México- Seguridad

- Seguridad

Las tumbas de oro de los mafiosos mexicanos

Mausoleos, con vitrales espectaculares tienen hombres famosos de Sinaloa

Por:  

miércoles, 03 de noviembre del 2010

  • Impresionante. Algunas de las tumbas son más grandes hasta que las capillas de alguna iglesias. Foto: Vanguardia-El Universal

MÉXICO, DF.- ¿Imagina en México un cementerio con mausoleos de dos o tres niveles construidos con mármol, adornos de oro y piedras preciosas? Pues el lugar existe y se llama Jardines de Humaya en Culiacán, Sinaloa.

En ese sitio están enterrados algunos de los narcos más famosos del país, que descansan en lujosas tumbas.

La ostentación llega a niveles extremos. Por ejemplo, un mausoleo tiene línea telefónica, y otro cuenta con equipo de sonido y aire acondicionado.

El cementerio es una muestra de la cultura del narco, dice el periodista Diego Osorno, autor del libro "El Cártel de Sinaloa".

"Los narcos, si pudieran, se enterraban dentro de una Hummer. Esas tumbas faraónicas son una forma tremenda de cómo ven la vida y la muerte", explica.

Sinaloa es el estado donde han nacido muchos de los jefes del narco, y según las autoridades mexicanas es el principal sitio de operaciones del mayor cártel de drogas del país.

 

Oro, cristal y muebles

En vida Ignacio Coronel, "El Nacho", y Arturo Beltrán Leyva, el "Jefe de Jefes", fueron enemigos.

"Los albañiles que trabajan en el cementerio han construido tumbas más grandes que las casas donde viven".

Pero ahora comparten espacio en Jardines de Humaya. Los dos narcos están sepultados en mausoleos con grandes vitrales que cada semana reciben mantenimiento especializado.

No son los únicos adversarios que comparten destino. En el sitio también se encuentran los restos de personajes que, según las autoridades, fueron sanguinarios mientras vivían.

Un ejemplo es Gonzalo Araujo, quien fuera el jefe de sicarios del Cártel de Sinaloa y que ahora reposa en un mausoleo de dos pisos, con vidrios polarizados y una imagen de Jesucristo de casi dos metros.

Además de imágenes religiosas, en Jardines de Humaya son comunes las fotos de personas que posan con pistolas o rifles de asalto, la forma como los recuerdan sus familiares.

En la multitud de cúpulas, columnas de cantera y pisos de mármol, aparece un mausoleo adornado con aviones de cristal porque su morador era piloto del narcotráfico, y uno más destaca porque tiene habitaciones alfombradas y con muebles.

Paradójicamente, el cementerio está ubicado a unos kilómetros de barrios pobres de Culiacán, donde viven algunos de sus trabajadores.

"Los albañiles que trabajan en el cementerio han construido tumbas más grandes que las casas donde viven", cuenta Osorno.

 

Cerveza y carne asada

En Sinaloa dicen que la fama de Humaya como cementerio favorito de narcotraficantes se inició a fines de la década de los 80, cuando fue inhumado Lamberto Quintero, un famoso traficante de mariguana sobre quien se escribió uno de los primeros narcocorridos de la historia.

Antes el sitio era utilizado sobre todo por empresarios y agricultores adinerados.

A ese traficante siguió otro, InésCalderón Quintero, uno de los primeros en introducir cocaína en EU. Y en la medida que surgieron las disputas entre carteles de la droga, aumentó la demanda de espacios en el camposanto.

Con la ola de violencia que vive el país desde hace cuatro años, las inhumaciones a todo lujo -con grupos musicales, féretros de maderas preciosas y montañas de flores- han sido frecuentes.

¿Dónde sucedió?