• » Conectate
  • » Registro
  • Edición Impresa
  • Móvil
  • Newsletter
  • Vanguardia para llevar
    Llévate todas las noticias del momento con V para llevar, la edición que te ofrece Vanguardia para que imprimias
  • » CLIMA
  • Hoy es 8 de noviembre del 2009
TAMAÑO DE LA LETRA:
| Compartir
Pulicado en la edición impresa

La Ruta de las Misiones: kilómetros de historia

  • vota:
     |  Existen  
     votos
  • El Universal
  • 25-Junio-2009
  • Desde el pueblo de Altar hasta Ímuris, se encuentra la huella del Padre Kino

    El horizonte se llena de saguaros, llevamos 20 minutos en la autopista desde que salimos de Hermosillo. Son las 8:30 de la mañana y según nuestro mapa vamos sobre la carretera 15, esa que nos llevará directo a la primera misión: Cocóspera.

    Nos faltan más de 90 minutos para iniciar con la que el Padre Kino heredó a los sonorenses durante el siglo 19, la Ruta de las Misiones.

    Rentamos un auto desde el aeropuerto. Llegamos a lo alto de un peñasco, en el valle de Nuestra Señora del Pilar. De la Misión de Cocóspera sólo observamos su fachada que está sostenida por vigas. Su estilo es barroco. Después hay que seguir a San Ignacio de Cabórica, un templo del siglo 18. Dentro de la iglesia yace San Francisco. La figura es de porcelana, de tamaño original, se dice que quien no pueda cargar al “santo” no tiene verdadera fe. Aquí están los restos mortales del Padre Kino, quien falleció en 1711. Al término de la visita lo mejor es tomar un descanso y comer algo en el restaurante “El Toro” (Niños Héroes y Misión de Dolores. Tel. 632 3220375), donde debes pedir unas chivichangas, elaboradas como machaca.

    El siguiente punto es Tubutama donde están las misiones de San Pedro y San Pablo, ambas coloniales y blancas. Aquí vivió Kino, hoy su casa es un museo que exhibe figuras religiosas.

    Oquitoa es la quinta de las Misiones. La distancia entre una y otra es de no más de 15 minutos. En el interior del templo hay pinturas de aceite y antiguas esculturas como la estatua de San Antonio de Padua.
    Pero vamos más rápido que Átil nos espera.
    Esta misión data de 1751. Aunque ya sólo quedan algunas ruinas de lo que fue, se aprecian detalles del tipo de obra que se edificó y algunas litografías.

    El itinerario dice que sigamos a Pitiquito donde está la iglesia de San Diego construida en el siglo 19. Su particularidad es que en ella hay dibujos apocalípticos como el de la muerte.
    Finalmente está Caborca, una de las más hermosas y quizás la de mayor área. Su fachada al atardecer cambia de color por el contraste de la luz. Fue conocida como Misión de la Purísima Concepción de Nuestra Señora de Caborca y sirvió como bastión militar en la batalla contra los filibusteros.

    La tarde está a punto de caer y vamos en busca de un refugio. Desde aquí podemos seguir si queremos hasta el desierto, pero esta no es la mejor temporada para visitarlo, el clima llega hasta los 45 grados centígrados. Será para la otra y mañana tendremos que regresar.

cm

TAMAÑO DE LA LETRA:
| Compartir
Pulicado en la edición impresa
  • Comenta aquí›


  • Publicidad›


  • Nuestra Comunidad›


VANGUARDIA on Facebook