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Jacobo Tagle Dobin: Un polifacético secuestrador

Como de película, por más de 5 años, Tagle vivió a salto de mata, eludiendo a la autoridad. Vestido de mujer o de anciano, usando peluca, bigote, barba o bastón

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sábado, 11 de diciembre del 2010

  • Como de película, por más de 5 años, Tagle vivió a salto de mata, eludiendo a la autoridad. Vestido de mujer o de anciano, usando peluca, bigote, barba o bastón

MÉXICO, DF.- Tras el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace, Jacobo Tagle Dobin logró eludir a la justicia por más de cinco años. Lo hizo echando mano de disfraces e identidades apócrifas. Posiblemente también lo logró debido a la protección proporcionada por una red de policías municipales del Estado de México cuyos nombres y teléfonos son revelados.

Para evitar ser ubicado también echó mano de nombres apócrifos: Samuel Saúl Laferis, Daniel Hernández Gutiérrez y Alejandro Salas García. Este último le sirvió para aparentar una vida de comprador y vendedor de autos en Cuautitlán Izcalli y Ecatepec, en el Estado de México (Edomex).

De esta forma Jacobo Tagle Dobin -integrante de la banda que secuestró, torturó y asesinó al empresario Hugo Alberto Wallace Miranda en julio de 2005- logró mantenerse como prófugo de la justicia por la mitad de una década.

El testimonio del criminal completa la historia de la organización delictiva comandada por César Freyre Morales, ex policía judicial del estado de Morelos, cuyos integrantes secuestraron, asfixiaron y destazaron con una sierra eléctrica el cuerpo de Hugo Alberto Wallace.

Contactos VIP

Su captura tuvo lugar en Cuautitlán Izcalli, en el Valle de México. La misma dejó al descubierto una red de comandantes de la Policía Municipal del Edomex, cuyos nombres aparecen en la lista de contactos del teléfono celular de Tagle.

El listado está siendo investigado por la SIEDO para tratar de determinar con qué frecuencia el plagiario mantenía contacto con estos mandos policiacos.

A decir de esta línea de investigación, el secuestrador confeso e integrante de la banda de César Freyre Morales, ex policía judicial del estado de Morelos, recibiría información de comandantes asignados en Tultitlán, Atizapán, Izcalli y Naucalpan.

Ahí se leen los nombres de los comandantes Alonso de Tultitlán, Bautista de Atizapán, Corpus de Atizapan, Estanislau, Favela de Izcalli, Gallego Rod, Gallego, "Gancito", Joaquín Vale, Jorge de Naucalpan, Lot. Zenteno, Manríquez, Manzanilla F. y Memo Uribe.

La captura de Tagle Dobin en apariencia llenó de estrellas y reconocimientos tanto al procurador de Justicia mexiquense, Alfredo Castillo Cervantes, como al gobernador tricolor Enrique Peña Nieto; presurosos se adjudicaron el mérito de la detención del tan buscado delincuente.

Sin embargo, ambos omitieron informar la presunta protección que los comandantes policiacos de distintos municipios del Edomex otorgaban al secuestrador de Hugo Wallace.

La denuncia

Hace poco la Policía mexiquense recibió la denuncia telefónica de una mujer que aseguraba conocer el paradero de Jacobo Tagle, el plagiario que nunca cesó de buscar Isabel Miranda.

Esta joven, según las investigaciones oficiales, fue pareja sentimental de Jacobo y, al momento de denunciarlo reveló que cuenta con un embarazo de siete meses.

De acuerdo con su relato, días antes de su denuncia descubrió la verdadera identidad de su pareja luego de encontrarle diversas credenciales de identificación.

Decidió confrontarlo, por lo que el padre del hijo que lleva en el vientre intentó golpearla. Furioso la jaló de la cabellera hasta arrastrarla a la computadora donde le explicó quién era él verdaderamente. Le mostró las fotografías que la presidenta de la asociación Alto al Secuestro difundió en diversos espectaculares ofreciendo una recompensa por su captura.

Tras el desconcierto, la joven resolvió dar aviso a la Policía a la que le proporcionó el domicilio donde el secuestrador se ocultaba en el municipio de Cuautitlán Izcalli. Los elementos policiacos montaron una vigilancia discreta hasta que el presunto delincuente salió del inmueble y pudieron capturarlo.

Tagle Dobin, al verse sorprendido, volvió a intentar huir. Le pidió a los efectivos policiacos le permitieran hacer una llamada a uno de sus comandantes "amigos" a fin de que pudieran ayudarle a evadir la prisión. Esta vez su intentona no dio resultado.

