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Felipe Enríquez: El compadre de los destapes fallidos

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  • Fuente: Reporte Índigo
  • 04 febrero 2012
  • Ningún aspirante a una candidatura del PRI gasta más dinero y organiza más destapes que el legislador, pero el priísta nada más no prende

    • Se promueve. Felipe ha gastado millones de pesos en promoción instalada en panorámicos y también en spots televisivos, pero no prende.FOTOS. VANGUARDIA-REPORTE ÍNDIGO

    El compadre de Enrique Peña Nieto está desesperado. Y es que Felipe Enríquez presume ser el más cercano en Nuevo León al candidato del PRI a la Presidencia.

    Sin embargo lleva ya tres destapes como supuesto candidato del PRI a la Alcaldía, pero ninguno prende entre los militantes tricolores. Tampoco en la cúpula de su partido.

    Si el valor del compadrazgo de Enríquez con Peña Nieto significa un auténtico lazo de correspondencia, ¿por qué hasta el momento no existe alguna muestra de afinidad política?

    Incluso, en su último destape del miércoles de esta semana, Enríquez declaró que “al que madruga Dios le ayuda”.

    Pero el presidente del PRI en el municipio de Monterrey, Édgar Oláiz, salió a responderle que “no por mucho madrugar, amanece más temprano”.

    Así que Enríquez es hasta hoy, y desde octubre del año pasado, el aspirante a una candidatura por el PRI que más destapes organiza y más dinero gasta en publicidad. Pero continúa todavía en calidad de un aspirante más.

    Desde entonces ha gastado millones de pesos en promoción instalada en panorámicos y también en spots televisivos, pero no prende. No hay reacción dentro de su partido, ni en los medios de comunicación.

    Será su veloz enriquecimiento inexplicable, o su voracidad para los negocios personales que incluso ya le valió una denuncia del exgobernador de Quintana Roo Mario Villanueva Madrid.

    O será su cada vez más lejano servicio público, que contrasta con su cada vez más interés personal, pero Enríquez nada más no avanza.

    Primero, el 19 de noviembre de 2011 organizó un supuesto informe de actividades donde se destapó como aspirante a la candidatura priísta por la Alcaldía de Monterrey.

    Seguramente gastó mucho dinero en el Centro Convex y en los spots en televisión. No pasó nada.

    Luego, dos meses después, el 19 de enero pasado, su amigo el ex gobernador Benjamín Clariond Reyes lo destapó ya como candidato tricolor a la Alcaldía.

    Buscaban aprovechar el destape oficial de las priístas Marcela Guerra e Ivonne Alvárez para colar su candidatura.

    Pero lo único que ocurrió, es que ni la militancia ni la dirigencia expresaron algún signo de aprobación.

    Incluso algunos medios de comunicación fueron obligados a bajar sus encabezados. Desde el CEN nacional del PRI se advirtió que el destape de Benjamín Clariond para su muchacho no era en firme.

    Y este miércoles 1 de febrero, Enríquez ofreció una rueda de prensa para anunciar que pidió licencia a su diputación federal, con el fin de buscar la candidatura a la Alcaldía regia.

    Se puso ropa de campaña con el logotipo del PRI e invitó a uno que otro tricolor a ese evento de su tercer destape. Pero nuevamente no pasó gran cosa.

    No hubo expresiones de la militancia, de la dirigencia, de los ex dirigentes del tricolor y mediáticamente apenas se difundió.

    Y llama la atención el ausentismo del delegado regional del CEN del PRI, el exgobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán, que no aparece por ningún lado.

    Quizás la ausencia del exgobernador se debe a los rumores de que hay una investigación de la PGR en su contra.

    Pero entonces en el PRI ni siquiera hay quien le llame la atención a Enríquez.

    En estos momentos de desesperación del diputado, hasta una regañada del delegado del PRI, de la dirigencia estatal o del gobernador Rodrigo Medina le sentaría bien.

    Quizás es por ello que el todavía legislador, con licencia hasta el 14 de febrero, buscó alianzas con otros priístas, incluso con el equipo del excandidato a la Alcaldía de Monterrey Abel Guerra.

    Como el todavía diputado federal no encontró eco en la cúpula de su partido, Enríquez se acercó con el grupo rebelde del partido para tratar de reunir fuerzas.

    Claro, es hasta hoy que la desesperación movió a Enríquez.

    Porque no se apareció hace cinco semanas, cuando el alcalde de García, Jaime Rodríguez Calderón, así como Abel Guerra, organizaron un evento rebelde para exigir a la dirigencia que abra las candidaturas de su partido.

    En ese momento el todavía diputado federal pintó su raya con el grupo de Rodríguez Calderón, Abel Guerra y también de Óscar Herrera Hosking.

    Además hay quien dice que ese cambio de conducta de Enríquez es motivado porque ya no cuenta con el apoyo que recibía por parte de otros integrantes de la bancada nuevoleonesa.

    Y es que aparentemente el silencio y el dedazo en las candidaturas del PRI están provocando desconfianza entre muchos tricolores que pensaban que ya tenían segura su candidatura.

    Como el caso de otro diputado federal del PRI, de Rogelio Cerda, que cerraba filas con Enríquez pero se mantiene distanciado.

    Aparentemente el arrebato de Cerda se debe a que no recibió apoyo de Enríquez para entrar a la fórmula para la senaduría junto a Marcela Guerra.

    Y finalmente el PRI optó porque en lugar de Cerda entrara a la fórmula senatorial la alcaldesa de Guadalupe Ivonne Álvarez.

    Enríquez también enfrenta una imagen de operador oscuro, de voracidad para los negocios, que incluso muchos priístas ven con suspicacia.

    Porque el caso del desarrollo turístico de Isla Blanca al norte de Cancún, donde está involucrada la familia de Enríquez y la del ex gobernador Natividad González Parás, podría ser una papa caliente no solo para los políticos nuevoleoneses, sino también para el compadre del diputado federal.

    Porque la imagen del candidato presidencial Enrique Peña Nieto es remolcada hacia las suspicacias de cómo los políticos priistas se apoderaron de Isla Blanca.

    Un punto negativo para la campaña de Peña Nieto, un “no me ayudes compadre”.

    Así que la desesperación de Enríquez, la incertidumbre y las suspicacias sobre su enriquecimiento inexplicable están hundiendo el gasto millonario en promoción.

kg

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