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Jarabe mortal

La glicerina (o glicerol) es un alcohol dulce e inocuo, por eso en Medicina se utiliza para la elaboración de jarabes sin azúcar, que de esta manera pueden ser tomados por todo el mundo, incluso por los diabéticos.

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jueves, 11 de octubre del 2007

    La glicerina (o glicerol) es un alcohol dulce e inocuo, por eso en Medicina se utiliza para la elaboración de jarabes sin azúcar, que de esta manera pueden ser tomados por todo el mundo, incluso por los diabéticos.

    La glicerina tiene un hermano llamado dietilenglicol, que es también un alcohol dulce. Ambos, la glicerina y el dietilenglicol son de la misma familia de productos químicos. El dietilenglicol se utiliza en la elaboración de anticongelantes para automóviles.

    La glicerina también tiene propiedades anticongelantes.

    La glicerina no es tóxica, pero el dietilenglicol sí lo es. Ahora imagine el resultado si uno de ellos se confunde con el otro y es utilizado para preparar grandes cantidades de un medicamento.

    Comienza el desastre

    Hace exactamente un año, el 11 de octubre de 2006, los hospitales de Panamá empezaron a detectar pacientes con síntomas extraños: primero fallaban los riñones, después se colapsaba el sistema nervioso, más tarde se presentaba una parálisis generalizada que dificultaba la respiración. Y, en pocos días, muchos de los afectados morían sin que los médicos se explicasen cómo ni por qué.

    La respuesta sorprendió a todos: detrás de las muertes no se encontraba un virus desconocido, un problema de contaminación ambiental ni un ataque bacteriológico, sino un jarabe para la tos elaborado por el mismo Sistema de Salud de Panamá.

    El fármaco estaba contaminado con dietilenglicol, un líquido que se emplea como refrigerante en los automóviles, y que resulta mortal si es ingerido.

    Ahora, cuando se cumple un año de la tragedia, las autoridades panameñas han reconocido que al menos 15 mil personas recibieron una receta para aquel medicamento en los hospitales del Seguro Social (que en Panamá se conoce como Caja de Seguro Social).

    Según datos de una oficina creada para ayudar a las víctimas, solamente murieron 112 personas, pero el número de afectados fue enorme.

    El caso del jarabe contaminado, aún tiene en vilo a la sociedad panameña, que sigue sin comprender cómo es posible que una sustancia utilizada como refrigerante en los automóviles llegara a formar parte de un medicamento elaborado en los laboratorios del sistema de salud pública de esa nación.

    Le diremos por qué fue posible y cómo sucedió.

    Historia larga y tortuosa

    Con la época de la gripe a punto de arrancar (era el mes de octubre de 2006), un laboratorio del sistema de salud panameño utilizó, de manera involuntaria, una partida de dietilenglicol para elaborar 260 mil frascos de jarabe para la tos.

    Lo hizo pensando que se trataba de glicerina, porque así lo atestiguaban las etiquetas del lote que acababa de comprar el Seguro Social a una empresa panameña.

    Esta fue la ruta del engaño:

    1. El compuesto original había sido fabricado en 2003 por la empresa china Taixing Glycerine Factory.

    2. Un lote del producto fue vendido a Fortune Way, una negociadora china dependiente dedicada a la exportación de productos farmacéuticos, que a su vez lo vendió a Rafer International, una compañía española.

    3. Antes de salir de China, el producto ya llevaba una etiqueta que lo identificaba como "Glicerina al 95.5%". Por lo tanto, el etiquetado erróneo o la confusión, ocurrió en la empresa fabricante Taixing Glycerine Factory o en la empresa exportadora Fortune Way.

    4. De España, la supuesta "glicerina" fue exportada en 2003 a la empresa panameña Medicom que, a su vez, y después de dos años, vendió el lote al servicio de salud panameño, donde finalmente se utilizó para preparar un jarabe para la tos en octubre de 2006. Luego vino el desastre.

    Viaje sin control

    A lo largo de todo el camino, desde China hasta España, y de allí a Panamá, ningún organismo controlador realizó algún tipo de análisis para comprobar qué era lo se estaba comercializando.

    Observación. Estos análisis no son difíciles de hacer ya que basta con tomar una pequeña muestra y determinar su peso específico (el peso específico es una característica propia de cada sustancia, ya se trate de un sólido o un líquido).

