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El amor no es `desechable'

Según la teoría triangular de Sternberg, el amor real existe y puede ser duradero; sin embargo, el motivador César Lozano comenta que en la actualidad algunos jóvenes lo consideran pasajero

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miércoles, 13 de febrero del 2013

  • Foto: Vanguardia/Especial
SALTILLO.- Es cierto que vivimos en la cultura de lo desechable. De lo breve, de lo ligero. Y este estilo de vida actual también se traduce a las relaciones amorosas. ¿Se estarían engañando las pasadas generaciones cuando hablaban de un único amor o de que el sentimiento duraba para siempre?

Ahora, los jóvenes se casan pensando en que existe el divorcio. No hay necesidad de aguantar problemas o de tolerar la rutina, porque el amor puede tocar a la puerta no sólo una, sino varias veces. ¿Hacen bien o están equivocados?

"Tristemente, se están casando muchos jóvenes por la cultura de lo desechable, y se platica desde antes: `si no funciona, cada quien por su lado', ya se está decretando algo tan doloroso como lo es una ruptura", reconoce el motivador César Lozano. "La cultura de lo desechable es una cultura que hemos adquirido en los últimos 20 años. Los platos desechables, la comida rápida. y la misma cultura de lo desechable la traemos en el subconsciente y creemos que las relaciones son también desechables".

En entrevista con VANGUARDIA, el consejero y conferencista comenta que ahora hay parejas que al primer conflicto, creen que ya no están con la persona indicada.

"Ahora la gente se confunde, piensa que debe seguir sintiendo el enamoramiento, pero la etapa del enamoramiento dura de tres meses a tres años, no más, después de tres años baja la taquicardia, la ansiedad y esa emoción de que quieres que te llame, de estar viendo el mensajito de texto. Baja, y no porque haya bajado quiere decir que ya no te quiere. No, es que el amor maduró y bueno, tengo que decidir amarte, tengo que decidirlo diario". 

Según la psicóloga Alma Beltrán, el sentimiento del amor no cambia, lo que se modifican son las dinámicas de las relaciones de pareja, ya que éstas responden a cuestiones socioculturales.

"Los vínculos de pareja cambian dependiendo de la época, y está bien que quien vive en su momento se adapte a ello, sin embargo, no hay que confundir un sentimiento con un plan de vida", comenta.

La terapeuta considera que son factores familiares, económicos y sociales los que han provocado que cambie el sentido de las relaciones en los jóvenes.

"No es simplemente que ya no quieren aguantar los problemas de recién casados o que estén resignados a que el amor no durará para siempre; es muy complejo este panorama de cada vez más divorcios", explica, "tiene que ver con los nuevos roles en la familia, con el papel profesional de la mujer, con la cultura un tanto hedonista y egoísta en la que vivimos ahora. También con lo que los hijos ven en su casa, la relación de sus padres".

Beltrán asegura que, como todo, el amor también requiere un equilibrio. "Hay que educar en cuestión emocional. No se trata de volver a los tiempos en que las mujeres soportaban maltratos o las personas homosexuales debían ocultar su preferencia, pero tampoco podemos confundir amor libre con miedo a establecer vínculos. La gente no sólo se separa por comodidad o por no aguantar, detrás de esas decisiones hay temores, vacíos, conflictos personales que se deben tratar".

El triángulo del amor

Para explicar qué es el amor, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg propuso la teoría triangular del amor, sentimiento que se puede experimentar en diversos niveles y que, al encontrar el equilibrio perfecto, da como resultado el amor real y duradero. A través de la siguiente ilustración, te explicamos mucho mejor el enfoque de Sternberg.