Comenta empresario que la falta de liquidez ya afecta seriamente al gremio regional
En la opinión de Mario Ricardo Hernández del Bosque, si bien la obra pública en Coahuila no se detuvo en 2009 pese a la crisis, cabría tener en cuenta que eso es en parte gracias al apoyo de las empresas, las cuales han venido asumiendo los costos de las edificaciones pese a un lento flujo en los pagos.
Como director general de la Constructora Capellanía, dijo que ese dinamismo que se observa en el desarrollo de la infraestructura estatal no se está reflejando en la dinámica interna de las constructoras, pues la falta de flujos (pagos) las tiene en serios problemas.
“Resultó importante tener trabajo en un año difícil”, aceptó, “pero no se recibe el flujo (monetario) a una velocidad que propicie la consolidación del gremio, así que, por el contrario, su lentitud limita el fortalecimiento de empresas que son pieza fundamental en la generación de empleos y derrama económica local”, apuntó.
Aunque dijo reconocer a Coahuila como un estado con expectativas muy favorables para un mayor desarrollo de infraestructura, sugirió que el pago de facturas debería ser más expedito, porque la falta de liquidez les está generando graves problemas.
Sobre el apoyo del programa Cadenas Productivas, para acelerar tramitologías de facturación en oficinas públicas, comentó que “sí funciona, pero la carga sigue siendo mayor para el constructor que para el dueño de la obra”.
Concluyó diciendo que, además, “(el contratante) debe estar consciente de que también somos un sector muy restringido en créditos, y con pocos espacios de apoyo, lo cual también limita nuestro crecimiento”.
cm