OPINIÓN

Cuentas `aseguradas', ¿qué significa eso?

¿Por qué se sigue insistiendo aquí en la afirmación de que Javier Villarreal no le robó un centavo a los coahuilenses?

viernes, 12 de julio del 2013

    Mientras en Coahuila se sigue negando que el extitular del SATEC, Javier Villarreal Hernández, así como sus cómplices, se hayan enriquecido ilegalmente durante el tiempo que tuvieron a su disposición las finanzas de Coahuila, autoridades externas a la entidad siguen acumulando procedimientos en su contra.

    Ayer justamente se difundió la noticia de que la Procuraduría General de la República decidió asegurar 23 cuentas bancarias pertenecientes a 5 exfuncionarios de nuestra entidad, vinculados al escándalo de la mega deuda.

    ¿Por qué se confiscaron las cuentas? Porque la PGR ha integrado averiguaciones en contra de Javier Villarreal, Sergio Ricardo Fuentes Flores, Enrique Ledezma Sánchez, Juan Manuel Delgado Hernández y Miguel Ramón Rodríguez Flores como presuntos responsables de delito fiscales y financieros.

    En otras palabras, la intención de confiscarles el dinero que tienen en dichas cuentas deriva del hecho de considerar que el mismo no fue obtenido por ellos de forma honesta, sino mediante prácticas ilegales.

    ¿Tenían que ver esas prácticas ilegales con la función desempeñada al frente de las finanzas de Coahuila? Hace falta ser ingenuo para no creerlo o para considerar que si Villarreal Hernández y compañía incurrieron en faltas éstas se encuentran totalmente desvinculadas de su función como funcionarios públicos.

    Lo del ex titular del SATEC es exactamente lo mismo que lo de Granier en Tabasco, Sabines en Chiapas, o Elba Esther Gordillo en el SNTE: un monstruoso caso de corrupción que debiera ser investigado y castigado sin contemplaciones.

    Autoridades de Estados Unidos le han confiscado cuentas bancarias a Javier Villarreal bajo el argumento de que el dinero contenido en estas lo robó de las arcas coahuilenses; la PGR ha procedido a hacer lo mismo con argumentos similares. Solamente la Secretaría de Finanzas de Coahuila, a cargo de Jesús Ochoa Galindo, cree que no, que de las arcas coahuilenses no se ha perdido ni un sólo centavo.

    ¿Por qué se sigue insistiendo aquí en la afirmación de que Javier Villarreal no le robó un centavo a los coahuilenses? ¿Por qué las autoridades del Estado -y no solamente las del Poder Ejecutivo- se niegan a iniciar procedimientos judiciales contra Villarreal acusándolo de saquear las arcas estatales?

    Más aún: ¿por qué se guarda silencio frente al hecho de que autoridades ajenas a la entidad están incautando dinero a Villarreal Hernández y quedándose con este? ¿No deberíamos ir tras ese dinero para reintegrarlo a donde pertenece?

    Los coahuilenses que estamos pagando las consecuencias del estilo delincuencial con el cual se administraron las finanzas públicas el sexenio pasado estamos cada vez más convencidos de que los encargados de éstas no solamente nos endeudaron, sino también nos robaron.

    Sólo en la Secretaría de Finanzas y en el Congreso del Estado creen lo contrario.