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Eloy Dewey Castilla, hombre polifacético

El personaje de hoy es un hombre sumamente reconocido, un ciudadano que ha marcado huella por su trascendencia en favor de nuestra comunidad.

Por:   Eduardo Martínez

domingo, 21 de julio del 2013

  • Para Eloy Dewey, su familia es lo más importante, ahí ha basado su éxito. Fotos: Vanguardia-Especial

Saltillo, Coahuila.- El personaje de hoy es un hombre sumamente reconocido, un ciudadano que ha marcado huella por su trascendencia en favor de nuestra comunidad.

Eloy Dewey Castilla es un economista por vocación y personaje de nuestra ciudad por derecho, de joven fue un ejemplo deportivo y de adulto un visionario que ha marcado diferencia con sus hechos

Su espíritu emprendedor se debe mucho a la herencia genética de su padre, don Eloy Dewey Saavedra. Fue un hombre que siempre buscó el bien de su comunidad, y al que le guarda memoria nuestra ciudad, al haber puesto su nombre a una escuela primaria.

El apellido Dewey tiene su origen en China e Inglaterra, por lo que Eloy tiene ese gen, con una característica muy marcada, la del trabajo organizado.

Eloy nació en Saltillo un 12 de Julio de 1949 y cuando corría el año de 1962 su niñez se desenvolvía en las aulas y canchas deportivas del colegio Ignacio Zaragoza.

Fue una mezcla de circunstancias positivas las que dieron como consecuencia un momento inolvidable en la vida del entonces adolescente Eloy Dewey, obtener el Campeonato Nacional Juvenil de Basquetbol en la ciudad de México.

Esta hazaña marcaría a nuestro personaje y a sus compañeros de equipo y entrenador, aquel evento cambió la percepción de la vida en muchos de ellos, ya que ahí forjaron un espíritu emprendedor y ganador.

Las jornadas victoriosas fueron dándose una a una, como peldaños, ya que primero fueron las eliminatorias municipales, posteriormente las estatales y luego las regionales, para culminar en el Campeonato Nacional. Lo significativo de esta competencia, donde jugaron 18 juegos, es que terminaron invictos.

Algunos de aquellos memorables juegos fueron tan cerrados, que tan solo se ganó por un punto a tres segundos del silbatazo final, como contra Tamaulipas.

De aquellos jugadores que escribieron con letras de oro ese capítulo del deporte de Saltillo, figuran los nombres de Javier Dávila Flores, Vicente Recio, Virgilio Garza Gómez, Ricardo García, Queco Aguirre, Roberto Rodríguez, Armando García de las Fuentes, Jesús María Madrazo y Miguel Múzquiz. Eloy se significó como el máximo encestador del Campeonato Nacional y se ganó a pulso el mote del "Zurdo de Oro".

Quizá las nuevas generaciones no dimensionen esta gesta deportiva, pero actualmente no ha habido algo comparable en este deporte.

El premio fue entregado a los jóvenes por el secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, en representación del entonces presidente de la República, Adolfo López Mateos; en el marco de los XII Juegos Nacionales Infantiles y Juveniles.

El recibimiento por parte de Saltillo para aquellos campeones fue apoteósico, ya que desfilaron por nuestras calles inundadas de gente que los vitoreaba como verdaderos campeones, mucha de esta efervescencia se debió a las crónicas del maestro Agustín García a través de la prensa local.

El artífice en la conducción de aquel equipo Lasallista fue nada menos que el inolvidable maestro Manuel de Jesús Morales, por quien lleva su nombre el gimnasio de los Lobos de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Eloy recuerda las tardes de entrenamiento en la duela de la Sociedad Manuel Acuña, fueron jornadas muy intensas, dice, y en las que a pesar de ser demasiado jóvenes todos los integrantes de aquel equipo, asumieron el reto con responsabilidad adulta, donde conceptos como la perseverancia, seriedad, juego limpio, planeación, condición física, estrategia, actitud, carácter, pero sobre todo mística, fueron los ingredientes que los llevaron a culminar un capítulo que quedará como ejemplo para la historia deportiva de nuestra ciudad.

Su trayectoria profesional

Dewey Castilla se graduó como economista por el Tecnológico de Monterrey, educación que le dio los argumentos para ocupar posiciones de suma importancia en su desempeño profesional, así también en su labor en el ámbito del comercio, en donde fue reconocido por la Canaco Saltillo como el Comerciante Distinguido del año por su gestión como timonel de la empresa Oficentro.

Su pasión por el golf lo llevó a liderar la presidencia de su club, el Campestre de Saltillo, gestión en la que se lograron grandes cambios que aún recuerdan sus socios.

Su actitud altruista y visionaria, en conjunto con su esposa Belinda Aguirre de Dewey y otros dos matrimonios conformados por el maestro Higinio González Calderón y su esposa Bárbara García de González así como Gerardo García Gutiérrez y su esposa Irela Martínez de García; originaron el nacimiento del Colegio Americano, institución que ha forjado muchos estudiantes de alta calidad a través de sus 35 años de haber sido fundada, constituyéndose como un legado para nuestra ciudad.

Eloy Dewey Castilla, ha sido muchas cosas en su vida, líder empresarial, maestro, conferencista, deportista, escritor, político por accidente, pero esencialmente hombre visionario y emprendedor, que se distingue por buscar el beneficio de causas nobles en pro de su comunidad.

Dewey y sus actividades

Eloy ha tenido una vida llena de responsabilidades, que siempre ha sabido cumplir, entre otros puestos destaca los de:

Consejero presidente del Instituto Coahuilense de Acceso a la Información Pública.

Director general de Oficentro.

Docente en el Tecnológico de Saltillo, Universidad Iberoamericana y Universidad Autónoma del Noreste.


"No te preguntes cuántos juegos ganaste o perdiste, pregúntate cómo los jugaste"..

Eloy Dewey Castilla empresario.