de comer tamales (masa de maíz con relleno dulce o salado envuelta en hojas de plátano o de maíz).

En época prehispánica los indígenas llevaban tamales para agasajar a sus dioses; actualmente quien haya encontrado en su roscón o rosca de reyes el muñequito o Niño Dios cumple la "penitencia" de invitar a familiares y amigos a tamales el día de la Candelaria.

¿Dónde sucedió?