El kirchnerismo se basa "en la construcción del enemigo": Haime
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El kirchnerismo cumple este sábado diez años en el poder, tras la llegada del peronista Néstor Kirchner en 2003 a la presidencia argentina.
Buenos Aires, Argentina.- El kirchnerismo funciona bajo la idea de "la construcción del enemigo", que le trajo buenos resultados al principio pero luego llevó a la polarización de la sociedad, señaló el analista político Hugo Haime, al realizar un balance de los últimos diez años de gobierno en Argentina.
"La idea que tiene el gobierno es la construcción del enemigo. Esta idea al principio funcionó perfectamente porque era un enemigo externo, poderoso, el FMI, el capital financiero y los banqueros en la Argentina y el sector industrial que no invertía, se llevaba los dólares, entonces ahí es fácil construir el enemigo", señaló en una entrevista con la agencia dpa.
"Néstor Kirchner se montó sobre esta idea de que la Argentina es un país rico saqueado por extraños", afirmó.
"Pero cuando después ponemos el enemigo como interno, como fue el campo (sector rural), sobre la base del mito de que Argentina es un país rico en recursos naturales y en recursos humanos, cuando uno se pelea con el mito surgen los problemas. La sociedad rural fue inteligente y dijo que el gobierno no se estaba peleando sólo con el campo y surgió el lema 'el campo somos todos' y la polarización se profundizó", evaluó el consultor.
El ex secretario de Cultura José Nun, quien ocupó el cargo durante gran parte de la era kirchnerista, coincidió con Haime al afirmar que el princpial fallo "es haber instalado la visión amigo-enemigo".
"Una visión populista según la cual hay un pueblo compuesto por distintos sectores con demandas dispares, que sólo pueden ser articuladas por un liderazgo que les dé una voz pública. Según esa concepción, quienes cuestionan el discurso del líder, o la líder, en realidad están cuestionando al pueblo", advirtió al diario "La Nación".
El kirchnerismo cumple este sábado diez años en el poder, tras la llegada del peronista Néstor Kirchner en 2003 a la presidencia argentina. Fue sucedido en 2007 por su esposa, Cristina Fernández, quien en 2011 obtuvo la reelección, un año después de la muerte de Kirchner.
Haime diferenció sus estilos de gobierno. "Néstor se podía enojar con la dirigencia política, podía discutir, pero hablaba con la dirigencia política. Cristina no habla. Ella intenta armar un liderazgo que trae sus problemas", precisó a dpa. "Y cuando la economía deja de funcionar adecuadamente, las cosas se empiezan a complicar".
"Cristina tiene un gran espíritu de lucha, es una persona muy inteligente, pero tiene un estilo que yo no veo que sea de construcción social ni de instituciones", afirmó el analista.
El consultor político subrayó que "en el momento de Néstor, que era el momento de la reconstrucción presidencial, eso tenía sentido, una autoridad firme tenía sentido".
"Pero la de Néstor era una autoridad firme capaz de decir 'me equivoqué', como cuando le pide perdón a (el ex presidente Raúl) Alfonsín. Son estilos diferentes. También es cierto que con este estilo de construcción Cristina fue exitosa, la pregunta es si va a seguir siendo exitosa. Depende de la economía y depende de cuánto te peleás con el sistema de valores de una sociedad", remarcó.
El analista advirtió que en los últimos tiempos cambió el humor social en la Argentina, por ello la serie de denuncias sobre supuestos casos de corrupción en el kirchnerismo, que ya se conocían desde 2007 y 2008, ahora tuvieron mayor repercusión. "La gente dice que hay algo que no le gusta, y si hay alguien que le presta el discurso, lo toma. Está enojada", afirmó Haime.
Por Cecilia Caminos/DPA