"La cura es difícil porque no saben que son víctimas"

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Nacional
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    La mayoría de las mujeres que sufren explotación sexual desconfía de todos, es agresiva y ni siquiera tiene la disposición de concluir sus terapias, lamenta el centro de apoyo de la procuraduría capitalina

    México.- Me llamo Carla. Nací el 22 de noviembre de 1990, en Oaxaca. Estudié hasta el tercer semestre de preparatoria. Conocí a Ismael en una fiesta del pueblo, yo tenía muchos problemas con mi papá porque era muy estricto.

    "El 15 de mayo de 2008 fue la fiesta, él estaba sentado en una jardinera, yo iba pasando, me siguió y me preguntó la hora. Me invitó a tomar un café y platicamos. Después me dijo que me daba la oportunidad de vivir con él. En ese entonces tenía 17 años".

    Lo anterior es un extracto de la declaración que rindió la mujer ante el Ministerio Público contra el sujeto que primero la enamoró y después la obligó a ejercer la prostitución en la calle de Sullivan y en La Merced.

    Ella fue rescatada en un operativo de la policía, y aunque estuvo en un refugio salió al cumplir la mayoría de edad. No tuvo avance en su tratamiento de reincorporación.

    Regresó a la casa de sus padres, pero tiempo después volvió a ejercer la prostitución.

    Casos como el de Carla documentan que a dos años de entrar en vigor la Ley contra la Trata de Personas en el DF, el principal problema al que se enfrentan las autoridades es al fracaso en la reinserción de las víctimas, que hasta septiembre pasado sumaban 156 mujeres, 68 de ellas menores de edad.

    Contados son los casos que la procuraduría capitalina tiene documentados como exitosos. Hoy presume de tres jóvenes que están en la universidad y de otros tantos que siguen caminando en tres refugios a cargo de la sociedad civil.

    El Centro de Terapia de Apoyo a Víctimas de Delitos Sexuales (CTA) de la PGJDF ha canalizado a 80 mujeres explotadas sexual y laboralmente a estos lugares, cuya dirección es resguardada para evitar ataques de los lenones.

    La directora del CTA, Blanca Rosalía Pantoja, explica que los terapeutas ven inconcluso su trabajo cuando las mujeres se escapan o piden su externación voluntaria.

    Ellas presentan trastornos de depresión y ansiedad. Son personas que están a la defensiva y no se asumen como víctimas.

    "Al estar vulneradas y violentadas durante tanto tiempo, piensan que cualquier persona que se les acerca las va a agredir. No confían en nadie, es muy difícil el tratamiento porque son personas que tienen poca confianza y no tienen mucha disposición ni siquiera para la terapia", admite.

    Carla trabajó como sexoservidora cuando Ismael le informó que tenía una deuda de 500 mil pesos. Ella, enamorada, aceptó y desde el primer día le entregaba de mil 500 a 2 mil pesos diarios.

    A cada cliente le cobraba 570 pesos por 30 minutos de "compañía". Por el uso del hotel pagaba 170 pesos.

    "Mi horario de labores era de 10 de la noche a cinco de la mañana, ahí estuve como dos meses (.) si le decía que no tenía ganas de trabajar o me sentía mal, Ismael me pegaba en mi cuerpo y se enojaba", agregó en la declaración.

    Desde provincia

    Aunque la procuraduría capitalina insiste en que no hay un perfil definido de las víctimas de trata de personas, las estadísticas advierten que ocho de cada 10 fueron enganchadas en estados como Oaxaca, Puebla, Veracruz, Guerrero y Chiapas.

    Otras conocieron a sus explotadores en lugares de reunión como la Central Camionera Oriente, La Tapo, o la Alameda Central. Hay algunas que por su situación de calle también se involucraron en este ilícito.

    Para evitar ser ubicadas, los tratantes les crean una identidad al conseguirles documentos falsos y credenciales apócrifas. Las alejan de su familia, las amedrentan y les prohíben tener comunicación.

    Blanca Rosalía Pantoja insiste en que lo anterior también merma su reinserción, porque las víctimas carecen de identidad, no consiguen empleo, tampoco las instituciones educativas las aceptan porque no tienen documentación oficial.

    Para conseguir el acta de nacimiento tardan varios meses, lo mismo para rastrear los certificados de estudios.

    Cuando Carla llegó a la Ciudad de México se llamaba Shanik, ese nombre decía la identificación que le entregó su explotador que hoy está preso.

    Falta de conciencia

    La funcionaria revela que hay algunas familias que apoyan el tratamiento de reinserción, otras que estigmatizan a las mujeres. Comunidades que protegen a los padrotes y que ven al sexoservicio como un trabajo más.

    Desde octubre de 2009, la Policía de Investigación ha implementado 18 operativos en inmuebles donde se incurría en el delito de trata de personas. Ahí detuvo a 134 personas.

    Los jueces han emitido 18 sentencias contra 26 tratantes, pero además la procuraduría capitalina está a la espera de que se aplique la extinción de dominio a 17 predios.

    "Muchas de ellas no son conscientes de que son víctimas debido al enganche que se llevó a cabo y el proceso que tienen el delito de trata, y en este sentido aún no tienen esta posibilidad y tienden a estar a la defensiva, a ser agresivas de que quieren defenderse.

    "Al tener esta actitud se quieren escapar, necesita ser de una seguridad pronunciada, algunas le llaman de alta seguridad en los refugios porque tienen que estar vigiladas por si hay alguna represalia de los tratantes", puntualiza Pantoja.

    Los logros en el tratamiento de las víctimas aún son limitados.

    Milenio Diario, conocido también como Milenio Noticias, es un periódico mexicano. Se fundó en la ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León. El medio cubre los hechos noticiosos más relevantes de CDMX, Monterey, Jalisco, Estado de México, Laguna, Tamaulipas, Puebla, León e Hidalgo.

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