Sólo quiere trabajar
Alfonso no quiere dádivas, se niega a ceptar limosnas y ya se ha cansado de recibir portazos en el rostro cuando pide trabajo. Nació ciego y su familia le reclama el sustento.
A sus 34 años no imagina cómo es un amanecer en el Mirador de Saltillo.
Dice que despierta con el cor ...