piloto brasileño Felipe Massa dentro del nuevo monoplaza F2012 de la escudería Ferrari, en su box en el circuito de Jerez, durante la segunda jornada de los primeros entrenamientos de pretemporada del Mundial de Fórmula Uno. Foto EFE
Daniel García Marco/DPA
"Soy optimista, quiero volver a pelear por el título. Ya he demostrado que soy capaz", dijo el brasileño recientemente.
Jerez, España.- Felipe Massa no podrá decir que no le avisaron. El piloto brasileño acaba contrato con Ferrari a final de año y sus superiores le han advertido: será una temporada "crucial", de redención, en la que se juega seguir de rojo.

Massa estrenó el martes en Jerez el revolucionario F2012 para la nueva temporada de Fórmula 1, en la que tanto se juega el brasileño, a la sombra del líder del equipo, el español Fernando Alonso, que saltará a la pista mañana y el viernes.

Alonso sostiene la mayor parte de las esperanzas de regeneración de Ferrari, que no gana el título desde 2007. A diferencia del español, con el contrato recién ampliado, como ha hecho también la entidad financiera española Banco Santander de la mano del bicampeón mundial, Massa está en el punto de mira.

"Soy optimista, quiero volver a pelear por el título. Ya he demostrado que soy capaz", dijo el brasileño recientemente.

Lo demostró en 2008, cuando fue subcampeón. El 2 de noviembre de ese año, en el último Gran Premio, en Brasil, Massa fue campeón durante unos pocos segundos, los que tardó Lewis Hamilton en adelantar al alemán Timo Glock en la última vuelta y lograr los puntos suficientes para llevarse la corona.

Desde ese triunfo en Sao Paulo, el undécimo de su carrera, Massa no se subió más a lo alto del podio. En 2009, un tornillo suelto, perdido por el asfalto de Hungaroring, le fracturó el cráneo y casi le cuesta un ojo. Regresó en 2010 a las pistas sin secuelas y ya con Alonso al lado.

"No tengo otro favorito al título: el favorito soy yo. Si me dan un coche adecuado a mi estilo puedo ser incluso más rápido que Alonso", dice ahora con gran seguridad.

Sus afirmaciones, sin embargo, chocan con los números: en 2010 el español sumó 252 puntos por 144 del brasileño; en 2011 el resultado fue 257-118. Alonso en dos años de rojo ha sumado 20 podios y seis triunfos. En ese tiempo Massa subió cinco veces al cajón, todas en 2010. Ni hablar de victorias.

El jefe del equipo, Stefano Domenicali, le recuerda que su séptima temporada en Ferrari será "crucial", pero le da confianza: "Estoy convencido de que Felipe demostrará su valor tras una campaña difícil".

"Debe redimirse tras una campaña no positiva: tiene todo para hacerlo, estoy convencido de que volverá el Massa que conocemos", dijo el presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo.

Las palabras para Alonso tienen otro tono: "Ha invertido en nosotros prolongando el contrato en un momento difícil y sentimos una gran responsabilidad", señaló Domenicali.

En el horizonte está el final de contrato de Massa y los rumores sobre los nombres de sustitutos más jóvenes, como por ejemplo el mexicano Sergio Pérez, de 22 años, que afronta su segunda temporada en Sauber y es miembro de la academia de pilotos del equipo italiano, que lo sigue de cerca.

Los resultados en la primera mitad de la temporada serán clave para el brasileño. Si a principios de septiembre, en Monza, en la carrera en casa, no hay anuncio de renovación, será una indicación de que a final de año acabará su aventura en Ferrari.

"Estoy tranquilo porque conozco mis capacidades y estoy preparado para digerir la presión. Me siento muy fuerte mentalmente y motivadísimo. Sé bien que éste es un año importante para mí".

Lo tiene claro. Se lo han dejado muy claro. En Jerez ha comenzado la cuenta atrás para Massa.