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El peligro del SIDA en edad tardía

Casi tres décadas después del descubrimiento del virus del VIH, y a pesar de los avances logrados en su tratamiento, muchos pacientes son diagnosticados cuando la infección se encuentra en una fase avanzada.

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jueves, 28 de octubre del 2010

  • En Africa residen dos tercios de los 33 millones de infecados de SIDA en el mundo. En la foto, una enfermera porta muestras de sangre para las pruebas del VIH. Foto EFE
Madrid, España.- Por el momento, una buena parte de la población mundial sigue considerando al SIDA enfermedad apocalíptica, ya que hasta la fecha es difícil de controlar y prácticamente imposible de vencer.

Según el informe de septiembre pasado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y el Programa de las Naciones Unidas para el Sida (ONUSIDA), Africa es el continente donde residen dos tercios de los 33 millones de infectados que hay en el mundo y donde más queda por hacer en la lucha contra la enfermedad.

ONUSIDA agregó en ese informe que sólo un tercio de los afectados por la enfermedad tiene acceso al tratamiento, si bien reconoce que la situación ha mejorado en algunos países de renta baja y media, como Cuba, Ruanda y Camboya.

Mientras tanto, cerca de un 30 por ciento de los españoles afectados el Sida presentan el perfil de varón de más de 50 años y heterosexual, cifra que asciende al 40 por ciento en Europa, de acuerdo con el informe de la OMS.

El Departamento de Salud estatal informó en estos días por su parte de que más de 47.000 neoyorquinos de más de 50 años tienen el virus del Sida en Nueva York, lo que representa el 38 por ciento de todas las personas que padecen la enfermedad en ese estado norteamericano.

Este perfil choca, no obstante, con el establecido por las autoridades sanitarias mundiales que sitúan a los grupos principales de riesgo entre los homosexuales, los consumidores habituales de drogas inyectables, y las personas que se prostituyen o tienen numerosos contactos sexuales con parejas distintas.

PRUEBA DEL VIH

Con motivo del Día Nacional de la Prueba del VIH, celebrado el 20 de octubre último, los expertos recordaron una vez más a la población los beneficios asociados a conseguir un diagnóstico precoz de la peligrosa infección, gracias a un simple análisis de sangre,  clave para evitar las graves consecuencias asociadas a una detección tardía de la enfermedad.

La OMS considera que la prueba del VIH se debería ofrecer de manera rutinaria a personas con conductas de alto riesgo; en pacientes con el sistema inmune deteriorado y en los que viven en áreas de alta incidencia de infección por VIH.

En muchos países de Europa, como España, la prueba es confidencial y está disponible para toda la población en los centros de salud, hospitales y en centros de enfermedades de transmisión sexual, en los que también se ofrece apoyo y asesoramiento.

Sin embargo, la OMS es consciente de que en lugares donde las dificultades sanitarias y de pobreza están más acentuadas, como en el caso de Africa, realizar esta prueba comporta dificultades, no sólo técnicas y logísticas, sino también de orden social ya que a muchos varones de ese continente, donde el machismo está tan asentado, es difícil convencerles de que se sometan al sencillo test.

Para el doctor José A. Pérez Molina, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de la capital de España, la manifestación tardía de la infección por VIH "es más frecuente en los varones, ya que en las mujeres se suele detectar antes, dado que la prueba se hace de manera rutinaria durante el embarazo".

"También es común en la madurez -agrega el especialista-, aunque tiende a creerse que esta infección es algo asociado a la gente joven y homosexual. No detectar a tiempo la enfermedad, no sólo tiene un impacto negativo sobre el propio paciente, también sobre el resto de la población. En el primer caso porque se beneficiarán menos del tratamiento y, en el segundo, porque es más probable que transmitan el virus a otras personas".

EN FASE AVANZADA

Casi tres décadas después del descubrimiento del virus del VIH, y a pesar de los avances logrados en su tratamiento, muchos pacientes son diagnosticados cuando la infección se encuentra en una fase avanzada. Esta situación suele traducirse en mayores dificultades para obtener buenos resultados terapéuticos, en una mayor mortalidad y en una peor calidad de vida.

Concretamente, este grupo de pacientes es diagnosticado y tratado cuando tienen niveles bajos de CD4 (molécula que detecta la presencia de anticuerpos en la sangre), la carga viral alta o bien su sistema inmune muy deteriorado .

Aunque no existe una definición estándar de manifestación tardía, en la literatura clínica a estos pacientes se les suele definir bien como aquellos que presentan un bajo número de CD4 (menos de 200/mm3) o bien como aquellos casos detectados tres meses antes del diagnóstico de SIDA.

Algunos estudios también incluyen dentro de este grupo a los que presentan un recuento de CD4 inferior a 350/mm3. En este grupo también se engloba a pacientes en los que transcurren más de seis meses entre su primera prueba del VIH y la necesidad de ser tratados, o a aquellos que nada más ser diagnosticados son potenciales candidatos a beneficiarse de un tratamiento inmediato.

Los pacientes con diagnóstico tardío tienen un mayor riesgo de adquirir infecciones añadidas y desarrollar diferentes enfermedades en un corto periodo de tiempo. Asimismo, pueden presentar una respuesta menos contundente al tratamiento cuando inician la denominada Terapia AntiRretroviral de Gran Actividad (TARGA).

Desde el momento en que alguien se infecta su sistema inmune empieza a luchar contra el virus, hasta que llega un momento en que empieza a deteriorarse. Eso explica, según el doctor Pérez Molina, que el infectado pueda permanecer asintomático y encontrarse bien durante bastante tiempo.

"Cuando su sistema inmune fracasa -precisa- es cuando hay riesgo de que aparezcan enfermedades añadidas. En los últimos años se ha visto la relación del VIH con algunos tipos de cáncer, como es el de pulmón, el de colon o el de piel, y con los problemas cardiovasculares, algo que está directamente relacionado con la inmunidad de estos pacientes".

Por eso es importante detectar y actuar cuanto antes, porque de ese modo será más probable que se puedan prevenir esas enfermedades no infecciosas, no asociadas típicamente al SIDA.        

Con todo, la ciencia no cesa en la lucha titánica contra esta temible enfermedad, tal como se constató en la Conferencia Internacional SIDA 2010, celebrada en Viena en julio último, donde se expusieron los principales avances terapéuticos, entre ellos un gel vaginal microbicida desarrollado por el Centro del Programa de Investigación contra el SIDA en Sudáfrica y que ha dado resultados positivos en más de un 30 por ciento de los casos, y los ensayos prometedores de una vacuna, según aseguró Peter Piot, presidente del Consorcio Global para la prevención del VIH.

DESTACADOS:

- Casi tres décadas después del descubrimiento del virus del VIH, y a pesar de los avances logrados en su tratamiento, muchos pacientes son diagnosticados cuando la infección se encuentra en una fase avanzada.

-Según las autoridades sanitarias, los grupos principales de riesgo son los homosexuales, los consumidores habituales de drogas inyectables, y las personas que se prostituyen o tienen numerosos contactos sexuales con parejas distintas.

- Los pacientes con diagnóstico tardío tienen un mayor riesgo de adquirir infecciones añadidas y desarrollar diferentes enfermedades en un corto período de tiempo.

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