OPINIÓN

Reforma Energética: Haciendo historia

La histórica Reforma Energética aprobada en `fast track' por las cámaras de Senadores y Diputados, logró que se diera vuelta a una historia de 75 años

viernes, 13 de diciembre del 2013

    Calificar a un acontecimiento de "histórico" se ha vuelto una fórmula sencilla para destacar declaraciones o hechos, especialmente de personajes públicos en busca de proyección mediática. Se usa tanto decir que tal o cual acto u obra es histórica, que la palabra empieza a perder su significado de verdadera trascendencia.

    Sin embargo, los últimos tres días los mexicanos sí hemos vivido un tiempo que verdaderamente puede considerarse un parteaguas para el País, y cuyo impacto aún está por conocerse.

    En efecto, la (ahora sí) histórica Reforma Energética aprobada en "fast track" por las cámaras de Senadores y Diputados, logró que, en 72 horas, se diera vuelta a una historia de 75 años: se abrió el sector energético a la inversión privada.

    Fuertemente criticados (no sin razón), los legisladores federales avalaron modificaciones a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución para permitir que el Estado celebre contratos de servicios, utilidad y producción compartida, y licencias con compañías privadas, incluyendo algunas extranjeras.

    Los votos a favor de ello acabaron con el legado más trascendente del gobierno del general Lázaro Cárdenas -quizá el Presidente de México que, después de Benito Juárez, es más venerado por la clase política nacional y por la población en general-: la expropiación petrolera a las compañías extrajeras, lo que convirtió a los hidrocarburos en símbolo de soberanía nacional, más que en un bien de consumo.

    De ahí que en los debates en el Congreso de la Unión, y en un nuevo escenario, signo de los tiempos, las redes sociales; las encendidas críticas de la Izquierda acusaron de "vender la patria" a quienes impulsaron y apoyaron la Reforma Energética.

    En el primer año del sexenio de Enrique Peña Nieto se lograron más reformas de gran calado que en lo que va del siglo. Eso es histórico. No todos los cambios son ciertamente positivos, pero al final el balance parece favorable.

    Todavía falta reglamentar las modificaciones constitucionales para aterrizar los logros alcanzados. El camino no será fácil pues está última reforma acabó, casi seguramente, con el Pacto por México que hizo posible esta transformación.

    México inicia desde ahora un nuevo camino. Faltan muchas páginas por escribir de la historia de nuestro País.