México es el segundo lugar en el mundo en estos delitos, por lo que se recomienda proteger la integridad de jóvenes y menores durante el uso de Internet
México tiene el segundo lugar mundial en pornografía infantil y trata de personas, por lo cual urgen acciones inmediatas para establecer una serie de medidas que protejan la integridad y datos personales de jóvenes y menores durante el uso de la Internet y de las redes sociales, advirtió la directora general de autoregulación del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de datos (Ifai), Lina Ornelas.
La especialista recomendó a autoridades, grupos privados y sociedad civil tomar acciones inmediatas para poner freno a delitos que han crecido en el país, como la renta de niños, comercio de menores, pornografía infantil, trata de personas, secuestro, grooming (cuando los adultos se hacen pasar por niños para conquistar a los infantes sexualmente) y el bullying que puede llevar a los menores hasta el suicidio.
“De cada 10 niños, cuatro son contactados por pederastas, o son víctimas de grooming. En Cancún, hay comercio de niños y se maneja mediante claves; por ejemplo, un diamante de cinco puntos significa un niño de cinco años de edad. Hay cosas muy delicadas y es necesario cuidar a los niños de la actitud que toman ante las redes sociales, porque no son conscientes de que son observados y vuelcan su información personal”, indicó.
En el contexto de los trabajos de la 33 Conferencia Internacional de Protección de Datos y Privacidad: La era global, organizados por el Ifai, advirtió que es necesario que las redes sociales y la empresas que ofrecen ocio en la Internet modifiquen sus políticas de privacidad para que el usuario apruebe o no la difusión de sus datos personales.
Asimismo, se debe obligar a la industria a poner un “botón de ayuda” en los sitios de la web que consultan los menores de edad. En Reino Unido –ilustró- hay un botón de ayuda que al apretarlo permite a la policía británica saber la dirección de la computadora desde donde se pretende hacer daño al niño, así como el acoso sexual.
Es necesario, porque los niños creen estar en un espacio privado con sus amigos, pero la realidad es que son observados por miles de empresas y gente que quiere hacer mal. “Hay que estar conscientes que es como si un hombre de 40 años de edad entra a nuestra casa para hablar con nuestra niña de cinco, además que en la web se exponen situaciones de crimen, violencia, sexo explícito y otras”.
El tema es de fundamental relevancia, dijo, porque ya se accede a Internet por el teléfono celular. “Esta espiral de innovación no va a parar y el tema es cómo le hacemos para subirnos todos a esa vorágine y proteger a los menores.
“Incluso, en el futuro no van a obtener un empleo si el adolescente fue a una fiesta y se cayó porque estaba borracho. Esto ya se usa en otros países como una criba para escoger gente, aun cuando se vulneran derechos y se discrimina”.
Ante ello, anunció que el Ifai lanzará el próximo año una serie de estrategias que involucran a la Secretaría de Educación Pública (SEP), a las empresas, padres de familia, jóvenes y autoridades judiciales.
“Temas como acreditar la edad del menor y otros mecanismos inteligentes urgen al igual que pedir un combo a la industria del ocio. Es un tema delicado que requiere acciones inmediatas y monumentales, pues un grano de arena no sirve”.
Urge también que las autoridades de procuración de justicia “se suban al barco: tenemos una policía cibernética en México, pero no tenemos el botón de ayuda en los sitios de Internet que consultan nuestros niños”.
Por su lado, los padres deben recomendar a los menores usar el anonimato, los seudónimos, cambiar sus contraseñas y nunca dar información, pues aún faltan políticas públicas para obligar a las autoridades y a las empresas a contrarrestar esos delitos.
También es necesario proteger a los menores de edad de ellos mismos, porque en las redes sociales proporcionan todos sus perfiles al informar de los sitios que visitan, sus domicilios y otros datos.
Recordó que tanto las redes sociales, como Facebook, Hi5 y otras que pertenecen al mercado del ocio en Internet son en realidad "un negocio que se ofrece como un servicio público gratuito, pero en realidad no hay nada gratis, porque nuestros datos personales con la moneda de cambio y a través de las cuales hacen un seguimiento de nuestros comportamientos basados en búsquedas en Internet y otras consultados, datos que se venden a las empresas".
sc