    En fin, las comercializadoras del producto se limitaron a aceptar lo que decía el certificado de embarque y a elaborar una etiqueta con el logotipo de cada empresa; una práctica habitual en este tipo de negocio.

    Todas estas irregularidades finalmente recayeron en la empresa panameña Medicom, que fue acusada de vender "gato por liebre".

    China, como país, "se lavó las manos". De hecho no emprendió acciones legales contra Taixing Glycerine Factory ni contra Fortune Way.

    Panamá pidió la extradición de los directivos de Rasfer International, de España, para ser juzgados, lo cual no ha ocurrido.

    Según la prensa panameña, China y España se "sacudieron el problema", cuando en realidad fueron los principales responsables de vender el producto equivocado. "Se les pidió glicerina para uso médico y nos enviaron un refrigerante", dijo en un editorial el diario La Crítica.

    Los tres mosqueteros

    El glicerol o glicerina es un alcohol, también llamado propanotriol, que por sus características no tóxicas se usa ampliamente para la elaboración de medicamentos en forma de jarabe.

    También se emplea en la industria cosmética y en la lubricación de máquinas para el procesado de alimentos.

    La glicerina es también utilizada como anticongelante en los automóviles, ya que disminuye el punto de congelamiento del agua.

    Debido a sus propiedades y características, el propanotriol (es decir la glicerina) ha sido con frecuencia confundido con el dietilenglicol y otro producto llamado propilenglicol. De hecho, los tres pertenecen a la misma familia de alcoholes.

    Los tres -propanotriol, propilenglicol y dietilenglicol-. son líquidos viscosos, incoloros e inodoros de sabor dulce, que se absorben con extraordinaria rapidez por las vías digestivas y respiratorias, e incluso por contacto a través de la piel.

    El propanotriol y el propilenglicol no son tóxicos, pero el dietilenglicol sí lo es.

    Si es ingerido, el dietilenglicol se metaboliza en el hígado y el riñón, donde provoca la muerte de las células hepáticas y renales.

    Es sumamente venenoso. La dosis letal para humanos es de 0.014 a 0.170 miligramos por cada kilogramo de peso.


    UNA Y OTRA VEZ
    > En los últimos 70 años han ocurrido infinidad de casos de intoxicación con dietilenglicol. Veremos algunos de los más sonados:

    1937. Estados Unidos. Mueren 105 personas por consumir un elíxir de sulfanilamida que fue elaborado con dietilenglicol. Debido a este caso se creó en ese país el Acta Federal de Alimentos y Drogas (ahora conocido como FDA), que controla los medicamentos y alimentos procesados.

    1969. Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Siete niños mueren tras ingerir un sedante preparado con dietilenglicol.

    1979. En el Sahara. Cuatro personas fallecen después de beber agua de un contenedor que contenía residuos de dietilenglicol.

    1985. Austria. Una partida de vino blanco es endulzada, por error, con dietilenglicol: 21 personas resultan seriamente afectadas.

    1986. Bombay, India. Mueren 14 personas tras ingerir un producto preparado con glicerina contaminada con un 18.5% de dietilenglicol.

    1987. España. Cinco personas fallecen por la utilización de una pomada a base de sulfadiazina con restos de dietilenglicol (el dietilenglicol se absorbe fácilmente por la piel).

    1990. Nigeria. Mueren 109 personas por tomar un jarabe de paracetamol, preparado con dietilenglicol.

    1990 a 1992. Bangladesh. Un elíxir de paracetamol preparado con dietilenglicol, causa 200 defunciones.

    1992. Argentina. Mueren 25 personas que tomaron un tónico a base de propóleos contaminado con dietilenglicol.

    1995 a 1996, Haití. Son 89 las muertes derivadas de la utilización de un jarabe de acetominofeno preparado con glicerina contaminada con dietilenglicol.

    2006. Panamá. Un reporte oficial dice que 119 personas sufrieron un síndrome de parálisis e insuficiencia renal aguda, en su mayoría adultos mayores, de los cuales 112 fallecieron. Las investigaciones reportaron la presencia de dietilenglicol en un jarabe para la tos elaborado en un laboratorio del Seguro Social.

    Es muy probable que a usted, al igual que a muchas otras personas, le haya llamado la atención el hecho de que el uso equivocado del dietilenglicol se haya repetido tantas veces a través del tiempo.Vea más al respecto en el apartado titulado "Las preguntas incómodas".