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La Haya, donde los tribunales de guerra son un buen negocio

Es sede de numerosos tribunales de las Naciones Unidas y también de agencias de la Unión Europea (UE).

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martes, 29 de mayo del 2012

  • La Haya alberga el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), el Tribunal Penal Internacional (TPI, permanente), a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la agencia de coordinación de policía europea (Europol), la agencia europea de coordinación en materia judicial (Eurojust), el Tribunal Especial de la ONU para el Líbano (STL) y, circunstancialmente, al Tribunal Especial para Sierra Leona (SCSL), cuya sede es Freetown. Foto Especial

La Haya, Holanda.- La Haya, en el noroeste de los Países Bajos, se ha ganado por méritos propios el título de capital judicial del mundo.

La urbe, donde este miércoles se dará a conocer la sentencia contra el ex dictador liberiano Charles Taylor, es sede de las principales instituciones internacionales en la materia, y ello, además de prestigio y reputación, le reporta no pocos beneficios económicos.

Según un informe del ayuntamiento de La Haya citado por el periódico financiero holandés "NRC", los cerca de 35,000 extranjeros que trabajan en la ciudad, sobre un total de 480,000 habitantes en su núcleo urbano, suponen la creación de cerca de 14,000 puestos de trabajo directos y cerca de 12,000 indirectos a la ciudad holandesa.

En pocas palabras: las instituciones internacionales generan cerca del 6.5 por ciento del empleo total creado, en datos de 2009, y unos 2,000 millones de euros de beneficios anuales.

La ciudad, una urbe tranquila y residencial, es sede del Parlamento holandés y alberga la residencia de trabajo (Nordeinde) y vivienda (Huis ten Bosch) de la reina Beatriz.

Es sede de numerosos tribunales de las Naciones Unidas y también de agencias de la Unión Europea (UE). En total cuenta con 150 organizaciones internacionales, de mayor o menor escala. La Haya es, junto a Nueva York, Ginebra y Viena, una de las urbes con más instituciones de la ONU.

Alberga el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), el Tribunal Penal Internacional (TPI, permanente), a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la agencia de coordinación de policía europea (Europol), la agencia europea de coordinación en materia judicial (Eurojust), el Tribunal Especial de la ONU para el Líbano (STL) y, circunstancialmente, al Tribunal Especial para Sierra Leona (SCSL), cuya sede es Freetown.

Ese conglomerado multilingüe y multi-racial hace de La Haya un particular microcosmos, en el cual, en pocos kilómetros cuadrados centrados en el Statenkwartier, un barrio elegante plagado de jardines, casas bajas con jardín y embajadas, no resulta sorprendente ver pasear a las dos partes enfrentadas en un juicio por crímenes de guerra o lesa humanidad.

"Aquí en La Haya no es nada raro ver cenar en el mismo restaurante al abogado de Ratko Mladic (el ex general serbobosnio acusado de genocidio), a los fiscales y a los funcionarios de Naciones Unidas", asegura Thomas Verfuss, experto en los tribunales internacionales de la agencia holandesa de prensa ANP.

En momentos de intensa actividad judicial, como fue a mitad de este mes el comienzo del juicio contra Mladic o la fijación este miércoles de la condena al ex dictador Charles Taylor por crímenes de guerra en Sierra Leona, una parte de la ciudad, el sector de la hostelería, hace su particular agosto.

Ed van der Linden, gerente de un hotel localizado en el "barrio juridico" de La Haya, lo explica con claridad a dpa: "Mladic, Karadzic (el ex líder serbobosnio acusado por el TPIY), Taylor... todos esos nombres para nosotros se traducen en un aumento del 30 al 40 por ciento en las ganancias de un solo golpe".

Muchas veces se producen anécdotas curiosas que tienen como trasfondo indirecto a los criminales de guerra, muchos de ellos ya en poder del TPIY, cuya cárcel está ubicada en Scheveningen, a las afueras de La Haya.

"Un día, en el desayuno, dos clientes periodistas, uno serbio y otra croata, trabaron amistad porque uno venía a cubrir para su medio el juicio contra Mladic y el otro contra el ex general croata (Ante) Gotovina. Ello les dio pie a ponerse a conversar animadamente, al margen de cuestiones políticas", relata Van der Linden.

Al margen de las consideraciones más o menos utópicas o idealistas de la justicia internacional, al final siempre gana terreno la praxis: el ingreso medio anual de un funcionario internacional en La Haya es de 77.000 euros (brutos), el 80 por ciento del cual se gasta en Holanda, según el periódico "NRC".


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