Claudia Olinda Morán/ Vanguardia
min
454564
12/31/2007
Siguiendo los consejos de las abuelas, que nada sabían del Feng Shui pero que intuían lo que había que hacer, las amas de casa saltillenses ya sacan la tierra de debajo de los tapetes, mueven los muebles y se deshacen de las cosas sin utilizar.
Otras, ya hacen una lista de propósitos que a veces se confunden con deseos que, como todos, mágicamente no llegan. Una parte de los objetivos se quedará en el camino, como cada año. Como siempre.
Prevalece en los ciudadanos un deseo de adquirir nuevos bríos con sólo arrancar la última hoja del calendario. Las agendas a precios escandalosos ya están a la espera de ser compradas en las tiendas; como todo, en pocas semanas rebajarán su valor al punto de la oferta.
Rituales y propósitos
Por todas partes, surgen los rituales para iniciar el nuevo año, pero el más socorrido por las familias es el más simple: estar juntos.
Los propósitos son variados: velar por la salud, mantener unida a la familia, hacer ejercicio y bajar de peso. Para los jóvenes, sin estos problemas por delante, la escuela es el reto.
Otros, buscarán en la magia y los amuletos, la forma de mejorar la situación. Buscarán en el horóscopo chino más ventajas que en los astros e iniciarán el año con algún conjuro o predicción.
Pero otros, inmutables en sus empleos y responsabilidades, verán el paso de la manecilla del reloj en soledad. Quizás les sonará el teléfono con alguna felicitación, pero esperarán hasta el día siguiente para abrazar a su familia. Después de todo, tener trabajo también es una buena
Otras, ya hacen una lista de propósitos que a veces se confunden con deseos que, como todos, mágicamente no llegan. Una parte de los objetivos se quedará en el camino, como cada año. Como siempre.
Prevalece en los ciudadanos un deseo de adquirir nuevos bríos con sólo arrancar la última hoja del calendario. Las agendas a precios escandalosos ya están a la espera de ser compradas en las tiendas; como todo, en pocas semanas rebajarán su valor al punto de la oferta.
Rituales y propósitos
Por todas partes, surgen los rituales para iniciar el nuevo año, pero el más socorrido por las familias es el más simple: estar juntos.
Los propósitos son variados: velar por la salud, mantener unida a la familia, hacer ejercicio y bajar de peso. Para los jóvenes, sin estos problemas por delante, la escuela es el reto.
Otros, buscarán en la magia y los amuletos, la forma de mejorar la situación. Buscarán en el horóscopo chino más ventajas que en los astros e iniciarán el año con algún conjuro o predicción.
Pero otros, inmutables en sus empleos y responsabilidades, verán el paso de la manecilla del reloj en soledad. Quizás les sonará el teléfono con alguna felicitación, pero esperarán hasta el día siguiente para abrazar a su familia. Después de todo, tener trabajo también es una buena
Director:
Elenco: