Coahuila - Seguridad

- Seguridad

Ejército catea casa de hermano del líder de la Concanaco

Un día después de que Jorge Dávila Flores asumiera el cargo y entregara en la capital del país un reconocimiento al Presidente Felipe Calderón, en Saltillo militares entraron por la fuerza y cateó una residencia de su hermano, operativo que detonó hechos violentos que mantuvieron en tensión por varios días a la capital del estado.

Fuente: 

viernes, 04 de mayo del 2012

Foto: Vanguardia/Especial
Foto: Vanguardia/Especial

Saltillo. Veinticuatro horas después de que Jorge Dávila Flores, al asumir la Dirigencia de la Concanaco, entregara en la capital del país un reconocimiento al presidente Felipe Calderón, en Saltillo el Ejército entró por la fuerza y cateó una residencia propiedad de un hermano del líder empresarial, operativo que detonó hechos violentos que mantuvieron en tensión por varios días a la capital del estado.

El caso se suma a una ya larga lista de sucesos similares ocurridos en diferentes ciudades de la República, en los que un insuficiente trabajo de investigación e inteligencia lleva a las fuerzas armadas a irrumpir en propiedades de personas de reconocida solvencia moral.

El jueves 19 de abril, Calderón Hinojosa acudió a la asamblea de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco), celebrada en el Hotel Niko, en el Distrito Federal; ahí tomó la protesta al consejo directivo y recibió una placa de reconocimiento de manos de Jorge Dávila Flores, quien en su discurso explicó que fue un testimonio por el apoyo sin precedentes al sector comercio; después, el comerciante saltillense acompañaría posteriormente al Presidente de la República en un viaje por Estados Unidos.

A media mañana del día siguiente, viernes 20 de abril, en la avenida Pedro Figueroa, al norte de Saltillo, un impresionante despliegue militar llamó la atención de ciudadanos que a través de las redes sociales preguntaron si había reporte de alguna situación de riesgo. Hasta ese momento no lo había.

Los soldados cerraron a la circulación la calle San Juan de Rayas en su última cuadra de Figueroa al sur, y rompiendo la puerta con mazos se introdujeron a la casa marcada con el 141, propiedad de Carlos Dávila Flores, hermano del dirigente de Concanaco. Otros integrantes de la familia Dávila Flores son José Luis, delegado del IMSS en Coahuila, y Alejandro, académico e investigador que fue rector de la Universidad Autónoma de Coahuila entre 1994 y 1997.

Carlos Dávila es un apreciado comerciante saltillense, conocido en amplios círculos sociales; es además un entusiasta deportista, y ha sido funcionario del gobierno estatal, del Congreso y del Comité Directivo del PRI.

La casa que fue cateada por el Ejército la renta desde hace varios años, y cuando ocurrió el operativo no estaba habitada.

En dicho domicilio vivió Oscar Pérez Benavides durante la época en que fue Director de Seguridad Pública del Estado y secretario privado del entonces Gobernador, hoy presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Eliseo Mendoza Berrueto.

En ese lugar, los militares se mantuvieron por más de 12:00 horas pues se retiraron hasta las 2:00 horas del domingo 22 de abril. Seguramente hicieron una revisión minuciosa, pues dentro del domicilio destruyeron varias puertas más.

Detonante

Ese 20 de abril y los días siguientes, en Saltillo se vivieron jornadas violentas.

Poco después de iniciado el cateo, en un sector cercano una granada fue arrojada y explotó en el crucero de Nazario Ortiz Garza y Rufino Tamayo, en el exterior de una distribuidora de autos.

Las autoridades explicaron que se trataba de un intento distractor de lo que estaba ocurriendo en San Juan de Rayas.

En el momento de la explosión de la granada pasaban por el lugar elementos del Grupo de Armas y Tácticas Especiales (Gate) de la Policía del Estado que ubicaron el vehículo desde el que se arrojó el explosivo e iniciaron una persecución.

Cerca de ahí, en una privada del fraccionamiento Kiosko, la persecución derivó en un enfrentamiento a balazos que ocasionó el incendio del auto en el que huían dos delincuentes que murieron en esos hechos.

Al día siguiente, sábado, en las instalaciones del Servicio Médico Forense, familiares de uno de los hombres que murió en el enfrentamiento en el Kiosko, fueron atacados por un grupo armado, uno de ellos murió en ese sitio, y una mujer fue secuestrada.

El domingo en un paraje del Libramiento Norponiente fue localizado el cuerpo, decapitado, de esa mujer.

El martes 24 de abril, los acontecimientos tomarían un nuevo giro al localizar la Procuraduría de Justicia el cuerpo de una mujer asesinada, dentro de un vehículo que, de acuerdo con un comunicado de la Vocería para Temas de Seguridad, estaba abandonado desde el jueves 19 en la colonia Ampliación Doctores, en una esquina que queda a 300 metros de donde el día 20 hizo su cateo el Ejército.

Se informaría después que esa mujer había sido secuestrada en días anteriores.