Sociedad- Salud

- Salud

Lunares, clave en la prevención de cáncer de piel

Existen tres tipos de cáncer de piel: carcinoma epidermoide, melanoma maligno y, el menos agresivo, carcinoma basocelular

Por:   Milenio

martes, 25 de junio del 2013

  • Foto: Vanguardia/ Archivo

Ciudad de México.- La formación de lunares color café o negro que en ocasiones se ulcera en rostro, brazos y en las plantas de los pies son algunas características del cáncer de piel que, por lo regular, se ocasiona por exposición al sol, a que el organismo absorbe las radiaciones ultraviolentas y cuestiones genéticas, afirmó Rodrigo Gutiérrez, médico titular del Indispensario del Valle que otorga a gente de bajos recursos atención a costos accesibles.

Por lo regular los lunares o manchas causan deformaciones cuando no se eliminan a tiempo a través de procedimientos quirúrgicos que desaparecen las lesiones con láser hasta la cirugía, procedimientos con radioterapia o quimioterapia.

"En México existe un subregistro, ya que la mayoría no causa la muerte, o en caso de fallecer la causa atribuida es otra. Son las entidades con mayor prevalencia de cáncer de piel no melanoma y melanoma maligno en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey".

Existen tres tipos de cáncer en la piel: carcinoma epidermoide, melanoma maligno y, el menos agresivo, carcinoma basocelular, conforme a datos de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD) que establece que el cáncer de piel en jóvenes menores de 35 años se incrementó 20 por ciento en los últimos 10 años en el país, siendo el primer lugar de incidencia en hombres y el tercero en mujeres.

El melanoma maligno es un lunar muy negro que tiene bordes irregulares de crecimiento rápido, puede sangrar, ulcerarse, no se ve infiltrado, pero es necesario tomarle biopsia y remitirlo al departamento de oncología para prescribir el tratamiento adecuado.

El carcinoma epidermoide también se presenta como lunar en forma de bolita que crece muy rápido; en ocasiones parece una coliflor, puede sangrar o presentar ulceración. Si al momento de revisar y palpar la lesión, está se presenta endurecida, es posible que haya infiltración y el tumor se encuentre bajo la piel y volverse invasivo.

Y el carcinoma basocelular es más frecuente en gente joven, ya que los muchachos se asolean demasiado en la playa, al punto de quedar con la piel enrojecida, al tratar de obtener una piel bronceada, lo que ocasiona que esas radiaciones sean absorbidas por el organismo, lo que puede desencadenar lesiones malignas.

El dermatólogo recomendó que ante la aparición de cualquier bolita o lunar en la piel, donde aparezcan un crecimiento más rápido, sangrado o, incluso, una úlcera, es necesario acudir con el dermatólogo para ser valorado y se proporcione el tratamiento correspondiente. Todos los lunares que aparezcan en la piel deben ser revisados para conocer si son benignos o malignos.

En el IMSS se atendía un melanoma cada dos o tres meses; en la actualidad, ese número de casos se presenta cada 15 días o al mes debido a que se ha debilitado la capa de ozono.

El especialista aconsejó evitar la práctica de actividades al aire libre sin protección entre las 10 de la mañana y 17 horas de la tarde,lo que ayuda a prevenir consecuencias a corto y largo plazo como pecas, lunares, manchas, quemaduras, irritación, envejecimiento prematuro, cáncer de piel y cataratas, que están más latentes por la intensidad de la radiación solar.

Es importante, dijo, que la preparación de alimentos y bebidas que contengan cítricos se lleve a cabo bajo la sombra, ya que en caso de contacto del jugo de estas frutas incrementa la pigmentación de la piel y acelera la absorción de los rayos UV.

Es recomendable usar ropa protectora como camisas con manga larga, pantalones largos, sombrero de ala ancha y lentes para sol siempre que sea posible. Aplicar un protector solar resistente al agua y que tenga factor de protección solar (SPF) de 30 o más en toda la piel que está expuesta al sol. Los protectores de amplio espectro ofrecen protección de los rayos ultravioleta A (UVA) y de los B (UVB). Se debe reaplicar aproximadamente cada dos horas aun en días nublados, después de nadar o si se ha estado sudando.

Se debe poner especial atención al estar cerca del agua, nieve y arena. Estas superficies reflejan y magnifican los rayos del sol y aumentan las probabilidades de sufrir quemaduras y evitar las camas de bronceado. La luz ultravioleta que emiten puede causar cáncer y arrugas en la piel.

El factor de protección solar sirve para cuantificar la protección que un producto puede ofrecer en lo que se refiere a tiempo de exposición al sol sin sufrir quemaduras. Por lo tanto, si un protector solar en particular ofrece un SPF de 30, esto significa que la exposición al sol tendría que ser 30 veces mayor para enrojecer la piel que si no se usara.