Sociedad - Sociedad
- Sociedad
Guillermo Henry revive al rey de los niños
Con motivo del festejo del Día del Niño, las Bibliotecas Públicas del Estado organizaron una convivencia con el actor oral y locutor Guillermo Henry, quien representó ayer a uno de los narradores infantiles más famosos de la historia
Fuente:
viernes, 27 de abril del 2012
Animados. Los niños hasta pidieron fotografiarse con el actor. Foto: Vanguardia-Luis Salcedo
“Hans Christian Andersen Visita a los Niños de Coahuila”, consistió en el actor personificado como el escritor danés y se presentó en la Biblioteca Central Ildefonso Villarello ante los niños de escuelas como el Colegio Roberts, las primarias Emiliano Zapata y Miguel López Mateos donde narró cada historia mientras les contaba a los pequeños una pequeña biografía de su vida.
La dinámica presentación destacó por la participación de los alumnos. Henry inició con la historia de “La Princesa y el Chícharo” seguida del “El Impávido Soldadito de Plomo”, “El Traje Nuevo del Emperador” y finalizó con el último y más conocido cuento de este autor: “El Patito Feo”.
Con esta actividad Guillermo Henry logró desatar las risas y aplausos de los pequeños que rondaban entre primero y quinto grado de primaria, a quienes invitó interesarse más por la lectura como lo hiciera alguna vez Andersen.
“La mejor manera de agradecerme el venir a contarles estas historias es adentrarse a un lugar como éste (una biblioteca), para que descubran un gran tesoro, una mina de diamantes que les dará la oportunidad de viajar en los viejos inmemoriales del gran Egipto o de Grecia o surcar los mares en barcos piratas”.
La dinámica presentación destacó por la participación de los alumnos. Henry inició con la historia de “La Princesa y el Chícharo” seguida del “El Impávido Soldadito de Plomo”, “El Traje Nuevo del Emperador” y finalizó con el último y más conocido cuento de este autor: “El Patito Feo”.
Con esta actividad Guillermo Henry logró desatar las risas y aplausos de los pequeños que rondaban entre primero y quinto grado de primaria, a quienes invitó interesarse más por la lectura como lo hiciera alguna vez Andersen.
“La mejor manera de agradecerme el venir a contarles estas historias es adentrarse a un lugar como éste (una biblioteca), para que descubran un gran tesoro, una mina de diamantes que les dará la oportunidad de viajar en los viejos inmemoriales del gran Egipto o de Grecia o surcar los mares en barcos piratas”.
