Familiares de reos entran a la fuerza a penal incendiado
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Tras enfrentarse a pedradas con los policías, unas 300 personas irrumpieron en lo que quedó de la cárcel hondureña
Hombres, mujeres y niños rompieron los portones de la cárcel de Comayagua -90 km al norte de Tegucigalpa-, y se agolparon en el patio frontal del penal, lo que provocó el repliegue de la policía, que trataba de controlar la situación realizando disparos al aire.
Familiares de los reos expresaron a los medios locales indignación tras denunciar una reacción tardía de los bomberos y del resto de las autoridades en la tragedia. "Entendemos el dolor de los familiares, pero tenemos que seguir un proceso conforme la ley. Hacemos un llamado a la calma. Es una situación muy difícil", dijo a los medios de prensa el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.
En la cárcel había 852 reos. Al pasar la lista en la madrugada, faltaban 356. "La mayoría de ellos podría haber muerto, y otros resultaron con quemaduras, escaparon o sobrevivieron", dijo a The Associated Press Ramón Custodio, comisionado nacional de Derechos Humanos
El fuego en el penal de Comayagua, en el centro de Honduras, comenzó en las últimas horas del martes 14 de febrero. Pese a que el fuego duró unos 40 minutos hasta que comenzó a ser controlado por los bomberos, todavía se desconoce el número exacto de víctimas, ya que varios internos podrían haber escapado por el techo. De acuerdo con el portal de El Heraldo, el Jefe del Cuerpo de Bomberos local, Leonel Silva, declaró que el rescate se retrasó puesto que en la zona de siniestro se escuchaban varios disparos.