Mundo- Norteamérica

- Norteamérica

El Alzheimer, temor hispano

Cada vez más hispanos le hacen frente a esta enfermedad de `los grandes'

Por:  

miércoles, 09 de marzo del 2011

  • Capaz. William González debe esforzarse en las labores domésticas para ayudar a su esposa Aida.FOTOS: VANGUARDIA-AP

DAVIE, E.U.- El mundo de William Gonzalez se derrumbó hace cuatro años, cuando su esposa durante más de medio siglo fue diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer. El inmigrante cubano de 78 años de edad sabía poco sobre el flagelo que fue robando gradualmente los recuerdos a su esposa de toda la vida.

Hoy, el veterano de la Fuerza Aérea lucha por dar mantenimiento a su casa en Davie, Florida, mientras ayuda como único cuidador de su esposa Aída, de 74 años.

Cada vez más hispanos enfrentan el desgarrador panorama de ayudar a la gente que quieren a luchar con la forma más común de la demencia.

Se espera que la población de hispanos ancianos sea el grupo racial y étnico de mayor crecimiento en Estados Unidos en los años por venir, de poco menos de 3 millones en el año 2008 a 17.5 millones en 2050, de acuerdo con estadísticas sobre edad del Foro de Interagencias Federales.

Organizaciones de Alzheimer presionan para aumentar la alerta entre hispanos con edades en las que el riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta dramáticamente.

La Asociación de Alzheimer ofrece los talleres en español "Conoce las 10 señales" en más de 70 grupos a nivel nacional.

Un grupo de apoyo iniciado por The Latino Alzheimer's & Memory Disorders ahora se reúne dos veces por mes en diferentes lugares en Chicago. En Milwaukee, el Latino Geriatric Center ofrece revisiones para la pérdida de memoria y grupos de apoyo.

Las complicaciones derivadas por el Alzheimer son la sexta causa de muerte entre los no hispanos y la duodécima entre hispanos, de acuerdo con datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, en Atlanta.

Sin embargo, la agrupación sin fines de lucro más grande de la nación, la Asociación de Alzheimer, advierte que el número de hispanos ancianos con dicha enfermedad y otras demencias relacionadas podría aumentar hasta seis veces desde los actuales 200 mil casos que existen hoy, hasta 1.3 millones para el año 2050.

Los expertos dicen que algunos hispanos se niegan a hacer citas médicas. Eso puede crear largos retrasos desde que los primeros síntomas se notan hasta que el paciente acude al neurólogo. Puede ser un desafío sólo encontrar a un médico que hable bien español.

Por otra parte, se suma el estigma de la enfermedad mental, ya que en lengua hispana la palabra "demencia" muchas veces se considera sinónimo de "locura", y los hispanos enfrentan grandes barreras para tener una franca discusión sobre padecimientos similares.

Arturo Flores, un técnico de 38 años, es el menor de cuatro hermanos y vive con sus padres en Culver City, California. Ricardo, su padre de origen mexicano, tiene Alzheimer.

Flores, quien es soltero, asegura que cuidar de su padre ha afectado su vida más de lo que esperaba, pero siente un deber hacia la persona que lo crió.

"Realmente no puedo hablar con él de ciertas cosas sobre mi vida como yo quisiera", dice Flores, quien ha llorado muchas veces desde que su padre fue diagnosticado. "Ya no puede tener ideas. Ahora lo veo más como mi hijo".

 

¿Dónde sucedió?