Enfrentan esperma y vagina
Un estudio muestra que más de la mitad de los jóvenes que vive en las ciudades tiene semen de mala calidad. Un folleto escolar que pide a los niños indicar dónde se encuentran el pene y la vagina, enoja a los padres británicos
Por: Europa press07-Octubre-2008

Una investigación llevada a cabo en 60 centros de reproducción asistida, en España, encontró que 57.8 por ciento de los jóvenes que han acudido a esos lugares tiene semen de calidad inferior a lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera “normal”.
“Esto no significa que esos jóvenes sean estériles, pero sí que tendrán dificultades (tardarán más) en conseguir un embarazo”, aseguró Manuel Elbaile, especialista en reproducción asistida del Instituto Marqués, quien llevó cabo el estudio.
El trabajo, en el cual se involucró a mil 239 jóvenes con edades de 18 a 30 años, muestra que mientras más industrializada es una zona, peor es la calidad de los espermatozoides.
Por otra parte, Marisa López-Teijón, coautora del estudio, señaló que las alteraciones detectadas podrían tener su origen, no necesariamente en la etapa adolescente, sino en la etapa embrionaria; es decir, podrían haberse originado por la exposición del feto a contaminantes de procedencia industrial, principalmente pesticidas, desinfectantes, disolventes y sustancias derivadas del enlatado de los alimentos.
“Estas sustancias llegan a nuestro organismo a través de la alimentación y actúan como hormonas femeninas una vez que se encuentran en el cuerpo”, explicó López-Teijón.
Según los investigadores, la exposición a estos contaminantes afectaría la formación de los testículos del feto, lo que más tarde alteraría la composición de sus espermatozoides.
“Nuestros datos indican que tal vez haya que cambiar las ideas sobre cuáles son las principales causas que contribuyen a alterar la fertilidad del varón”, apuntaron los investigadores.
Los parámetros
Para llevar a cabo su trabajo, el grupo de expertos tuvo en cuenta el volumen, la concentración y la movilidad del esperma.
Siguiendo los criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud, el volumen del semen en cada eyaculación debe ser de más de 2 mililitros (más de 2 cc); la cantidad de espermatozoides con movilidad, mayor al 50 por ciento; y la concentración de espermatozoides (oligospermia) debe superar los 20 millones por centímetro cúbico de semen.
De estos tres parámetros, los investigadores prestaron especial atención a la concentración (cantidad de espermatozoides por centímetro cúbico de semen), ya que, según explicaron, se considera el mejor indicador de la fertilidad del varón.
De acuerdo al análisis, realizado en varias comunidades españolas, la peor calidad del semen se observó en Valencia y Cataluña, donde 22.7 por ciento de los jóvenes no alcanza el mínimo de normalidad. Otros resultados mostraron los siguientes porcentajes de anormalidad en el esperma: País Vasco, 18.7; Madrid, 14,8; y Andalucía, 13.7
Vagina crea polémica
Los dibujos de dos cuerpos desnudos —un niño y una niña— en las páginas de un cómic dirigido a infantes de seis y siete años, han indignado a los progenitores británicos, no tanto por la ilustración en sí, sino por el ejercicio que la acompaña y que pide a los pequeños situar, entre otras partes del cuerpo, dónde se encuentran la vagina, el pene y los testículos.
En realidad, todo el comic, editado por la Asociación de Planificación Familiar del Reino Unido (EPA), propone ejercicios de esa índole
La EPA dijo que la idea es que el folleto, de 12 páginas a todo color, titulado Let’s Grow with Nisha and Joe (Crezcamos con Nisha y Joe), se distribuya en las escuelas para que los pequeños aprendan las diferencias entre los cuerpos femeninos y masculinos, y los cambios que ocurren a medida que crecen.
El miedo de los padres
Algunos padres ingleses han condenado duramente la iniciativa con el argumento de que hasta ahora, los años de educación sexual no han servido de nada para reducir las tasas de embarazos en los adolescentes. Y consideran que enseñar estos temas a esas edades (6-7 años) podría agravar el problema.
Quienes critican la medida proponen una enseñanza que se centre en los valores, más que en las partes biológicas involucradas en la sexualidad.
Sin embargo, desde la FPA señalan que “educar sobre el sexo a edad temprana es básico para evitar el abuso sexual y las enfermedades venéreas en los adolescentes”.
Para la psicóloga infantil Pepa Horno los seis años es una edad perfecta para que los niños aprendan esos conceptos. “Es fundamental que los pequeños sepan nombrar las partes del cuerpo y cómo funcionan para, por ejemplo, denunciar abusos sexuales. Si no saben qué tienen ahí ni qué se hace con eso, no podrán defenderse”, señala.
En cuanto a la idea de que las enseñanzas a esa edad contribuyen a un mayor número de embarazos, Horno dice que esa es una teoría infundada. “La educación sexual no puede basarse sólo en el uso o no de anticonceptivos”, afirma.

WIKIO

Sin Comentarios.