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"La Bestia", la limo que transportará a Obama

Mitad coche de lujo, mitad vehículo acorazado, esta limusina está acondicionada para proteger al presidente de cualquier tipo de ataque, incluido un atentado con armamento químico, ya que el interior está totalmente sellado y sus puertas tienen 20 centímetros de grosor.

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viernes, 09 de enero del 2009

    Madrid, España.- Cuando el 20 de enero Barack Obama recorra el camino que separa el Capitolio de la Casa Blanca, después de haber jurado su cargo, lo hará en una nueva limusina blindada, un prototipo de Cadillac en el que General Motors lleva trabajando durante meses en colaboración con el Servicio Secreto estadounidense.

    Mitad coche de lujo, mitad vehículo acorazado, esta limusina está acondicionada para proteger al presidente de cualquier tipo de ataque, incluido un atentado con armamento químico, ya que el interior está totalmente sellado y sus puertas tienen 20 centímetros de grosor.

    A pesar del secretismo con que está trabajando General Motors, en Internet han proliferado una serie de fotografías robadas del coche, al que, en algunos foros de amantes del automovilismo, ya se ha bautizado como La Bestia. Es, más que una limusina al uso, un cuatro por cuatro blindado con ventanas de enormes dimensiones.

    El hecho de que las fotos fueran tomadas en lo que parece una prueba en carretera, y que el vehículo no esté acabado de pintar, le da un aire similar al de los coches posapocalípticos de la película Mad Max. El jueves, las cadenas de televisión CNN y Fox News aseguraban, bromeando, que el vehículo podría mantenerse intacto después de que "impactara un meteorito contra él".

    Ni el Servicio Secreto ni General Motors han desvelado el coste total de este coche, pero es seguro que no se puede considerar ni barato ni respetuoso con el medio ambiente. Con su tonelaje, deberá consumir diésel, que en EE UU tiene un precio considerablemente superior al de la gasolina.

    El primer presidente en disponer de un coche oficial fue Theodore Roosevelt, para el que la Casa Blanca compró en 1907 un vehículo a vapor de la marca White. Hasta 1945, el presidente tuvo un chófer propio. Entonces, tras la muerte de Franklin Roosevelt, el Servicio Secreto se hizo cargo de esta tarea. Fue Lyndon Johnson, que sucedió a John Kennedy, el primero que utilizaría una limusina blindada para protegerse de posibles ataques como el que acabó con la vida de su antecesor en Dallas en 1963.