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El mar se come la tierra

El aumento del nivel del mar es una de las consecuencias del calentamiento global que más atemoriza a la población mundial que vive en los litorales.

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lunes, 21 de mayo del 2012

  • Una ola golpea la costa en Qingdao (China) en agosto de 2011. Foto EFe
Madrid, España.- `Cientos de millones de personas se verán afectadas por el deshielo y la disminución de glaciares y cubiertas de nieve como consecuencia del cambio climático', según advirtió un informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

En este informe titulado "Perspectiva Global sobre la Nieve y el Hielo", se señala que `solo la pérdida de nieve y de los glaciares de las montañas de Asia afectaría a aproximadamente al 40 por ciento de la población mundial'. Y el Artico, señalan, se está calentando "casi al doble de la velocidad que el resto del planeta".

Según un reciente informe emitido por el Centro de Estudios Geológicos (GFZ) de Potsdam (Alemania), la isla de Groenlandia, la mayor de la Tierra y situada en el norte del Océano Atlántico, ha perdido, entre 2002 y 2011, una masa de hielo equivalente a 240 gigatoneladas.

Tras recordar que una gigatonelada equivale a mil millones de toneladas, el GFZ subrayó que la masa de hielo derretida en Groenlandia ha traído consigo una subida del nivel de las aguas de 0,7 milímetros por año.

BUSCAR OTRAS TIERRAS DONDE VIVIR

Ante la perspectiva de que la subida del nivel del mar llegue a cubrir zonas habitadas, ya hay gobiernos que están tomando iniciativas, como es el caso de la República de Kiribati, un archipiélago y país insular ubicado en la zona central oeste del Océano Pacífico, al noreste de Australia.

Anote Tong, Presidente de este país, negocia desde hace meses comprar al próximo de Fiyi una porción de tierra firme para albergar a su población, ante la temida desaparición de la nación.

El pequeño Estado de Kiribati se ha fijado en una zona de 20 kilómetros cuadrados de extensión en la mayor y más montañosa de las islas del archipiélago de Fiyi, Viti Levu, para alojar a 103.000 kiribatianos, en el caso de que se cumplan los fatídicos pronósticos de los expertos.

Pero, otras naciones insulares como las Islas Marshall o Tuvalu afrontan un problema similar al de Kiribati.

LA NATURALEZA, FORZADA POR EL SER HUMANO

Jordi Font, profesor de investigación en el instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Barcelona (noreste de España), explica que "el fenómeno del deshielo se produce por un calentamiento elevado. Cuando hablamos de cambio climático queremos decir que estamos en una fase donde las oscilaciones naturales del clima, que se producen a lo largo de miles de años, se acentúan en una misma dirección, el calentamiento global".

A lo largo de la historia de este planeta ya han ocurrido estos cambios de forma natural "en épocas de glaciaciones y periodos interglaciares -dice Font-. Aunque en la actualidad, cuando se habla de conceptos como calentamiento y cambio, la gente lo asocia como resultado de la actividad humana".

Y es que cambios y oscilaciones, señala el científico "los ha habido siempre y muy fuertes. Lo que ocurre es que las oscilaciones naturales se producen normalmente con unas velocidades lentas. Sin embargo, en este momento se están dando unos cambios bastante acelerados y hay evidencia de que parte de estos cambios son debidos a la actividad humana, independientemente de lo que podría ocurrir de forma totalmente natural".

El origen de el cambio climático en el que nos vemos inmersos se sitúa "a finales del siglo XIX, con el nacimiento de la revolución industrial y, en la actualidad, la humanidad se encuentra en una situación en la que el efecto de su actividad puede llegar a impactar de una forma remarcable en la evolución del clima", subraya el científico.

EL PACIFICO, ZONA DE ALTA PELIGROSIDAD

La isla de Lohachara, situada en la bahía de Bengala ya ha desparecido. También el archipiélago de Vanuatu, en el Océano Pacífico Sur, ha visto desaparecer sus islas más bajas. Y, solo en la zona de la Bahía de Bengala, se calcula que unas 70,000 personas se convertirán en refugiados medioambientales en los próximos años.

