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Federico Franco, el Presidente conspirador de Paraguay

El Mandatario paraguayo sólo permanecerá en el poder 9 meses cuando se elija al nuevo Jefe de Estado

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lunes, 16 de julio del 2012

Mitin. El nuevo presidente paraguayo, Federico Franco (centro), saluda a sus seguidores. Foto: Vanguardia-Especial
Mitin. El nuevo presidente paraguayo, Federico Franco (centro), saluda a sus seguidores. Foto: Vanguardia-Especial
ASUNCIÓN.- “Si Dios permite con el apoyo del pueblo y con tu apoyo voy a ser el próximo presidente de la República”, dijo Federico Franco el 1 de abril de 2012.

Pocas horas después tuvo que reconocer su derrota en la consulta para elegir al precandidato del conservador Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) para las elecciones presidenciales de 2013, al ser ampliamente superado por el líder de su partido, Blas Llano, y por el exministro de Obras, Efraín Alegre, que denunció “fraude” en las elecciones primarias de su partido.

A pesar de ese fracaso, Franco, un médico cirujano que desde los 14 años se afilió al PLRA, vio colmado su deseo de ocupar interinamente el despacho presidencial del Palacio de los López el 22 de junio.

Pero su dicha quedó empañada por las enérgicas denuncias de “golpe de Estado parlamentario” que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), y el Mercado Común del Sur (Mercosur), profirieron en su contra, suspendiendo temporalmente la membresía de Paraguay en ambos organismos. Su único aliado ha sido EU que a través de la Organización de la OEA se ha negado a desconocerlo en el cargo.

Franco, que hasta entonces se desempeñaba como Vicepresidente, llegó a la Presidencia promoviendo un juicio político exprés contra el presidente Fernando Lugo, quien sólo recibió 24 horas para conocer de qué se le acusaba y escasas dos horas para defenderse.

Lugo fue acusado ante el Congreso de generar “la constante confrontación y lucha de clases sociales” que el 15 de junio causó la Masacre de Curuguaty en un enfrentamiento que costó la vida a 17 personas entre policías y campesinos.

A su vez Franco, cuyo nombre completo es Luis Federico Franco Gómez, fue acusado de traición por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

“El golpe de Estado en Paraguay se estaba preparando desde hace tiempo y es parte de la política continental impuesta por EU contra gobiernos democráticos, con la complicidad de los poderes económicos y políticos, como la traición del vicepresidente Franco, que ha asumido el Gobierno de facto y generado violencia social y estructural en el País”, escribió Pérez Esquivel.

Federico Franco, un declarado enemigo del régimen de Hugo Chávez, llegó a la Vicepresidencia el 28 de abril de 2008, como parte de la fórmula electoral de la Alianza Patriótica para el Cambio que llevó a Lugo a la Presidencia con 40.8% de los votos.

De su controvertido arribo a la Presidencia, ahora Lugo dijo que la única posibilidad que tenía el PLRA para regresar al poder, después de permanecer 70 años en la banca, era a través de un golpe de Estado. De otra manera imposible.

“Era la única manera de llegar y no podía desaprovecharlo”, dijo Lugo vía telefónica desde Asunción.

Franco Gómez, quien nació en Asunción el 23 de julio de 1962 y nunca ocultó su deseo de convertirse en Presidente, deberá ocupar el cargo únicamente durante los nueve meses que restan para las elecciones del 21 de abril de 2013 en las que el terrateniente y productor de soya, Horacio Cartes, figura como favorito para restaurar en el poder al Partido Colorado que gobernó Paraguay por más de 60 años.

Elecciones para las que ya se apuntó la OEA que quiere participar con una misión especial “para buscar reconciliar a los partidos políticos y convenir en una posición común que sea beneficiosa para todos”, informó la agencia UPI.

Consultado sobre la personalidad de Franco, el expresidente Lugo lo describió como alguien que “se hace pasar de muy cristiano, que va a misa, pero su cinismo y su hipocresía son las características fundamentales de su vida. Se acercaba a mí, conversábamos, pero yo ya no creía en él por eso no le daba mucha responsabilidad en el Gobierno”.

Franco gobernó el Departamento Central de 2003 hasta 2007 en que se integró a la campaña de Lugo con la Alianza Patriótica para el Cambio y está casado con la diputada liberal Emilia Patricia Alfaro, con quien procreó cuatro hijos.

La diputada Alfaro relató que conoció a su marido desde que ella tenía 14 años y él tenía 15.

Allí relató también que lo acompañó durante su pasantía rural como médico en la comunidad de Mayor Otaño, y que lo apoyó para ser concejal municipal de Fernando de la Mora donde su familia es dueña del Sanatorio Franco.

Sin embargo, el cable diplomático de EU, 09ASUNCIÓN189 del 28 de marzo de 2009 que WikiLeaks difundió en 2011, reveló otra faceta de la vida de Franco como actor visible de un ardid para derrocar a Lugo con un “golpe democrático” aunque fuese con fundamentos espurios, y una descripción poco halagadora de su personalidad.

Revela también que el ardid fue concebido por Lino Oviedo, el líder del Partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), y por el expresidente Nicanor Duarte Frutos, a quienes describe como los políticos “más controvertidos de Paraguay”, “Su objetivo: capitalizar cualquier tropiezo de Lugo para romper el punto muerto del Congreso, impugnar a Lugo y garantizar su propia supremacía política”, dice el cable.

En ese escenario, el documento anticipó que el bastón de mando presidencial pasaría a Franco, a quien se le pediría que convocara a elecciones vicepresidenciales en un plazo de 90 días.

En marzo de 2009, aún no había condiciones suficientes para proceder en contra de Lugo cuya mejor defensa contra la impugnación era que la mayoría de los políticos preferían trabajar con él y no con el vicepresidente Franco.

Además no se habían alcanzado aún los 53 votos necesarios para la impugnación en la Cámara Baja, 30 de ellos del Partido Colorado dividido entre Duarte y su exvicepresidente Luis Castiglioni, y 15 más de Unace.

Al respecto el expresidente Lugo comentó que fueron los grandes exportadores soyeros, los grandes terratenientes quienes se asociaron con la clase política más tradicional, más conservadora del País, representada en el Congreso, para ejecutar el golpe de estado Parlamentario, de la que Franco fue su instrumento.

“Nunca formó parte de asociaciones sociales y se ha encerrado en su partido político, al cual pertenece toda su familia, que defiende a los más poderosos, a los más pudientes y nunca ha tenido relación fluida con los sectores populares, con los movimientos sociales”, dijo.

De allí que su primera medida como Presidente de Paraguay, donde 2% de las familias ricas manejan el País y controlan 80% del territorio, fuera echar atrás su proyecto de ley para grabar las exportaciones de la soya. “Su primera medida económica fue suspender totalmente (esa medida) para que la exportación sea libre, sin gravámenes. Y bueno, eso nos indica quién estuvo detrás de este golpe”, dijo Lugo.

Revelan

Federico Franco, es acusado de confabularse con los terratenientes (productores de soya) contra Fernando Lugo, quienes pretenden que sus exportaciones queden libres de gravámenes.