El criminal les ofreció un soborno de 60 mil pesos en efectivo y una camioneta a cambio de que lo dejaran en libertad. Al final, el hombre con alias Daniel Hernández Gutiérrez, Samuel Saúl Laferis y Alejandro Salas García, vio de frente el fin de su carrera delictiva.

La confesión

Al paso de las horas y luego del interrogatorio al que fue sometido por parte de las autoridades del Edomex, Jacobo Tagle reconoció ser el hombre buscado por Isabel Miranda por el secuestro de su hijo Hugo Alberto Wallace.

Posteriormente, frente a una cámara de video fue relatando su participación en la banda de secuestradores encabezada por César Freyre Morales.

Ahí reconoció además su participación en el secuestro y asesinato de otro joven empresario -Rugeiro Martínez Baez- quien desapareció el 12 de mayo de 2005, según consta en la averiguación previa ATI/II/2155/05-05 iniciada en el Edomex.

Martínez Baez, a decir de la activista Isabel Miranda, era otro integrante de la organización de Freyre quien, luego de una discusión con este último por problemas de dinero, fue asesinado por el ex policía judicial en Cuernavaca enterrándolo en un terreno baldío de su propiedad.

En otra parte de su confesión, Jacobo Tagle Dobin reconoció haber participado también en el plagio de una mujer y un niño -esposa e hijo de un empresario farmacéutico- a quienes privaron de su libertad durante 69 días y a quienes liberaron en febrero de 2004, luego de recibir el pago del rescate.

La rendición

Está esposado. Lo custodian elementos de la Policía Federal. Luce cansado. Al secuestrador de pelo largo y lacio hasta los hombros se le entrecierran los ojos enrojecidos.

Como puede, se quita una y otra vez del rostro las mechas de su cabello ensu afán por mirar de frente a Isabel Miranda a quien le repite: "Yo le prometí que le diría la verdad".

El lunes 6 de diciembre, alrededor de las 11:30 horas, en el canal de Zacapa, colonia Barrio 18, en Xochimilco, Jacobo Tagle Dobin arriba en una camioneta tipo Van, propiedad de la PGR. La zona está desierta, no hay siquiera vecinos curiosos. Las cámaras de Reporte Indigo documentan lo que ahí acontece.

Uno de los policías que lo sostiene del brazo está encapuchado. Jacobo habla directamente con la madre y la hermana del occiso Hugo Wallace, quienes lo saturan de preguntas. ¿Fue aquí, en este lugar, dijiste que se metieron a esta calle?

Jacobo voltea, intenta reconocer la zona y se justifica: "Andábamos muy nerviosos porque traíamos el cadáver".

Así comienza el recorrido por varios lotes ubicados en el canal Comunidad, el canal de Chalco, el canal Turístico. La búsqueda concluye hasta que ya no hay luz.

La esperanza de encontrar el cuerpo de Hugo Alberto Wallace parece diluirse nuevamente.

Apenas el pasado 4 de octubre, César Freyre le confesó a Isabel Miranda, después de cinco años y medio de guardar silencio, que había tirado el cuerpo de su hijo en un brazo llamado Ciénega Chica que desemboca en el Canal de Cuemanco, en la delegación Xochimilco.

Ahora Jacobo Tagle refiere una versión modificada. Dice que efectivamente tiraron una parte del cuerpo en las aguas negras del canal ubicado al sur de la Ciudad de México.

Pero además precisa que como lo cortaron en pedazos, una de las bolsas negras con parte de los restos de Hugo Wallace la dejaron en un predio abandonado de la colonia Barrio 18, donde César Freyre al parecer tuvo una mujer.

¿A quién creerle? A ambos. La madre del empresario asesinado no se resigna ni se da por vencida.

Apenas el 30 de noviembre pasado que decidió suspender la búsqueda en el Canal de Cuemanco sintió desfallecer. Ahora Jacobo Tagle le proporcionaba otra esperanza.

En un momento, entre el secuestrador y la madre de Hugo parece fraguarse una tregua.

Jacobo Tagle se confiesa ante Isabel Miranda. Le dice que estaba muy cansado de huir, que su búsqueda incesante, la constante mención de su nombre y la reiterada aparición de su fotografía en los medios de comunicación lo dejaron sin salida.

Dice que su familia lo abandonó. Que le pidieron que no los llamara más, que desapareciera, que no los pusiera en riesgo, porque seguramente estaban rastreando sus llamadas y los metería en serios problemas legales.

En este momento de desahogo, Tagle le confiesa a Miranda que, en marzo de 2006, cuando ella acudió a colocar un espectacular en la zona Diamante de Acapulco, él la observaba desde un hotel en el que se escondía.

