OPINIÓN
Las mejores prácticas
viernes, 15 de junio del 2012
En la China de los primeros años después de la revolución, merced a un elaborado proyecto propagandístico, la figura del Mao Tse-tung era objeto de una auténtica veneración. Un observador extranjero recuerda que durante la visita a una planta armadora de camiones, era evidente que todo el proceso productivo era una (muy mala) copia de las automotrices en Detroit.
No obstante, cuando se les preguntaba a los chinos sobre alguna de las máquinas construidas para trabajar en las diferentes etapas del ensamblado de los vehículos, los informantes respondían con absoluto orgullo y sin ninguna duda, que habían sido diseñadas por Mao.
Y lo mismo pasaba en prácticamente todas las áreas de la actividad productiva: todo había sido concebido por el líder de la Revolución Roja.
Evidentemente lo único que hizo el grupo cercano a Mao durante el nacimiento de la República Popular China fue captar lo que se denominan “las mejores prácticas” aplicados en todo el mundo en diversos campos. Vamos, copiaban la forma de hacer las cosas para tomar el atajo necesario para dar respuesta a las enormes necesidades del gigante asiático.
Hoy las cosas han cambiado. China es la segunda potencia económica del mundo y está muy cerca de desplazar a Estados Unidos del primer sitio; quizá en no más de dos décadas, según los expertos.
Pues bien, por alguna inexplicable razón, en México esa sencilla fórmula aprender (y aprehender) las formas más eficientes, eficaces, económicas y rentables de seguir los pasos de los mejores del mundo para resolver nuestros propios problemas es difícil de aplicar. Y ejemplos hay muchos.
No obstante, el candidato priísta a la Presidencia de México, Enrique Peña Nieto, se refirió expresamente a aplicar, si ganas las elecciones del 1 de julio, “las mejores prácticas” en materia de combate a la inseguridad pública.Y ayer mismo tuvimos un adelanto de lo que sería para el exgobernador del Estado de México aplicar esa idea. Fue presentado el general colombiano Óscar Naranjo, quien sería uno de sus asesores externos en materia de seguridad si llega a Los Pinos.
El general Óscar Naranjo (Bogotá, 1956) tiene una amplia experiencia en la lucha contra el narcotráfico. Durante sus 36 años de carrera ha participado en el desmantelamiento de las principales organizaciones narcotraficantes de Colombia, con hitos como la muerte de Pablo Escobar o el desmantelamiento de los cárteles de Medellín y Cali.
En mayo de 2007 se convirtió en director de la Policía Nacional de Colombia cuando Álvaro Uribe era presidente del país y Juan Manuel Santos el ministro de Defensa. Ha ocupado ese puesto hasta el pasado martes 12 de junio. Ahora vivirá entre Washington y México DF.
También en busca de conocer las mejores prácticas en ese tema, el gobernador Rubén Moreira encabeza una delegación coahuilense que ayer sostuvo encuentros con el expresidente colombiano César Gaviria y el exjuez español Baltasar Garzón.
Y es que frente al tamaño de nuestros retos, los mexicanos debemos aprender de los mejores y dar las respuestas que la ciudadanía demanda de las autoridades, pero no sólo en materia de seguridad pública; también de educación, salud, cuidado del medio ambiente y muchos.
Claro, México también tiene logros que pueden servir a otros. Vivimos en un mundo donde hace mucho la que interdependencia dejó de estar en el futuro. Hoy es la realidad que vivimos.
No obstante, cuando se les preguntaba a los chinos sobre alguna de las máquinas construidas para trabajar en las diferentes etapas del ensamblado de los vehículos, los informantes respondían con absoluto orgullo y sin ninguna duda, que habían sido diseñadas por Mao.
Y lo mismo pasaba en prácticamente todas las áreas de la actividad productiva: todo había sido concebido por el líder de la Revolución Roja.
Evidentemente lo único que hizo el grupo cercano a Mao durante el nacimiento de la República Popular China fue captar lo que se denominan “las mejores prácticas” aplicados en todo el mundo en diversos campos. Vamos, copiaban la forma de hacer las cosas para tomar el atajo necesario para dar respuesta a las enormes necesidades del gigante asiático.
Hoy las cosas han cambiado. China es la segunda potencia económica del mundo y está muy cerca de desplazar a Estados Unidos del primer sitio; quizá en no más de dos décadas, según los expertos.
Pues bien, por alguna inexplicable razón, en México esa sencilla fórmula aprender (y aprehender) las formas más eficientes, eficaces, económicas y rentables de seguir los pasos de los mejores del mundo para resolver nuestros propios problemas es difícil de aplicar. Y ejemplos hay muchos.
No obstante, el candidato priísta a la Presidencia de México, Enrique Peña Nieto, se refirió expresamente a aplicar, si ganas las elecciones del 1 de julio, “las mejores prácticas” en materia de combate a la inseguridad pública.Y ayer mismo tuvimos un adelanto de lo que sería para el exgobernador del Estado de México aplicar esa idea. Fue presentado el general colombiano Óscar Naranjo, quien sería uno de sus asesores externos en materia de seguridad si llega a Los Pinos.
El general Óscar Naranjo (Bogotá, 1956) tiene una amplia experiencia en la lucha contra el narcotráfico. Durante sus 36 años de carrera ha participado en el desmantelamiento de las principales organizaciones narcotraficantes de Colombia, con hitos como la muerte de Pablo Escobar o el desmantelamiento de los cárteles de Medellín y Cali.
En mayo de 2007 se convirtió en director de la Policía Nacional de Colombia cuando Álvaro Uribe era presidente del país y Juan Manuel Santos el ministro de Defensa. Ha ocupado ese puesto hasta el pasado martes 12 de junio. Ahora vivirá entre Washington y México DF.
También en busca de conocer las mejores prácticas en ese tema, el gobernador Rubén Moreira encabeza una delegación coahuilense que ayer sostuvo encuentros con el expresidente colombiano César Gaviria y el exjuez español Baltasar Garzón.
Y es que frente al tamaño de nuestros retos, los mexicanos debemos aprender de los mejores y dar las respuestas que la ciudadanía demanda de las autoridades, pero no sólo en materia de seguridad pública; también de educación, salud, cuidado del medio ambiente y muchos.
Claro, México también tiene logros que pueden servir a otros. Vivimos en un mundo donde hace mucho la que interdependencia dejó de estar en el futuro. Hoy es la realidad que vivimos.