El silencio mexicano: cuando la falta de fútbol conduce al hermetismo

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    "Los jugadores no hablan porque no tienen manera de justificar lo que está sucediendo con el juego del equipo", le dijo a la agencia dpa una fuente cercana.

    Fortaleza, Brasil.- Mensajes misteriosos en Twitter, regates a la prensa y rumores sobre conflictos internos: México afrontará mañana su partido más importante de la Copa Confederaciones en medio de la incertidumbre.

    El equipo dirigido por José Manuel De la Torre es, por diferencia, el conjunto más hermético de los ocho participantes en el campeonato.

    El clima de caos con el que llegó a Brasil, después de dos empates sin goles en las eliminatorias mundialistas de la Concacaf, no hizo más que acrecentarse a lo largo de la semana.

    La pobre actuación en la derrota por 2-1 contra Italia, el análisis posterior del entrenador que no correspondió a lo demostrado por su equipo en cancha y las fuertes palabras autocríticas de algunos de los referentes condujeron a que los mexicanos se encerraran en su mundo antes de enfrentarse a Brasil.

    "Los jugadores no hablan porque no tienen manera de justificar lo que está sucediendo con el juego del equipo", le dijo a la agencia dpa una fuente cercana a la selección norteamericana.

    Los jugadores del Tri no volvieron a aparecer ante los micrófonos de la prensa desde los minutos posteriores a la caída con Italia. Su único contacto con los aficionados mexicanos se dio en mensajes encriptados en twitter, abierto a cualquier tipo de interpretación.

    "A veces, lo mejor es guardar silencio, sonreír y mirar hacia adelante", escribió Giovani Dos Santos en las últimas horas del lunes. Unas palabras que la prensa local calificó como la evidencia de que existe un conflicto en el clima interno del equipo.

    Pocos días antes, la gran estrella del equipo Javier "Chicharito" Hernández, había citado también en Twitter: "Cuéntame y lo olvidaré; muéstrame y podría recordarlo; involúcrame y lo comprenderé. (Confucio)".

    Tanto Hernández como Dos Santos fueron los únicos en no querer dar declaraciones después del encuentro ante los italianos.

    Durante su estadía en Fortaleza, los jugadores del "Tri" sólo se dejaron ver de a ratos en la entrada del hotel Luzeiros. No hubo sonrisas ni diálogos entre ellos. Sólo silencio, miradas hacia el suelo y alguna que pose de mala gana para una foto con aficionados brasileños.

    Respecto al juego, los integrantes de la plantilla del Tri parecen no haber podido traducir el mensaje del "Chepo" De la Torre en el campo. Un triunfo en diez partidos disputados en el 2013 dan prueba de ello.

    Como si fuera poco, referentes como Carlos Salcido se animaron hasta a criticar con dureza el planteo presentado en el primer partido y afirmar que, ante Italia, los mexicanos corrieron como locos sin saber qué hacer una vez que tenían la pelota en los pies.

    En el fútbol, un resultado resonante es capaz de poder cambiar de negro a blanco el presente de un equipo. Por eso mismo, México no sólo necesita mañana el triunfo ante Brasil para seguir con vida en la Copa Confederaciones, sino también para encontrar una armonía que se le niega desde hace meses.

    Por Joaquín Cavanna/DPA-Reportajes



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