Que de pronto vio desplegar la enorme manta con su fotografía y la oferta de recompensa a quien diera información de su paradero. Fue ahí que Jacobo se sintió acorralado, tomó sus escasas pertenencias y salió inmediatamente del lugar disfrazado, para evitar que lo reconocieran.

Este mismo anuncio fue instalado en el entronque de la Autopista del Sol y el boulevard de Las Naciones, en el estacionamiento de un restaurante de la zona.

Ahí, Isabel reiteró su oferta de dar 250 mil pesos a la persona que entregara al criminal. No se percató de que, a escasos metros, el propio Jacobo la observaba.

Dolorosa búsqueda

Después de la captura de Jacobo Tagle, la presidenta de Alto al Secuestro reconoce el final de la lucha que emprendió hace más de cinco años para encontrar a los culpables del plagio y crimen de su hijo.

"Hoy termina este proceso de búsqueda de todos los integrantes, se corona el esfuerzo y deveras, gracias al Edomex porque encontramos dos policías honrados que también los hay y que no se dejaron corromper y capturaron a Jacobo, creo que esta parte es importante y vital".

En entrevista con Reporte Indigo DF Isabel Miranda de Wallace confiesa estar "muy desgastada emocionalmente, muy dolida por todo lo que Jacobo narra, la crueldad con la que lo golpearon y le dieron cachazos a mi hijo, estaba sangrando".

"Yo creo que el momento de cercanía de más fracaso de no encontrarlo fue la semana pasada en la que de verdad me desmoralicé pero hoy quiero pensar positivo y no sé, no quiero enfrentarme a esa derrota definitiva no la tengo contemplada y voy más bien con la mentalidad y el espíritu de que sí lo voy a encontrar y le pido mucho a Dios ese milagro de que yo lo pueda encontrar", subraya.

A pesar de más de un lustro que ha pasado desde el secuestro, los detalles vertidos por Jacobo aún duelen demasiado.

"Lo asfixian a la hora que lo avientan contra un colchón y tiene plástico, todos en el afán de controlarlo nunca se dieron cuenta de que lo estaban asfixiando pero bueno tampoco creo que les hubiera importado. Toda esta crueldad y toda esta violencia me sacude y me enoja mucho", dice Miranda.

Esta versión ya era conocida. Primero por Juana Hilda González Lomelí, la bailarina que sirvió de anzuelo para enganchar a Hugo Alberto y llevarlo a su departamento donde ya lo esperaban César Freyre, Jacobo Tagle y los hermanos Tony y Alberto Castillo Cruz.

Al principio del proceso, cuando fue detenida y llevada a la PGR la bailarina confesó todo, sin saber que estaba siendo grabada en las instalaciones federales.

Pero Tagle avala lo declarado por la enganchadora de Hugo Alberto Wallace. "La confirma plenamente y da mayores detalles -afirma Miranda. Por ejemplo, él revela que no había solo un arma, había tres armas dentro de ese departamento, revela que quien va por las armas, después de que matan a Hugo y ellos salen huyendo, es Brenda Quevedo Cruz, disfrazada".

Buscará careo

Ahora Isabel Miranda buscará que en el desarrollo del proceso, César Freyre Morales y Jacobo Tagle Dobin se vean las caras. El objetivo: que se esclarezca quién hizo qué durante el plagio y el crimen de Hugo Alberto Wallace.

"Creo que es importante que se careen para determinar algunos detalles de culpabilidad y por qué es importante esto, porque en base a esto les dan la condena, porque en esa medida del rol es la cantidad de años que les ponen", puntualiza.

Justo ahora que todos los integrantes de esta banda están capturados, el juez encargado de llevar el proceso abandonó el caso Wallace. Desde hace nueve días el expediente no tiene titular.

Augusto Octavio Mejía Ojeda, quien hasta el pasado 30 de noviembre fue el titular del Juzgado Décimo Sexto de Proceso Penales Federales en el Distrito Federal, pidió su cambio para convertirse en juez de amparo.

Este mismo juez fue quien, en diciembre de 2009, dictó sentencia contra el líder de la banda comandada por César Freyre Morales y tres de sus cómplices. Entre ellos, Juana Hilda González Lomelí y los hermanos Tony y Alberto Castillo.

Sin embargo, Isabel Miranda y las autoridades federales se inconformaron con la resolución al considerar que las penas que impuso eran demasiado bajas.

Fue entonces que el Segundo Tribunal Unitario revisó la sentencia y envió de nuevo al expediente 35/2005-II al Juez Augusto Octavio Mejía, quien optó pedir su cambio.

A punto de cumplirse un año, la nueva resolución contra César Freyre no ha llegado y el proceso de Jacobo Tagle apenas está por comenzar.

¿Dónde sucedió?