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Últimamente me han pasado tantas cosas, me quedé sin Internet, volvió a aparecer el monstruoso pasado, trato de analizar el por qué me suceden tantas cosas a mí, trato de mirar hacia atrás a ver si encuentro respuestas pero no las hallo........Vivir no es nada sencillo... tal vez a algunos les toca más fácil pero no es sencillo. Me cambié de casa, saben qué es empacar cajas y cajas de zapatos y montones de ropa que no sabía ni que existían.
Y encontré apartamento, uno pequeño cerca del centro de la ciudad, tiene dos habitaciones y un enorme closet. Lo alquilé de inmediato y me dejaron la renta en mil pesos, lo cual es casi nada para como están los precios ahorita, pensaba buscar a alguien para alquilarle la habitación, pero después de lo sucedido con mi anterior compañera de casa, sí aquella que se quiebra de indignación ante los piropos de los albañiles y bueno, por supuesto también quiebra las patas de las camas, ¡mejor decidí estar sola!
En fin, les contaba de la aparición que tuve, es como en “Un pequeño cuento de horror” si hubo alguien que se atreviera a romperle el corazón a Violetta, no soy una mujer vengativa, pero pagó caro, yo lo llamaría ¡karma!
Lo conocí cuando aun conservaba un poco de conciencia en mi personita, un poco menos de mentiras en mi boca, muchas horas extra y menos dinero en mi cartera.
Era el típico Don Juan que llegó galante con flores en mano y tarjetas anónimas, claro que yo aún no tenía en mi mente andar donde ando, sí, así de putilla.
Aunque sigo sosteniendo que todas somos como putas, por aquello de que sin dinero nadie se mueve ¡aja!
Pero bueno me conquistó su forma tan trillada de conquistador o la mía de querer ser conquistada, igual en el fondo pensaba que ya no había de esos hombres, mantuvimos una relación hasta que apareció el dios dinero en mi vida.
Sí, se preguntarán ¿cómo fue que le rompió el corazón? Bueno eso no se los diré, no quiero darles armas o verme vulnerable, yo soy quien debe comer sus perversas conciencias, pero lo peor fueron las mentiras que le compré, bueno era por que tenía ganas de escucharlas, creo que así somos las mujeres, dejamos que nos endulcen el oído para después darnos en la madre por escuchar tantas cosas que no son ciertas.
Todo terminó y desapreció de mi vida, hasta hace unos días en los que más empezaba a gustarme mi vida, sí, cuando todo empezaba a salir como quería…Al verlo no quería reconocerlo y él menos a mí porque además me conocía jodida y no hablo de pobre sino cansada de tanto trabajar, me saludó y ya se imaginarán al fulano con mil preguntas ¿en qué trabajas ahora? ¿Cómo te va? ¿Sales con alguien? Qué podía contestar ahora, soy una mujer que vende caricias, me va bien, gano lo suficiente como para comprar cosas que llenen mi nuevo closet y sí, salgo con muchos hombres (o bueno, sólo con los que el salario les alcanza).
Hice uso de unas mentirillas, nada con lo que él no haya jugado antes, bueno no podía decirle que ahora además de ser Violetta por todas partes, la cereza del pastel era que me declaraba puta de profesión. Se fue con las manos en la bolsa y según él contento de que me vaya bien. He averiguado lo suficiente para luego enseñarme lo mal que se lleva la libertad con la indiscreción.
cm