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Hacer a un lado los prejuicios te puede abrir los ojos a un mundo de beneficios que brinda el material sexualmente explícito, tanto en tu vida en pareja como en tu salud
Hoy vemos imágenes con un alto contenido erótico por todos lados, en el cine, la televisión, la prensa, internet, el celular y hasta guardadas bajo el colchón, entonces ¿por qué en lugar de verlas como un asunto de depravados, les damos la oportunidad de actuar a nuestro favor?
Desde siempre, la pornografía, ya sea light o más dura, ha estado sentada en el banquillo de los acusados, se la sataniza y se le considera algo deleznable y sucio, cuando en realidad incluso algunos terapeutas utilizan y recomiendan material sexualmente explícito para ayudar a la vida erótica de sus pacientes.
De acuerdo con el sexólogo clínico, David Barrios Martínez, problemas como la inhibición, la anorgasmia y la disfunción eréctil pueden ser mejorados gracias al erotismo gráfico.
La pornografía en sí no es positiva ni negativa, todo depende del uso que se le dé. “Hay jóvenes que aprenden a tener relaciones sexuales gracias a los videos porno, pues contrario a lo que se cree, no es intuitivo, no se nace sabiendo”.
Esto lo sabe el experto de buena fuente, pues a su consultorio llegan muchas personas que ignoran cómo tener un encuentro sexual, “cómo iniciar las caricias previas, cómo son los movimientos pélvicos o desconocen fórmulas para alcanzar el orgasmo”, señala.
Por supuesto, lo porno también tiene elementos negativos, como la exageración en sus imágenes que generan expectativas imposibles de alcanzar; la cosificación femenina (el tratar a la mujer como objeto sexual), y por supuesto la que utiliza a niños o jóvenes sin su consentimiento (pornografía infantil), por no hablar de imágenes con animales y otras aún más fuertes.
Es por ello que el especialista recomienda que las personas asuman una postura crítica y analítica, que aprendan a ser selectivos a la hora de elegir entre el material sexualmente explícito positivo y el que es negativo.
De ellos para ellos
Uno de los principales problemas es que “la mayor parte de la pornografía está elaborada por hombres para el consumo de los hombres”, señala Barrios.
“Las fotografías, el cine, las novelas y las historietas en muchas ocasiones son de pésima calidad, de muy mala manufactura, por eso asociamos lo erótico con lo sucio, ya que está mal hecho”.
“Lo bueno”, según el también director del centro especializado en educación sexual, Caleidoscopia, “es que en los últimos años se han hecho esfuerzos por mejorar los contenidos del material erótico, lo que se puede apreciar, sobre todo, en los elaborados por mujeres, pues en ellos se han flexibilizado los roles de género, se le confiere a las mujeres un papel más protagónico, más estético, se cuentan historias, hay más contacto con las emociones; es decir, se ha disminuido lo burdo y lo repetitivo”.
Distintos tipos
El mundo de la pornografía abarca un espectro muy amplio; el estímulo erótico va desde los videos XXX, hasta las historietas ilustradas, fotografías, música (donde el estímulo es auditivo con gemidos y otros sonidos sexuales) hasta las hotlines. Sin embargo, en este abanico existe lo que algunos especialistas clasifican como lo soft o light y lo hard.
La primera incluye material donde no hay una interacción sexual, son imágenes fijas, desnudos o escenas de seducción. La segunda implica movimiento, como el video, donde se observan relaciones sexuales mucho más explícitas.
Así, cada quien en función de su propio gusto va a definir que prefiere y que no, pero “Para saber que me gusta tengo que conocer lo que no me gusta”, señala Barrios Martínez.
De hecho, la pornografía puede ser un medio más para generar deseo y excitación y para provocar un orgasmo, asunto que beneficia la salud, pues mejora el sistema inmune, el aparato cardiovascular y hasta el humor se compone.
Antes de empezar a usarla
Lo importante es, de acuerdo con el especialista, ver la pornografía en un plano más constructivo, didáctico y que sin duda puede resultar divertido:
- En la pareja debe existir una comunicación muy abierta. Por lo general, se admite que los hombres sean muy sexuales, pero si ellas manifiestan su interés, se considera impropio. Muchas mujeres tienen interés en el material pornográfico, pero no se atreven a manifestarlo, porque no hay confianza con su pareja, así que los hombres deben bajarle a su machismo y entender que ellas también tienen derecho al placer.
- Desmitificar la pornografía, dejar a un lado los prejuicios que la califican como nociva. En este caso, la pareja elegirá si prefiere el material sexualmente explícito ligero o fuerte, lo que sea más placentero y cómodo para su relación.
Lo importante es dejar a un lado el egoísmo masculino y compartir de forma creativa con el otro.
- Entender que todo lo que tiene que ver con el erotismo en la pareja no es un elemento aislado, pues forma parte de una triada que incluye: la afectividad (sentimientos, amor, cariño, comprensión), la convivencia (cómo se llevan, su nivel de comunicación, respeto y confianza), y la propia sexualidad (en cuanto a calidad y cantidad).
Expander la vivencia erótica
“En una relación estable, a los dos o tres años la vida erótica empieza a decaer, ya que no la actualizamos y no la alimentamos”, señala el terapeuta sexual.
Por lo que es importante buscar formas para no caer en la rutina y el material sexual puede ser un medio más para despertar la creatividad, al igual que lo son los juguetes eróticos.
Afortunadamente, en los últimos cinco años hay más “parejas (sobre todo jóvenes), que pertenecen a la clase media informada que usa internet, que lee revistas, periódicos, que sabe que existe la terapia sexual, que están desmitificando tanto el material pornográfico como los juguetes sexuales, pero aún como sociedad nos falta mucho para construir una cultura del derecho al placer”, señala David Barrios Martínez.
Lo importante es hacer a un lado los prejuicios y darse la oportunidad de revisar este material, lo peor que puede pasar es que no te guste y lo deseches para siempre, o por lo contrario, aprender del mismo y disfrutar más.
sc