Font señala que la inmersión de tierras "depende mucho de la topografía de las distintas zonas, pero hay islas en el Océano Indico donde tienen prácticamente asumido que, sea cual sea la evolución, van a terminar sumergidas".

El tiempo parece transcurrir en contra de estas poblaciones y los científicos realizan simulaciones muy precisas con los datos que se obtienen para realizar sus predicciones "existen algunas zonas donde, sea cual sea la opción acerca de posibles evoluciones, prácticamente en todos los casos, se ha llegado a la conclusión de que van a quedar sumergidas", precisa el científico.

Islas que desaparecerán, costas que se verán anegadas por el agua con los consecuentes efectos económicos., un panorama que no será por igual en el planeta, porque como indica el especialista:.

"En zonas de baja altura subir un palmo o dos el nivel del mar les pueden llegar a inundar zonas extensas, y hay algunas islas extraordinariamente llanas donde, es evidente, que con una simple subida del nivel del mar de medio metro desaparecerían. Hay lugares, por ejemplo, el delta del Ganges, en la zona de Bangladesh, que tienen calculado que si sube el nivel del mar unas pocas decenas de centímetros, la mitad del país quedaría bajo el agua, lo cual tendría un impacto social brutal".

Además existen otras variables a tener en cuenta en los niveles de elevación de los mares. "Si se cumplen las previsiones de un deshielo, y no tanto de hielo marítimo sino de hielo terrestre, es evidente que se pueden producir elevaciones del nivel del mar que no necesariamente tienen que ser iguales por todas partes. El agua de los océanos tiene un sistema dinámico y puede ocurrir que en unas zonas el nivel esté subiendo y en otras bajando, pero sí tenemos una predicción general de qué zonas extensas pueden quedar sumergidas", indica Font.

A pesar de las consecuencias que el calentamiento global va a tener sobre la población y, a su vez, sobre la economía mundial, entre la comunidad internacional no hay unanimidad por frenar las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Sin embargo, puede que, aunque todos los países se comprometieran, ya resultase demasiado tarde.

"El problema es que estos cambios de tipo climático no son reacciones inmediatas, sino que son la acumulación de lo que desde hace muchos años las comunidades científicas están alertando. Los gestores políticos no siempre lo asumen. Pero, aunque en este momento todo el mundo se pusiera de acuerdo y pararan las emisiones de gases de efecto invernadero, el proceso de cambio que está en marcha no se puede parar porque el efecto es retardado y hace ya tiempo estamos en ese ciclo", se lamenta el científico.

Font concluye que "si ahora se adoptan medidas que deberían haberse efectuado hace ya tiempo se mitigaría el problema, pero ya no estamos a tiempo para hacer nada que pueda impedir una elevación indeseada del nivel del mar".

DESTACADOS:

* Anote Tong, Presidente de la República de Kiribati, un archipiélago ubicado en la zona central oeste del Océano Pacífico, al noreste de Australia, negocia desde hace unos meses comprar al próximo de Fiyi una porción de tierra firme para albergar a su población, ante la temida desaparición de la nación.

* La isla de Lohachara, situada en la bahía de Bengala ya ha desparecido. También el archipiélago de Vanuatu, en el Océano Pacífico Sur, ha visto desaparecer sus islas más bajas. Y, solo en la zona de la Bahía de Bengala, se calcula que unas 70,000 personas se convertirán en refugiados medioambientales en los próximos años.

* El origen de el cambio climático en el que nos vemos inmersos se sitúa "a finales del siglo XIX, con el nacimiento de la revolución industrial. En la actualidad la humanidad se encuentra en una situación en la que el efecto de su actividad puede llegar a impactar de una forma remarcable en la evolución del clima", subraya el científico Jordi Font, profesor de investigación en el instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Barcelona (noreste de España).


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