México, D.F.- La comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó anoche en lo general el dictamen que aumenta paulatinamente 5.5% (36 centavos) el precio de la gasolina, y elimina la tenencia vehicular en 2011, pero que deja fuera de la distribución de recursos al Gobierno del DF.
El dictamen de Federalismo —parte de la reforma fiscal— aprobado por 19 votos a favor, del PAN, PRI, PVEM y Nueva Alianza, y 8 en contra del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia), contempla la instrumentación de un nuevo impuesto que se aplicará gradualmente (2 centavos por mes) a lo largo de 18 meses, para aminorar el impacto inflacionario calculado en 0.05%.
De esta forma, cada 30 días y a lo largo de un año y medio, el litro de gasolina y de diesel se incrementará 2 centavos para llegar a 36 centavos, cantidad que será adicional al incremento mensual que sufren estos energéticos y que forman parte de los bienes administrados y concertados por el Gobierno Federal.
El dictamen incluye derogar la tenencia en 2011, y que a partir de ahí el impuesto a la gasolina sea cobrado por los estados.
El gravamen en gasolina dará una bolsa de 22 mil 700 millones de pesos, de los cuales 18 mil millones irán a las entidades federativas, de acuerdo con el consumo en su territorio; 20% tendrá que ser distribuido a los municipios y demarcaciones territoriales.
Mientras, 4 mil 500 millones de pesos adicionales irán a un Fondo de Compensación para aquellas entidades más pobres; el fondo será transitorio y se suspenderá cuando se apruebe la reforma constitucional para que algún estado incorpore un impuesto local.
Antonio Soto, diputado del PRD, dijo que como “premio” para el PRI por apoyar el impuesto, se creó el Fondo de Extracción de Hidrocarburos que equivaldrá al 0.46% del Derecho Anual Ordinario que paga Pemex, el cual será repartido entre estados priístas como Tabasco, Campeche, Veracruz y Tamaulipas, además de Chiapas.
El cobro del impuesto a la gasolina por parte del Gobierno Federal tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2011. A partir de ahí los estados deberán decidir si seguirán cobrando el gravamen o no.